El río Machángara revivió el carnaval cuencano

Decenas de familias cerraron ayer las festividades en las orillas del río Machángara. Este amplio espacio ha ganado aceptación tras la apertura, unos años atrás, de la Avenida del Migrante.


José Mesías tiene 57 años y con entusiasmo cargaba a su nieta Estefanía de 10 años para mojarla en las aguas del río. Su familia llegó un poco antes de las nueve de mañana para reservar un lugar que José ya observó días atrás en el cual decidieron pasar el último día del feriado de Carnaval.


“De niño mis padres nos llevaban al río Yanuncay a jugar Carnaval, por el sector del Colegio Bilingüe. Ahora todo ese lugar está lleno de casas, por ello durante años dejamos esta costumbre. Hace unos días pasé con mi taxi por la Avenida del Migrante y pensé en traer a mi familia para que mis nietos vivan lo que yo viví, y lo están disfrutando mucho”, comentó.


Fabiola Bueno, moradora de la Urbanización Los Capulíes, invita desde hace dos años a sus hermanos para pasar el martes de Carnaval en la orilla del río. “De niños mis papás nos llevaban al sector de Ochoa León, pero desde que abrieron esta nueva avenida cada año es mayor el número de familias que se reúnen”, relató.


El olor a cuy asado, a cascarita de chancho, a carne o pollo llenaba el ambiente, la música de los vehículos, los gritos de alegría y diversión fueron escenas que predominaron en los cerca de dos kilómetros de largo que comprende la orilla del río Machángara, entre el puente de la compañía y Los Capulíes.


Para Renato Chicaiza el sector es bonito, el agua del río limpia y tranquila, por lo que espera que las autoridades adecúen de mejor manera las orillas. “Acá también deben mandar unos artistas o hacer algún evento porque el Carnaval de los cuencanos es en los ríos, donde más se disfruta”, dijo. (I)

El río Machángara revivió el carnaval cuencano

Decenas de familias cerraron ayer las festividades en las orillas del río Machángara. Este amplio espacio ha ganado aceptación tras la apertura, unos años atrás, de la Avenida del Migrante.


José Mesías tiene 57 años y con entusiasmo cargaba a su nieta Estefanía de 10 años para mojarla en las aguas del río. Su familia llegó un poco antes de las nueve de mañana para reservar un lugar que José ya observó días atrás en el cual decidieron pasar el último día del feriado de Carnaval.


“De niño mis padres nos llevaban al río Yanuncay a jugar Carnaval, por el sector del Colegio Bilingüe. Ahora todo ese lugar está lleno de casas, por ello durante años dejamos esta costumbre. Hace unos días pasé con mi taxi por la Avenida del Migrante y pensé en traer a mi familia para que mis nietos vivan lo que yo viví, y lo están disfrutando mucho”, comentó.


Fabiola Bueno, moradora de la Urbanización Los Capulíes, invita desde hace dos años a sus hermanos para pasar el martes de Carnaval en la orilla del río. “De niños mis papás nos llevaban al sector de Ochoa León, pero desde que abrieron esta nueva avenida cada año es mayor el número de familias que se reúnen”, relató.


El olor a cuy asado, a cascarita de chancho, a carne o pollo llenaba el ambiente, la música de los vehículos, los gritos de alegría y diversión fueron escenas que predominaron en los cerca de dos kilómetros de largo que comprende la orilla del río Machángara, entre el puente de la compañía y Los Capulíes.


Para Renato Chicaiza el sector es bonito, el agua del río limpia y tranquila, por lo que espera que las autoridades adecúen de mejor manera las orillas. “Acá también deben mandar unos artistas o hacer algún evento porque el Carnaval de los cuencanos es en los ríos, donde más se disfruta”, dijo. (I)