60 días para encontrar una solución a la Jaime Roldós

La administración anterior hizo una intervención en la ciudadela Jaime Roldós para evitar que la tierra se desprenda y cause daños a más casas.
FOTO: Fernando Machado EL TIEMPO

En la zona se ejecutan estudios que serán utilizados para determinar soluciones definitivas al movimiento de tierra. En la ciudadela hay edificaciones no planificadas que están en riesgo.

Más de una vez Julio Morocho escuchó a técnicos hablar sobre lo riesgoso que era vivir en la ciudadela Jaime Roldós, lugar al que llegó en el año 2000 y del que salió hace siete años por la inestabilidad del suelo que provocaron que pierda su casa. Este lugar está sometido a inspecciones y estudios para encontrar una solución definitiva.

En el 2017 el Municipio de Cuenca construyó un muro en la parte baja del deslizamiento, que al momento presenta estabilidad, según Froilán Salinas, director Municipal de Gestión de Riesgos.

Sin embargo, a lado derecho de donde se construyó este muro, en el barrio Los Pinos Altos, se registró un deslizamiento que pone en riesgo cuatro viviendas por lo que el Comité de Operaciones de Emergencia, COE cantonal, la declaró en emergencia este punto por 120 días.

De estos 120 días, 70 se están utilizando para levantar un estudio geológicos que será contrarrestado con un informe presentado por el Servicio Nacional de Riesgos. “Una vez hecho esto, podemos saber qué debemos hacer. Estos 70 días nos tienen que decir qué hacer”, asegura.

En la zona de Los Pinos Altos desde hace 10 días se ejecutan perforaciones que permiten determinar información para las obras de mitigación.

Salinas indica que en la zona hay casas no planificadas, sin permisos de construcción, “casas de una planta que son de tres y cuatro plantas sin permisos”, como la de Morocho, que fue planificada para una planta y al momento de caerse tenía dos.

En el 2010 el Municipio de Cuenca ya alertaba sobre un crecimiento desorganizado en la zona con varias casas sin límite con las vías, falta de servicios básicos, sobre todo en las viviendas que se ubicaban en la parte alta. En el 2012 se generó la primera alerta de deslizamientos que ponía en riesgos a los habitantes de la zona, según un reporte histórico del Servicio Nacional de Riesgos.

María Palomeque fue una de las ciudadanas que evacuó su casa en el año 2012. Cuenta que fue una experiencia dolorosa porque permaneció en el inmueble cerca de ocho años.

Estudios
En los primeros días de julio el Servicio Nacional de Riesgos hizo público los estudios hechos a través un tomógrafo y un georradar con los que realizaron un análisis de la estructura del suelo y sus propiedades.

En los análisis realizados determinaron que existe una saturación de agua en el suelo, establecieron que es un movimiento de masa de alto riesgo en donde se requieren obras de mitigación.

Algunos de los factores principales, que influyen al movimiento de masas, son la sismicidad y la saturación del suelo que depende de la frecuencia e intensidad de las precipitaciones.

En el 2012 el Comité de Operaciones de Emergencia, COE, advertía de una “situación crítica” debido a que la tierra se desprende ante el mínimo movimiento, demás, esta presentaba exceso de humedad pese a la ausencia de lluvias.

En el 2016 también se realizaron estudios. Este proyecto se ejecutó en dos fases: la primera que fue un levantamiento de muestras de suelo y levantamientos topográficos que fueron enviados a la Universidad Politécnica Salesiana de Quito para su análisis, y la segunda que fue establecer los lineamientos para estabilizar la zona con base a los resultados de los estudios.

Afectados
Debido a los deslizamientos en esta zona varias familias fueron evacuadas y perdieron sus casas. En el 2012 fueron evacuadas las familias de 16 casas de la zona y luego estas fueron demolidas tras el deslizamiento que se llevó consigo algunas viviendas.

Por el deslizamiento activo desde abril de este año en la zona de Los Pinos Altos, a un costado de donde se ejecutaron los trabajos de mitigación, fueron evacuadas cuatro familias de la zona baja. En estas casa hay cuarteaduras que ponen en riegos a las personas y que permanecen en un albergue temporal. Salinas espera que la emergencia no se extienda. (I)

Tania Párraga
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60 días para encontrar una solución a la Jaime Roldós

La administración anterior hizo una intervención en la ciudadela Jaime Roldós para evitar que la tierra se desprenda y cause daños a más casas.
FOTO: Fernando Machado EL TIEMPO

En la zona se ejecutan estudios que serán utilizados para determinar soluciones definitivas al movimiento de tierra. En la ciudadela hay edificaciones no planificadas que están en riesgo.

Más de una vez Julio Morocho escuchó a técnicos hablar sobre lo riesgoso que era vivir en la ciudadela Jaime Roldós, lugar al que llegó en el año 2000 y del que salió hace siete años por la inestabilidad del suelo que provocaron que pierda su casa. Este lugar está sometido a inspecciones y estudios para encontrar una solución definitiva.

En el 2017 el Municipio de Cuenca construyó un muro en la parte baja del deslizamiento, que al momento presenta estabilidad, según Froilán Salinas, director Municipal de Gestión de Riesgos.

Sin embargo, a lado derecho de donde se construyó este muro, en el barrio Los Pinos Altos, se registró un deslizamiento que pone en riesgo cuatro viviendas por lo que el Comité de Operaciones de Emergencia, COE cantonal, la declaró en emergencia este punto por 120 días.

De estos 120 días, 70 se están utilizando para levantar un estudio geológicos que será contrarrestado con un informe presentado por el Servicio Nacional de Riesgos. “Una vez hecho esto, podemos saber qué debemos hacer. Estos 70 días nos tienen que decir qué hacer”, asegura.

En la zona de Los Pinos Altos desde hace 10 días se ejecutan perforaciones que permiten determinar información para las obras de mitigación.

Salinas indica que en la zona hay casas no planificadas, sin permisos de construcción, “casas de una planta que son de tres y cuatro plantas sin permisos”, como la de Morocho, que fue planificada para una planta y al momento de caerse tenía dos.

En el 2010 el Municipio de Cuenca ya alertaba sobre un crecimiento desorganizado en la zona con varias casas sin límite con las vías, falta de servicios básicos, sobre todo en las viviendas que se ubicaban en la parte alta. En el 2012 se generó la primera alerta de deslizamientos que ponía en riesgos a los habitantes de la zona, según un reporte histórico del Servicio Nacional de Riesgos.

María Palomeque fue una de las ciudadanas que evacuó su casa en el año 2012. Cuenta que fue una experiencia dolorosa porque permaneció en el inmueble cerca de ocho años.

Estudios
En los primeros días de julio el Servicio Nacional de Riesgos hizo público los estudios hechos a través un tomógrafo y un georradar con los que realizaron un análisis de la estructura del suelo y sus propiedades.

En los análisis realizados determinaron que existe una saturación de agua en el suelo, establecieron que es un movimiento de masa de alto riesgo en donde se requieren obras de mitigación.

Algunos de los factores principales, que influyen al movimiento de masas, son la sismicidad y la saturación del suelo que depende de la frecuencia e intensidad de las precipitaciones.

En el 2012 el Comité de Operaciones de Emergencia, COE, advertía de una “situación crítica” debido a que la tierra se desprende ante el mínimo movimiento, demás, esta presentaba exceso de humedad pese a la ausencia de lluvias.

En el 2016 también se realizaron estudios. Este proyecto se ejecutó en dos fases: la primera que fue un levantamiento de muestras de suelo y levantamientos topográficos que fueron enviados a la Universidad Politécnica Salesiana de Quito para su análisis, y la segunda que fue establecer los lineamientos para estabilizar la zona con base a los resultados de los estudios.

Afectados
Debido a los deslizamientos en esta zona varias familias fueron evacuadas y perdieron sus casas. En el 2012 fueron evacuadas las familias de 16 casas de la zona y luego estas fueron demolidas tras el deslizamiento que se llevó consigo algunas viviendas.

Por el deslizamiento activo desde abril de este año en la zona de Los Pinos Altos, a un costado de donde se ejecutaron los trabajos de mitigación, fueron evacuadas cuatro familias de la zona baja. En estas casa hay cuarteaduras que ponen en riegos a las personas y que permanecen en un albergue temporal. Salinas espera que la emergencia no se extienda. (I)

Tania Párraga
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