Estudiantes rechazan alza de pasajes

Decenas de estudiantes secundarios salieron ayer a las principales calles de Cuenca, para rechazar la intención de la clase del volante, que pretende elevar las tarifas de transporte urbano, de 25 a 42 centavos, aduciendo el encarecimiento de los repuestos vehiculares.
Cuenca. “Nos hemos movilizado porque es una medida antipopular de los transportistas y la rechazamos de manera radical, estamos firmes con la propuesta hecha a nivel nacional por la dirigencia estudiantil al Gobierno, para que se de subsidio a las llantas y otros accesorios, pero que no se incremente ni un centavo las tarifas”, dijo Vicente Solano, presidente de la Juventud Revolucionaria del Ecuador, JRE.

Pedido

Solano, junto a Daniel Abad, representan de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador, filial del Azuay, y algunas estudiantes del colegio Herlinda Toral, llegaron al despacho de la Gobernación, con la finalidad de pedir al representante  del Ejecutivo, que sea acogido el pedido de los educandos.    
Si se da paso a las pretensiones de los transportistas, será un caos para las familias ecuatorianas, cada hogar deberá disponer de un promedio mínimos de cinco a seis dólares diarios, para movilizar a sus hijos a los centros educativos.  

Estudiantes rechazan alza de pasajes

Cuenca. “Nos hemos movilizado porque es una medida antipopular de los transportistas y la rechazamos de manera radical, estamos firmes con la propuesta hecha a nivel nacional por la dirigencia estudiantil al Gobierno, para que se de subsidio a las llantas y otros accesorios, pero que no se incremente ni un centavo las tarifas”, dijo Vicente Solano, presidente de la Juventud Revolucionaria del Ecuador, JRE.

Pedido

Solano, junto a Daniel Abad, representan de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador, filial del Azuay, y algunas estudiantes del colegio Herlinda Toral, llegaron al despacho de la Gobernación, con la finalidad de pedir al representante  del Ejecutivo, que sea acogido el pedido de los educandos.    
Si se da paso a las pretensiones de los transportistas, será un caos para las familias ecuatorianas, cada hogar deberá disponer de un promedio mínimos de cinco a seis dólares diarios, para movilizar a sus hijos a los centros educativos.