‘Limpias’ y rituales entre usos del cuy en la zona andina

Son criados para el consumo gastronómico en las casas campesinas de la zona andina del país, pero los creyentes de los desperdigados saberes ancestrales creen, con toda seguridad, que la “limpia con un cuy”  libra de las “malas energías”, e incluso ayuda a detectar y superar ciertas enfermedades.
Los yachak, conocidos   también como ‘curanderos’ o ‘chamanes’, realizan el proceso de diágnóstico.


Acompañando con sus oraciones, ‘limpian’ con el cuy la parte adolorida del cuerpo del paciente frotando en forma circular, girando a un lado y otro y aplicando la chakana o cruz andina: kashnaman, chashnaman, urinam, wichiman (derecho, izquierdo, abajo, arriba).


“Se trata de una sabiduría de origen ancestral, se aplica para que las energías negativas incrustadas en el cuerpo de la persona se equilibren y el cuy ‘absorba’ la parte maligna afectada y permita detectar alguna dolencia”, explicó José Sánchez, tecnólogo en Medicina Andina de la Universidad Jatun Yachay Wasi, de Riobamba.


Agregó que los tratamientos se realizan según el resultado de esta especie de ‘radiografía’. Sin embargo, para poner en práctica esta técnica tradicional andina, conocida en kichwa como ‘cuita fichsha sum’, se deben poseer los conocimientos necesarios.
Rosa Beatriz Carrasco, curandera oriunda de la parroquia Paccha, explicó que se utiliza un cuy de un  color específico y del mismo sexo de la persona. “Si el cuy muere es que la enfermedad ha sido muy fuerte”, señaló.


En este contexto, aclaró que para el procedimiento de la ‘limpia’ se debe agarrar al cuy por las cuatro patas, mas no del pescuezo, ya que de esta manera el animal puede morir por asfixia, lo que puede causar confusión al momento de efectuar el diagnóstico.


Carrasco precisó que “al cuy se lo debe abrir solo cuando muere durante la limpia”, para poder determinarla afección, pues se considera grave que esto suceda. Así, los curanderos creen que si al abrir al animal se encuentran órganos negros es síntoma de que los mismo órganos están dañados en la persona.
“Cuando el cuy no muere, se lo baña en agüita de hierbas medicinales cocinadas porque se lo va a conservar, no hay porque matarle; lo único que hizo fue chupar la mala energía”, manifestó la curandera.
Imbabura


En la provincia de Imbabura, el cuy se emplea para ‘limpiar’ el llamado ‘mal viento’. El curandero utiliza hortiga macho y hembra, chilka blanca, marco  y el cuy, entre otras cosas.


En el libro ‘Tradiciones de Imbabura’, de Segundo Obando, se indica que los curanderos “elevan imploraciones a Dios y súplicas a Taita Imbabura, dios y protector de los indios”.


Se señala también que en esa provincia el cuy es utilizado en rituales.  Su sangre se derrama en la “boca abierta” de la Pachamama para fortificar y alimentar  la fertilidad de la Allpa Mama (Madre Tierra), que según la cosmovisión andina, debe vivir en armonía y equilibrio con la Yaku Mama (Madre Agua) y el Runa (hombre).


En este ritual, simbólicamente se amarran claveles de color rojo al cuy para enterrar como ofrenda de la sangre a la tierra. (F)


PERSONAJE. El yachak conocido como ‘curandero’ o ‘chamán’ es el conocedor de los saberes ancestrales de las culturas andinas.
técnica. Para la ‘limpia’ se  agarra al cuy por las patas, mas no del pescuezo, ya que puede morir por asfixia y causar confusión en el diagnóstico.
tradición. En Imbabura, la sangre del también llamado cobayo se derrama en la  Pachamama para fortificar y alimentar la fertilidad.


El cuy debe cumplir ciertos requisitos
para asegurar
la eficacia


Los cuyes que se utilizan para las ‘limpias’, deben ser escogidos de acuerdo con la persona. Por ejemplo, si es un niño o un joven, se selecciona un cuy ‘guagua’ y si se trata de un adulto, el cuy será mayor. Así también, deberá ser del mismo sexo del paciente.
“Si la personas está inflamada se hace con un cuy colorado, si se trata de una infección será con el cuy blanco y si es para quitar la mala energía se hará con un cuy negro”, explicó la mama Rosa Beatriz Carrasco.


La curandera, previo a la aplicación de esta práctica, analiza a la persona para saber qué es lo que necesita. “Veo en el pulso o en la orina del paciente, para así determinar el tratamiento que le voy a aplicar, que puede ser desde una limpia con hierbas, si es algo sencillo, o con el cuy, si se trata de algo más complicado”, manifestó.


Después de la limpia con el cuy se procede al tratamiento, que incluye, la preparación de aguas medicinales, que es conocida por los yachak.
La sangre del cuy también tiene usos específicos. En Imbabura, la aprovechan para curar a los niños del ‘espanto’. Mientras que en Azuay centra el “ritual de unión”, señaló la mama partera, Julia  Tepán.


“Cuando se mata un cuy se recoge la sangre y se prepara con papas para comer entre toda la familia”, indicó Tepán, quien ha adquirido su sabiduría sobre la ‘limpia’ con el cuy y los usos de este animal mediante el intercambio de conocimientos con sus compañeros en la Universidad Jatun Yachay Wasi. (F)

‘Limpias’ y rituales entre usos del cuy en la zona andina

Son criados para el consumo gastronómico en las casas campesinas de la zona andina del país, pero los creyentes de los desperdigados saberes ancestrales creen, con toda seguridad, que la “limpia con un cuy”  libra de las “malas energías”, e incluso ayuda a detectar y superar ciertas enfermedades.
Los yachak, conocidos   también como ‘curanderos’ o ‘chamanes’, realizan el proceso de diágnóstico.


Acompañando con sus oraciones, ‘limpian’ con el cuy la parte adolorida del cuerpo del paciente frotando en forma circular, girando a un lado y otro y aplicando la chakana o cruz andina: kashnaman, chashnaman, urinam, wichiman (derecho, izquierdo, abajo, arriba).


“Se trata de una sabiduría de origen ancestral, se aplica para que las energías negativas incrustadas en el cuerpo de la persona se equilibren y el cuy ‘absorba’ la parte maligna afectada y permita detectar alguna dolencia”, explicó José Sánchez, tecnólogo en Medicina Andina de la Universidad Jatun Yachay Wasi, de Riobamba.


Agregó que los tratamientos se realizan según el resultado de esta especie de ‘radiografía’. Sin embargo, para poner en práctica esta técnica tradicional andina, conocida en kichwa como ‘cuita fichsha sum’, se deben poseer los conocimientos necesarios.
Rosa Beatriz Carrasco, curandera oriunda de la parroquia Paccha, explicó que se utiliza un cuy de un  color específico y del mismo sexo de la persona. “Si el cuy muere es que la enfermedad ha sido muy fuerte”, señaló.


En este contexto, aclaró que para el procedimiento de la ‘limpia’ se debe agarrar al cuy por las cuatro patas, mas no del pescuezo, ya que de esta manera el animal puede morir por asfixia, lo que puede causar confusión al momento de efectuar el diagnóstico.


Carrasco precisó que “al cuy se lo debe abrir solo cuando muere durante la limpia”, para poder determinarla afección, pues se considera grave que esto suceda. Así, los curanderos creen que si al abrir al animal se encuentran órganos negros es síntoma de que los mismo órganos están dañados en la persona.
“Cuando el cuy no muere, se lo baña en agüita de hierbas medicinales cocinadas porque se lo va a conservar, no hay porque matarle; lo único que hizo fue chupar la mala energía”, manifestó la curandera.
Imbabura


En la provincia de Imbabura, el cuy se emplea para ‘limpiar’ el llamado ‘mal viento’. El curandero utiliza hortiga macho y hembra, chilka blanca, marco  y el cuy, entre otras cosas.


En el libro ‘Tradiciones de Imbabura’, de Segundo Obando, se indica que los curanderos “elevan imploraciones a Dios y súplicas a Taita Imbabura, dios y protector de los indios”.


Se señala también que en esa provincia el cuy es utilizado en rituales.  Su sangre se derrama en la “boca abierta” de la Pachamama para fortificar y alimentar  la fertilidad de la Allpa Mama (Madre Tierra), que según la cosmovisión andina, debe vivir en armonía y equilibrio con la Yaku Mama (Madre Agua) y el Runa (hombre).


En este ritual, simbólicamente se amarran claveles de color rojo al cuy para enterrar como ofrenda de la sangre a la tierra. (F)


PERSONAJE. El yachak conocido como ‘curandero’ o ‘chamán’ es el conocedor de los saberes ancestrales de las culturas andinas.
técnica. Para la ‘limpia’ se  agarra al cuy por las patas, mas no del pescuezo, ya que puede morir por asfixia y causar confusión en el diagnóstico.
tradición. En Imbabura, la sangre del también llamado cobayo se derrama en la  Pachamama para fortificar y alimentar la fertilidad.


El cuy debe cumplir ciertos requisitos
para asegurar
la eficacia


Los cuyes que se utilizan para las ‘limpias’, deben ser escogidos de acuerdo con la persona. Por ejemplo, si es un niño o un joven, se selecciona un cuy ‘guagua’ y si se trata de un adulto, el cuy será mayor. Así también, deberá ser del mismo sexo del paciente.
“Si la personas está inflamada se hace con un cuy colorado, si se trata de una infección será con el cuy blanco y si es para quitar la mala energía se hará con un cuy negro”, explicó la mama Rosa Beatriz Carrasco.


La curandera, previo a la aplicación de esta práctica, analiza a la persona para saber qué es lo que necesita. “Veo en el pulso o en la orina del paciente, para así determinar el tratamiento que le voy a aplicar, que puede ser desde una limpia con hierbas, si es algo sencillo, o con el cuy, si se trata de algo más complicado”, manifestó.


Después de la limpia con el cuy se procede al tratamiento, que incluye, la preparación de aguas medicinales, que es conocida por los yachak.
La sangre del cuy también tiene usos específicos. En Imbabura, la aprovechan para curar a los niños del ‘espanto’. Mientras que en Azuay centra el “ritual de unión”, señaló la mama partera, Julia  Tepán.


“Cuando se mata un cuy se recoge la sangre y se prepara con papas para comer entre toda la familia”, indicó Tepán, quien ha adquirido su sabiduría sobre la ‘limpia’ con el cuy y los usos de este animal mediante el intercambio de conocimientos con sus compañeros en la Universidad Jatun Yachay Wasi. (F)