Cuencanos se rehúsan a jubilar a sus ‘escarabajos’

FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

‘Vocho’, ‘Escarabajo’, ‘Pichirilo’, ‘Sapito’ o ‘Tortuga’ son algunos de los términos como se lo denomina en el país; este auto sigue rodando por las calles.

Detrás del volante de su bien conservado escarabajo de 1969, el aficionado Andrés Murillo se concentra en el parqueadero de su hogar para contar sobre las modificaciones y el cuidado que le da a su vehículo.

Consola central de audio, luces internas y la pintura llaman la atención dentro del auto, estos son algunos de los cambios que le hizo a su ‘vocho’ solo viendo videos tutoriales en Internet.

En el espejo retrovisor se lee “Volkswagen no solo eres mi carro, eres mi modo de vida”, escrito en inglés. Ama a su auto. Dice que le compró una carpa para cubrirlo del sol y la lluvia. Para él, es un sello de identidad, es parte de la familia.

Murillo entusiasmado comenta que su ‘escarabajo’ es un compañero de historias, “como mi hijo, es el engreído, mi mejor amigo”, lo dice mientras le pasa un paño húmedo para limpiarlo del polvo.

Este sentimiento comparten casi todos los conductores o propietarios de pichirilos y el auto se convierte en parte de sus identidades, es decir, les da un sentido de pertenencia.

Fernando Yunga también es un aficionado por la marca. Su auto es de 1970 y lo conserva sin modificaciones. También en su taller mecánico arregla otros carros Volkswagen desde hace ya muchos años junto a sus sobrinos Isaac y Cristian Cárdenas, a quienes se les denomina ‘los reyes del vocho’ por su habilidad en la mecánica de este auto.

Las emociones se juntan y se reflejan en su rostro mientras observa el motor de su ‘escarabajo’. Cuenta que estos vehículos han sido foco de varios cambios estéticos en su interior y exterior, a lo largo de la historia.

Continúa con el relato y dice que uno de los cambios más notables es la ventana trasera que acompaña al sedán, la cual pasó de ser ovalada y doble a rectangular.

“El motor en la parte de atrás resulta curioso y beneficioso”, asegura. Muchos de los que poseen estos íconos del siglo XX, asegura Yunga, optan por adornarlos y personalizarlos a su gusto o los tienen como si fueran parte de la familia.

Agrega que generalmente estos autos no son de carrera porque entre sus características directas a más de ser un modelo económico y que puede transportar hasta cinco pasajeros, supera pendientes del 30 por ciento y que alcanza una velocidad de 100 kilómetros por hora.

Aunque la empresa europea Volkswagen el 10 de julio anunció que dejaban de fabricarlo, el juego del pellizco a un amigo gritando ‘¿Pichirilo qué color?’ seguirá siendo parte de la historia, así como su protagonista, el Volkswagen Tipo 1 que se queda en el corazón de muchos y que su presencia no pasa desapercibida a pesar de los años.

Evento
‘PichiCuenca’, ‘Volkswagen Cuenca Club’, ‘Vochos Club’, ‘Pichirilo qué color, Cuenca club’ son algunos de los grupos de amigos que al ser amantes de la marca han conformado una comunidad que se reúne generalmente los jueves por la noche en diversos espacios para compartir sobre su afición.

Exhiben sus vehículos, los presumen y comparten anécdotas, además de hacer un recorrido en alguna ruta determinada. Para ellos esta afición no dejará de demostrarse pese a la ‘fatal’ noticia que recibieron de que no se volverá a fabricar.

Tarcicio Llivisaca, representante del club ‘Pichirilo qué color’, indica que mantendrá viva la presencia de estos automotores en la ciudad y el país. Para ello ha organizado el mega concurso y exhibición de ‘vochos’ tercera edición “para no dejar morir a los ‘escarabajos’, que son los ‘mimados’ de casa”. El acto se cumplirá en el estacionamiento del Mall del Río el próximo 10 de agosto a partir de las 11:00. (I)

CIFRAS
21
millones de unidades se vendieron del primer automóvil de la marca Volkswagen.

8.000
Dólares puede llegar a costar el arreglo estético de este vehículo.

Sandra Altafulla
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Cuencanos se rehúsan a jubilar a sus ‘escarabajos’

FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

‘Vocho’, ‘Escarabajo’, ‘Pichirilo’, ‘Sapito’ o ‘Tortuga’ son algunos de los términos como se lo denomina en el país; este auto sigue rodando por las calles.

Detrás del volante de su bien conservado escarabajo de 1969, el aficionado Andrés Murillo se concentra en el parqueadero de su hogar para contar sobre las modificaciones y el cuidado que le da a su vehículo.

Consola central de audio, luces internas y la pintura llaman la atención dentro del auto, estos son algunos de los cambios que le hizo a su ‘vocho’ solo viendo videos tutoriales en Internet.

En el espejo retrovisor se lee “Volkswagen no solo eres mi carro, eres mi modo de vida”, escrito en inglés. Ama a su auto. Dice que le compró una carpa para cubrirlo del sol y la lluvia. Para él, es un sello de identidad, es parte de la familia.

Murillo entusiasmado comenta que su ‘escarabajo’ es un compañero de historias, “como mi hijo, es el engreído, mi mejor amigo”, lo dice mientras le pasa un paño húmedo para limpiarlo del polvo.

Este sentimiento comparten casi todos los conductores o propietarios de pichirilos y el auto se convierte en parte de sus identidades, es decir, les da un sentido de pertenencia.

Fernando Yunga también es un aficionado por la marca. Su auto es de 1970 y lo conserva sin modificaciones. También en su taller mecánico arregla otros carros Volkswagen desde hace ya muchos años junto a sus sobrinos Isaac y Cristian Cárdenas, a quienes se les denomina ‘los reyes del vocho’ por su habilidad en la mecánica de este auto.

Las emociones se juntan y se reflejan en su rostro mientras observa el motor de su ‘escarabajo’. Cuenta que estos vehículos han sido foco de varios cambios estéticos en su interior y exterior, a lo largo de la historia.

Continúa con el relato y dice que uno de los cambios más notables es la ventana trasera que acompaña al sedán, la cual pasó de ser ovalada y doble a rectangular.

“El motor en la parte de atrás resulta curioso y beneficioso”, asegura. Muchos de los que poseen estos íconos del siglo XX, asegura Yunga, optan por adornarlos y personalizarlos a su gusto o los tienen como si fueran parte de la familia.

Agrega que generalmente estos autos no son de carrera porque entre sus características directas a más de ser un modelo económico y que puede transportar hasta cinco pasajeros, supera pendientes del 30 por ciento y que alcanza una velocidad de 100 kilómetros por hora.

Aunque la empresa europea Volkswagen el 10 de julio anunció que dejaban de fabricarlo, el juego del pellizco a un amigo gritando ‘¿Pichirilo qué color?’ seguirá siendo parte de la historia, así como su protagonista, el Volkswagen Tipo 1 que se queda en el corazón de muchos y que su presencia no pasa desapercibida a pesar de los años.

Evento
‘PichiCuenca’, ‘Volkswagen Cuenca Club’, ‘Vochos Club’, ‘Pichirilo qué color, Cuenca club’ son algunos de los grupos de amigos que al ser amantes de la marca han conformado una comunidad que se reúne generalmente los jueves por la noche en diversos espacios para compartir sobre su afición.

Exhiben sus vehículos, los presumen y comparten anécdotas, además de hacer un recorrido en alguna ruta determinada. Para ellos esta afición no dejará de demostrarse pese a la ‘fatal’ noticia que recibieron de que no se volverá a fabricar.

Tarcicio Llivisaca, representante del club ‘Pichirilo qué color’, indica que mantendrá viva la presencia de estos automotores en la ciudad y el país. Para ello ha organizado el mega concurso y exhibición de ‘vochos’ tercera edición “para no dejar morir a los ‘escarabajos’, que son los ‘mimados’ de casa”. El acto se cumplirá en el estacionamiento del Mall del Río el próximo 10 de agosto a partir de las 11:00. (I)

CIFRAS
21
millones de unidades se vendieron del primer automóvil de la marca Volkswagen.

8.000
Dólares puede llegar a costar el arreglo estético de este vehículo.

Sandra Altafulla
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