El día que las flores salieron en protesta

Un estudiante de la escuela de Artes Visuales de la Universidad de Cuenca presentó esta semana una intervención urbana con la técnica del origami, en protesta por la falta de flores en el Parque de las Flores.
Las flores elaboradas en papel , fueron colocadas en la plazoleta como un reclamo

Cuenca. En la plaza de las Flores no hay flores. Esa es la preocupación de Bruno Hidalgo Córdova y organizó una protesta.

Por eso, como estudiante del séptimo ciclo Plásticas de la escuela de Artes Visuales de la Universidad de Cuenca, presentó una intervención urbana en la que se colocaron flores de papel hechas con la técnica del origami, que permanecieron en un fundas plásticas transparentes con tierra de sembrado.

Las flores fueron colocadas a cierta distancia una de otra, tratando así llenar en su mayoría el parque y creando un ambiente diferente al real. Se elaboraron tres tipos de flores por el tiempo y la complejidad de la técnica.

Hidalgo buscó de esta manera recordar a la gente el lugar vivo, con colores, que era hasta hace poco la plaza de las Flores.

La idea fue apropiarse del lugar, donde "las flores salen de protesta", porque estos elementos ya no están ahí y por la situación que pasan los vendedores.

"En el centro de la ciudad, la urbe donde los llamados parques son todo de piedra cemento, se ha ocultado la parte de donde nace y debería crecer, un mundo lleno de colores que hacen a todos estar de un ánimo diferente", dice Bruno Hidalgo

El día que las flores salieron en protesta

Las flores elaboradas en papel , fueron colocadas en la plazoleta como un reclamo

Cuenca. En la plaza de las Flores no hay flores. Esa es la preocupación de Bruno Hidalgo Córdova y organizó una protesta.

Por eso, como estudiante del séptimo ciclo Plásticas de la escuela de Artes Visuales de la Universidad de Cuenca, presentó una intervención urbana en la que se colocaron flores de papel hechas con la técnica del origami, que permanecieron en un fundas plásticas transparentes con tierra de sembrado.

Las flores fueron colocadas a cierta distancia una de otra, tratando así llenar en su mayoría el parque y creando un ambiente diferente al real. Se elaboraron tres tipos de flores por el tiempo y la complejidad de la técnica.

Hidalgo buscó de esta manera recordar a la gente el lugar vivo, con colores, que era hasta hace poco la plaza de las Flores.

La idea fue apropiarse del lugar, donde "las flores salen de protesta", porque estos elementos ya no están ahí y por la situación que pasan los vendedores.

"En el centro de la ciudad, la urbe donde los llamados parques son todo de piedra cemento, se ha ocultado la parte de donde nace y debería crecer, un mundo lleno de colores que hacen a todos estar de un ánimo diferente", dice Bruno Hidalgo