Donar un riñón en vida, un acto de altruismo

El trasplante renal es el mejor y más completo tratamiento que existe para la insuficiencia renal crónica en el momento actual, aunque no es el único. Tener solo un riñón no suele aumentar el riesgo de padecer una enfermedad renal crónica en el futuro y no afecta la calidad de vida de los donantes.

María Estefanía, de 29 años, y Fanny Paulina Loayza, de 37 años, son hermanas. Desde los 13 años, la menor empezó a sufrir insuficiencia renal que le paralizó los riñones; desde los 18 años tuvo que asistir tres veces por semana a la diálisis. Viendo esta situación, su hermana decidió ser su donante. “Era muy doloroso ver todo lo que tenía que sufrir, no llevaba una vida tranquila. Al amarla tanto me determinó regalarle mi riñón”, revela Fanny mientras toca el abdomen de su hermana.

Ella no necesitó pensar antes de tomar esta decisión, a pesar de que su esposo no estuvo de acuerdo en un principio: “Luego nos hicimos muchos exámenes y descubrimos que teníamos compatibilidad muy alta; supe desde un principio que Dios estaba de nuestro lado, y no lo dudé”. Las hermanas fueron intervenidas hace un año en el hospital José Carrasco Arteaga del Instituto Ecuatoriana de Seguridad Social, IESS.

María Estefanía, hoy lleva una vida normal, rodeada de su familia, al igual que Fanny, quien aprecia “mucho más” la vida.

Trasplantes
En el 2018, en el hospital del IESS se realizaron 38 donaciones de riñón y 60 de córnea. Esta casa de salud lleva 10 años haciendo trasplante renal.

Además, en el país, varios hospitales están acreditados para llevar a cabo transplantes de hígado, con donante cadavérico, de corazón y de pulmón.

El coordinador general de Trasplantes del hospital del IESS, el doctor Luis Flores, hace un llamado a la conciencia ciudadana para ser donante: “No solo tendríamos que esperar un donante cadavérico; se puede hacer con donante vivo, cuando sea factible; hay que cambiar la mentalidad de la gente para que sea más altruista”.

El doctor destaca la importancia que tiene la donación de órganos para salvar vidas poniendo como ejemplo la emocionante historia de las hermanas, María Estefanía Y Fanny.

Procedimiento
El trasplante de riñón de donante vivo se trata de extirpar un riñón de un donante vivo y colocarlo en un receptor que tiene riñones que no funcionan de manera adecuada.

“Solo se necesita un riñón donado para reemplazar dos riñones con insuficiencia, lo que hace que el trasplante de riñón de donante vivo sea una alternativa del trasplante de riñón de donante fallecido”, detalla el doctor.

El trasplante de riñón de donante vivo generalmente comprende un riñón donado de alguien que conoces, como un familiar. Lo más probable es que los miembros de la familia relacionados genéticamente sean donantes vivos de riñón compatibles.

Pero incluso si el donante no es compatible, en algunos casos aún es posible realizar un trasplante exitoso con un tratamiento médico adicional antes y después del trasplante para desensibilizar tu sistema inmunitario y reducir el riesgo de rechazo.

La decisión de donación tiene que ser libre de coacciones y presiones del entorno y debe ser compartida con el receptor. El órgano donado es un regalo gratuito. Las leyes de Ecuador no permiten la compra ni la venta de un órgano para trasplante.

Después de someterse a la intervención el donante no tiene que seguir unas pautas específicas salvo seguir teniendo hábitos de vida saludables.

La donación
El artículo 33 de la Ley de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células detalla de manera categórica los requisitos para ser donante en vida.

La norma reza que cualquier persona viva podrá donar sus componentes anatómicos, siempre y cuando: sea mayor de edad y goce de un estado de salud adecuado, además de que exista compatibilidad biológica, anatómica y funcional con el receptor; que el receptor tenga parentesco hasta cuarto grado de consanguinidad o se trate de su cónyuge o conviviente en Unión Libre; ambos, donante y receptor, deben entregar su consentimiento escrito y notariado; no deben existir indicios de prácticas ilegales de turismo para trasplante.

Si se trata de una donación cadavérica, el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, INDOT, resalta que “todos al morir pueden ser donantes de órganos y tejidos, sin importar la edad”. (I)

Donar un riñón en vida, un acto de altruismo

María Estefanía, de 29 años, y Fanny Paulina Loayza, de 37 años, son hermanas. Desde los 13 años, la menor empezó a sufrir insuficiencia renal que le paralizó los riñones; desde los 18 años tuvo que asistir tres veces por semana a la diálisis. Viendo esta situación, su hermana decidió ser su donante. “Era muy doloroso ver todo lo que tenía que sufrir, no llevaba una vida tranquila. Al amarla tanto me determinó regalarle mi riñón”, revela Fanny mientras toca el abdomen de su hermana.

Ella no necesitó pensar antes de tomar esta decisión, a pesar de que su esposo no estuvo de acuerdo en un principio: “Luego nos hicimos muchos exámenes y descubrimos que teníamos compatibilidad muy alta; supe desde un principio que Dios estaba de nuestro lado, y no lo dudé”. Las hermanas fueron intervenidas hace un año en el hospital José Carrasco Arteaga del Instituto Ecuatoriana de Seguridad Social, IESS.

María Estefanía, hoy lleva una vida normal, rodeada de su familia, al igual que Fanny, quien aprecia “mucho más” la vida.

Trasplantes
En el 2018, en el hospital del IESS se realizaron 38 donaciones de riñón y 60 de córnea. Esta casa de salud lleva 10 años haciendo trasplante renal.

Además, en el país, varios hospitales están acreditados para llevar a cabo transplantes de hígado, con donante cadavérico, de corazón y de pulmón.

El coordinador general de Trasplantes del hospital del IESS, el doctor Luis Flores, hace un llamado a la conciencia ciudadana para ser donante: “No solo tendríamos que esperar un donante cadavérico; se puede hacer con donante vivo, cuando sea factible; hay que cambiar la mentalidad de la gente para que sea más altruista”.

El doctor destaca la importancia que tiene la donación de órganos para salvar vidas poniendo como ejemplo la emocionante historia de las hermanas, María Estefanía Y Fanny.

Procedimiento
El trasplante de riñón de donante vivo se trata de extirpar un riñón de un donante vivo y colocarlo en un receptor que tiene riñones que no funcionan de manera adecuada.

“Solo se necesita un riñón donado para reemplazar dos riñones con insuficiencia, lo que hace que el trasplante de riñón de donante vivo sea una alternativa del trasplante de riñón de donante fallecido”, detalla el doctor.

El trasplante de riñón de donante vivo generalmente comprende un riñón donado de alguien que conoces, como un familiar. Lo más probable es que los miembros de la familia relacionados genéticamente sean donantes vivos de riñón compatibles.

Pero incluso si el donante no es compatible, en algunos casos aún es posible realizar un trasplante exitoso con un tratamiento médico adicional antes y después del trasplante para desensibilizar tu sistema inmunitario y reducir el riesgo de rechazo.

La decisión de donación tiene que ser libre de coacciones y presiones del entorno y debe ser compartida con el receptor. El órgano donado es un regalo gratuito. Las leyes de Ecuador no permiten la compra ni la venta de un órgano para trasplante.

Después de someterse a la intervención el donante no tiene que seguir unas pautas específicas salvo seguir teniendo hábitos de vida saludables.

La donación
El artículo 33 de la Ley de Trasplante de Órganos, Tejidos y Células detalla de manera categórica los requisitos para ser donante en vida.

La norma reza que cualquier persona viva podrá donar sus componentes anatómicos, siempre y cuando: sea mayor de edad y goce de un estado de salud adecuado, además de que exista compatibilidad biológica, anatómica y funcional con el receptor; que el receptor tenga parentesco hasta cuarto grado de consanguinidad o se trate de su cónyuge o conviviente en Unión Libre; ambos, donante y receptor, deben entregar su consentimiento escrito y notariado; no deben existir indicios de prácticas ilegales de turismo para trasplante.

Si se trata de una donación cadavérica, el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células, INDOT, resalta que “todos al morir pueden ser donantes de órganos y tejidos, sin importar la edad”. (I)