Éxitos de migrantes: varios años de aguante y de trabajo

La presencia de latinoamericanos en la ciudad se ha incrementado con la llegada de venezolanos, pero Cuenca es desde hace algunos años un destino para ciudadanos de otras nacionalidades que buscan alternativas. Colombianos y peruanos llevan años integrándose a la sociedad cuencana, ellos, al igual que los venezolanos, se han enfrentado a prejuicios, pero también a oportunidades.


Desde Colombia
“Terroristas y narcotraficantes” fueron los dos adjetivos más escuchados por Alejandro Correa y Luz Dary Marroquín cuando llegaron desde Armenia, Colombia, a “aventurear” por Cuenca hace 13 años.


Sin embargo, decidieron quedarse para trabajar, tuvieron tres hijos y ahora son propietarios del “Rinconcito Colombiano”, un restaurante con dos años de vida, ubicado en el Centro Histórico de la ciudad.


“En un inicio, nos tomó por sorpresa este recibimiento, pues en Colombia tratamos de la mejor manera a nuestros visitantes y, en mi ignorancia, creí que en Ecuador sería igual. Ya con el paso del tiempo, la gente nos supo conocer y confió en nosotros. Así nos permitieron salir adelante”, relata Alejandro.
Actualmente, los clientes de su local son fijos y sus hijos crecen “en un ambiente de paz y calma”.


Desde Venezuela
Periodista de prensa, presentadora de televisión,  directora de comunicación del Ministerio de Justicia, son algunos cargos que ocupó Andrea Pacheco, una venezolana de 30 años que se crió en Cuenca desde que tenía cinco. Su madre cuencana viajó hace 40 años con su familia a Venezuela y allí conoció a su ahora esposo Ramón, el padre de Andrea.
Cuatro hijos nacieron de esta unión que no se hubiese dado si en la época del ‘boom petrolero’ algunos ecuatorianos no hubieran emigrado al vecino país. Ahora, la situación es a la inversa. Cuenca es una de las ciudades receptoras de migrantes venezolanos, muchos preparados académicamente y con experiencia laboral. El economista Rodrigo Mendieta se refiere a esta situación como una ‘etapa transitoria’ que, mientras dura, dinamiza a la economía local con ‘personas calificadas en distintos ámbitos’.
Desde Perú


Una canción de Chabuca Granda evoca el nombre de una chocolatería con sabor  a cacao fino de aroma ecuatoriano: ‘Déjame que te cuente’. Taryn Córdova y Gabriel Santisteban son los peruanos responsables del éxito de este emprendimiento que surgió hace cinco años con una fábrica que da empleo a cinco cuencanos. La pareja es especialista en administración, pero encontraron en Cuenca “un ambiente seguro” para vivir.  


Ellos son un ejemplo de lo que menciona Mendieta, de los migrantes que con iniciativa han aportado a la economía local. (I)


Nuestra hija nació en Venezuela, pero el cariño por esta ciudad nos hace sentirla ecuatoriana”.
Taryn Córdova


Emprendedora y migrante peruana
Aún creo en la política como un espacio para ayudar a los migrantes latinoamericanos”.
Andrea Pacheco
Comunicadora social venezolana
La Casa del Migrante ofrece ayuda para las personas de otros países que deseen emprender en negocios y proyectos dentro de la ciudad.


VISAS. En lo que va del año, el Ministerio de Relaciones Exteriores contabiliza 746 extranjeros legalizados en las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago.
VENEzolanos. La Casa del Migrante indicó que hay 1.200 ciudadanos venezolanos que residen en Cuenca actualmente.


emprendimiento. La fundación ‘Vino Tinto’ junto con la Casa del Migrante, ofrecen apoyo a los emprendimientos y negocios de los extranjeros.

Éxitos de migrantes: varios años de aguante y de trabajo

La presencia de latinoamericanos en la ciudad se ha incrementado con la llegada de venezolanos, pero Cuenca es desde hace algunos años un destino para ciudadanos de otras nacionalidades que buscan alternativas. Colombianos y peruanos llevan años integrándose a la sociedad cuencana, ellos, al igual que los venezolanos, se han enfrentado a prejuicios, pero también a oportunidades.


Desde Colombia
“Terroristas y narcotraficantes” fueron los dos adjetivos más escuchados por Alejandro Correa y Luz Dary Marroquín cuando llegaron desde Armenia, Colombia, a “aventurear” por Cuenca hace 13 años.


Sin embargo, decidieron quedarse para trabajar, tuvieron tres hijos y ahora son propietarios del “Rinconcito Colombiano”, un restaurante con dos años de vida, ubicado en el Centro Histórico de la ciudad.


“En un inicio, nos tomó por sorpresa este recibimiento, pues en Colombia tratamos de la mejor manera a nuestros visitantes y, en mi ignorancia, creí que en Ecuador sería igual. Ya con el paso del tiempo, la gente nos supo conocer y confió en nosotros. Así nos permitieron salir adelante”, relata Alejandro.
Actualmente, los clientes de su local son fijos y sus hijos crecen “en un ambiente de paz y calma”.


Desde Venezuela
Periodista de prensa, presentadora de televisión,  directora de comunicación del Ministerio de Justicia, son algunos cargos que ocupó Andrea Pacheco, una venezolana de 30 años que se crió en Cuenca desde que tenía cinco. Su madre cuencana viajó hace 40 años con su familia a Venezuela y allí conoció a su ahora esposo Ramón, el padre de Andrea.
Cuatro hijos nacieron de esta unión que no se hubiese dado si en la época del ‘boom petrolero’ algunos ecuatorianos no hubieran emigrado al vecino país. Ahora, la situación es a la inversa. Cuenca es una de las ciudades receptoras de migrantes venezolanos, muchos preparados académicamente y con experiencia laboral. El economista Rodrigo Mendieta se refiere a esta situación como una ‘etapa transitoria’ que, mientras dura, dinamiza a la economía local con ‘personas calificadas en distintos ámbitos’.
Desde Perú


Una canción de Chabuca Granda evoca el nombre de una chocolatería con sabor  a cacao fino de aroma ecuatoriano: ‘Déjame que te cuente’. Taryn Córdova y Gabriel Santisteban son los peruanos responsables del éxito de este emprendimiento que surgió hace cinco años con una fábrica que da empleo a cinco cuencanos. La pareja es especialista en administración, pero encontraron en Cuenca “un ambiente seguro” para vivir.  


Ellos son un ejemplo de lo que menciona Mendieta, de los migrantes que con iniciativa han aportado a la economía local. (I)


Nuestra hija nació en Venezuela, pero el cariño por esta ciudad nos hace sentirla ecuatoriana”.
Taryn Córdova


Emprendedora y migrante peruana
Aún creo en la política como un espacio para ayudar a los migrantes latinoamericanos”.
Andrea Pacheco
Comunicadora social venezolana
La Casa del Migrante ofrece ayuda para las personas de otros países que deseen emprender en negocios y proyectos dentro de la ciudad.


VISAS. En lo que va del año, el Ministerio de Relaciones Exteriores contabiliza 746 extranjeros legalizados en las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago.
VENEzolanos. La Casa del Migrante indicó que hay 1.200 ciudadanos venezolanos que residen en Cuenca actualmente.


emprendimiento. La fundación ‘Vino Tinto’ junto con la Casa del Migrante, ofrecen apoyo a los emprendimientos y negocios de los extranjeros.