Delimitadas futuras áreas protegidas de Cuenca

Foto cortesía.

En estas zonas hay presencia de cóndores, lobos de páramo y 17 especies de anfibios que pueden ser amenazados por la minería, el crecimiento de la frontera agrícola y la mancha urbana de la ciudad. La intención de las autoridades es proteger a estos sectores de la mano del hombre.

Mazán, la cuenca alta del río Machángara y el sector de Curiquingue-Gallo Cantana, en la cuenca del río Matadero, rodean y protegen al Parque Nacional Cajas, pero a diferencia de este, no tienen el estatus de área protegida. Cambiar esa realidad y protegerlas de la mano del hombre es el objetivo del Ministerio del Ambiente, Elecaustro, ETAPA, la Comisión de Gestión Ambiental y la Fundación Naturaleza y Cultura.


De acuerdo con Silvio Cabrera, técnico del Ministerio del Ambiente, Mazán cuenta con una superficie de 2.023 hectáreas, Curiquingue y Gallo Cantana suman un espacio de 1.223 hectáreas y la cuenca alta del río Machángara tiene una extensión de 16.291 hectáreas a ser protegidas.


El técnico del Ministerio del Ambiente explica que en estas zonas habita el lobo de páramo, el cóndor y 17 especies de anfibios que son únicos en el mundo. Estas especies serán tomadas como emblemáticas para las zonas, que dan cobijo a “cientos de especies de flora y fauna que se protegen en el páramo y el bosque andino”.


La principal riqueza de estas zonas es, sin embargo, el agua que producen sus bosques. De Mazán y Gallo Cantana nace el río Tomebamba que alimenta de agua al centro de la ciudad, en tanto que Chanlud provee el líquido vital a la planta de Tixán, donde se produce el 40 por ciento de toda el agua potable de Cuenca. Además, es el motor del proyecto hidroeléctrico Labrados, a cargo de Elecaustro.


Según Cabrera, depende ahora del Municipio la creación de una ordenanza de protección de las zonas y, posteriormente, estas serán incluidas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador. (I)



El camino que se debe seguir para creación de las áreas protegidas
El primer paso para la creación de las áreas protegidas era la voluntad de sus propietarios para conservarlas. En este caso los dueños son ETAPA y Elecaustro, ambas instituciones colaboran en el proceso de creación de los espacios de conservación.


El segundo paso fue la delimitación de las áreas, lo que está listo. Ahora depende del Municipio la aprobación de las ordenanzas para la creación de las zonas de protección.


Sobre este último punto, el concejal Cristian Zamora, quien preside la Comisión de Ambiente del Cabildo, indicó que existe la total apertura para tratar el tema y darle la agilidad del caso. “Todos en el Concejo estamos interesados por el tema de la conservación de las fuentes de agua y no podríamos actuar de otra manera que no sea en favor de este proyecto”, indicó el edil.


Un beneficio adicional para la ciudad será el archivo definitivo de una concesión minera que cruza por una de las áreas protegidas, según el registro del Ministerio del ramo, informó Silvio Cabrera. (I)


Mazán. Es de propiedad de ETAPA, cuenta con 2.023 hectáreas y está ubicado entre las parroquias Sayausí y Molleturo, junto al Cajas.
Curiquingue. El área Curiquingue-Gallo Cantana se encuentra junto al río Matadero, en la zona este del Cajas, con 1.223 hectáreas.
Chanlud. Se encuentra en la zona alta de Chiquintad y Checa, tiene una superficie de 16.291 hectáreas y le pertenece a la empresa Elecaustro.

Delimitadas futuras áreas protegidas de Cuenca

Foto cortesía.

En estas zonas hay presencia de cóndores, lobos de páramo y 17 especies de anfibios que pueden ser amenazados por la minería, el crecimiento de la frontera agrícola y la mancha urbana de la ciudad. La intención de las autoridades es proteger a estos sectores de la mano del hombre.

Mazán, la cuenca alta del río Machángara y el sector de Curiquingue-Gallo Cantana, en la cuenca del río Matadero, rodean y protegen al Parque Nacional Cajas, pero a diferencia de este, no tienen el estatus de área protegida. Cambiar esa realidad y protegerlas de la mano del hombre es el objetivo del Ministerio del Ambiente, Elecaustro, ETAPA, la Comisión de Gestión Ambiental y la Fundación Naturaleza y Cultura.


De acuerdo con Silvio Cabrera, técnico del Ministerio del Ambiente, Mazán cuenta con una superficie de 2.023 hectáreas, Curiquingue y Gallo Cantana suman un espacio de 1.223 hectáreas y la cuenca alta del río Machángara tiene una extensión de 16.291 hectáreas a ser protegidas.


El técnico del Ministerio del Ambiente explica que en estas zonas habita el lobo de páramo, el cóndor y 17 especies de anfibios que son únicos en el mundo. Estas especies serán tomadas como emblemáticas para las zonas, que dan cobijo a “cientos de especies de flora y fauna que se protegen en el páramo y el bosque andino”.


La principal riqueza de estas zonas es, sin embargo, el agua que producen sus bosques. De Mazán y Gallo Cantana nace el río Tomebamba que alimenta de agua al centro de la ciudad, en tanto que Chanlud provee el líquido vital a la planta de Tixán, donde se produce el 40 por ciento de toda el agua potable de Cuenca. Además, es el motor del proyecto hidroeléctrico Labrados, a cargo de Elecaustro.


Según Cabrera, depende ahora del Municipio la creación de una ordenanza de protección de las zonas y, posteriormente, estas serán incluidas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador. (I)



El camino que se debe seguir para creación de las áreas protegidas
El primer paso para la creación de las áreas protegidas era la voluntad de sus propietarios para conservarlas. En este caso los dueños son ETAPA y Elecaustro, ambas instituciones colaboran en el proceso de creación de los espacios de conservación.


El segundo paso fue la delimitación de las áreas, lo que está listo. Ahora depende del Municipio la aprobación de las ordenanzas para la creación de las zonas de protección.


Sobre este último punto, el concejal Cristian Zamora, quien preside la Comisión de Ambiente del Cabildo, indicó que existe la total apertura para tratar el tema y darle la agilidad del caso. “Todos en el Concejo estamos interesados por el tema de la conservación de las fuentes de agua y no podríamos actuar de otra manera que no sea en favor de este proyecto”, indicó el edil.


Un beneficio adicional para la ciudad será el archivo definitivo de una concesión minera que cruza por una de las áreas protegidas, según el registro del Ministerio del ramo, informó Silvio Cabrera. (I)


Mazán. Es de propiedad de ETAPA, cuenta con 2.023 hectáreas y está ubicado entre las parroquias Sayausí y Molleturo, junto al Cajas.
Curiquingue. El área Curiquingue-Gallo Cantana se encuentra junto al río Matadero, en la zona este del Cajas, con 1.223 hectáreas.
Chanlud. Se encuentra en la zona alta de Chiquintad y Checa, tiene una superficie de 16.291 hectáreas y le pertenece a la empresa Elecaustro.