Cuencanos apuestan por la construcción ecológica

Apolo Gavilanes y Valeria Bustos.

Una pareja de arquitectos cuencanos, tras un proceso de investigación, empezaron diseñar  y construir viviendas con materiales ecológicos y reciclables con  alto estándar de diseño y confort.

Apolo Gavilanes, de 41 años, y Valeria Bustos, de 35, ejercen la arquitectura, que el amor por  profesión y por la ecología los unió para lograr desarrollar un proyecto de construcción fuera de lo tradicional.

“Mi interés empezó como hace 10 años, cuando realizaba talleres de restauración de las obras hechas en barro en la ciudad y, a la final, encontré el valor que tienen estos bienes, su forma de construcción; desde allí surgió esta idea de fusionar la arquitectura contemporánea”, relata Gavilanes.

Por su parte, Bustos, estudiante del   último año de Arquitectura de la Universidad de Cuenca, se vinculó con el tema de restauración y siempre se interesó por los temas ecológicos.  “Desde allí nos fuimos con Apolo introduciendo en el tema de reciclaje, luego de una extensa investigación con materiales que no contaminen el medio ambiente”.

El proyecto de la Casa de Acogida Nina Huasi, creada  para mujeres y niños víctimas de violencia está emplazada en un entorno rural natural. Fue la oportunidad para que estos dos jóvenes arquitectos puedan demostrar en práctica lo investigado; e incluso, tuvieron la oportunidad  de contribuir con la construcción de la obra que fue 100% sostenible.  En el 2014 recibieron la presea Gil Ramírez Dávalos que entrega el Concejo Cantonal como un reconocimiento por ser la mejor construcción.

“Realmente este fue realizado con  baños secos, biofiltros, paneles solares; en su totalidad con ecomateriales como la arcilla cruda para pisos, bahareque ligero, superadobe, caña guadua, madera, ladrillo artesanal, entre otros”, señala Bustos.

Gavilanes sostiene que este reconocimiento les abrió las puertas en el mercado del país, donde estudiantes extranjeros de la carrera de Arquitectura comenzaban a interesarse en este modo de construcción.


“Desde entonces, con Apolo pusimos en práctica la arquitectura contemporánea en lo urbano y nos lanzamos a este mundo no explorado, donde logramos hacer un diseño de alta calidad e innovador", agrega Bustos.


¿Por qué son proyectos ecomateriales?

Porque los materiales como la caña guadua tienen un rápido crecimiento y pueden ser sembrados en diferentes zonas del país y no perjudican al medio ambiente, ya que se regeneran rápido.

El barro, por lo general, se toma del mismo sitio; se mejora la composición de arena, se evita en lo posible consumir cemento, se hace el revoque y pañete con barro.

También la adaptación de reciclaje de elementos como fibras vegetales para el aislamiento térmico y acústico, recolección de agua lluvia, energía renovable, entre otras.

El reciclaje es un punto importante, porque cualquier material puede volverse ecológico, lo que se conoce como 'larga esencia'. Escombros se convierten en caminería, diseños de cerámicos se convierten en mosaicos y son de bajo costo.


¿Cuál es la diferencia en valor económico con una construcción tradicional?

El barro y la madera  son más costosos que el material tradicional como el ladrillo; sobre todo la mano de obra es costosa, pero ellos buscan alternativas  para equilibrar y bajar costos.

“Buscamos la forma con todas las investigaciones y experiencias,  como el súperadobe, bahareque; todos los sistemas que son posibles de tierra. Cuando sacamos los costos finales de una construcción, se consiguió el mismo valor de una vivienda tradicional pero con una calidad muy superior”, dijo Gavilanes. Este tipo de proyectos son adaptables a  cualquier tipo de clima; sobre todo edificadas para sismos con un material muy resistente.


La  meta de los arquitectos cuencanos es fomentar este tipo de construcciones. “Hay bastante apertura de los jóvenes que inician sus familias, tienen otro tipo de realidad y conciencia al medio ambiente y apuestan por este proyecto. Europa es un punto de interés de dónde han venido técnicos para apreciar el modo de sistema para que puedan aplicar en estos países”, dijo, Bustos.


En el 2018, Gavilanes y Bustos lograron su segunda presea por parte del Municipio de Cuenca, reconocimiento muy distinguido en la ciudad como mejor categoría tipo villa, casa mirador del tablón.

eltiempo.com.ec

Cuencanos apuestan por la construcción ecológica

Apolo Gavilanes y Valeria Bustos.

Una pareja de arquitectos cuencanos, tras un proceso de investigación, empezaron diseñar  y construir viviendas con materiales ecológicos y reciclables con  alto estándar de diseño y confort.

Apolo Gavilanes, de 41 años, y Valeria Bustos, de 35, ejercen la arquitectura, que el amor por  profesión y por la ecología los unió para lograr desarrollar un proyecto de construcción fuera de lo tradicional.

“Mi interés empezó como hace 10 años, cuando realizaba talleres de restauración de las obras hechas en barro en la ciudad y, a la final, encontré el valor que tienen estos bienes, su forma de construcción; desde allí surgió esta idea de fusionar la arquitectura contemporánea”, relata Gavilanes.

Por su parte, Bustos, estudiante del   último año de Arquitectura de la Universidad de Cuenca, se vinculó con el tema de restauración y siempre se interesó por los temas ecológicos.  “Desde allí nos fuimos con Apolo introduciendo en el tema de reciclaje, luego de una extensa investigación con materiales que no contaminen el medio ambiente”.

El proyecto de la Casa de Acogida Nina Huasi, creada  para mujeres y niños víctimas de violencia está emplazada en un entorno rural natural. Fue la oportunidad para que estos dos jóvenes arquitectos puedan demostrar en práctica lo investigado; e incluso, tuvieron la oportunidad  de contribuir con la construcción de la obra que fue 100% sostenible.  En el 2014 recibieron la presea Gil Ramírez Dávalos que entrega el Concejo Cantonal como un reconocimiento por ser la mejor construcción.

“Realmente este fue realizado con  baños secos, biofiltros, paneles solares; en su totalidad con ecomateriales como la arcilla cruda para pisos, bahareque ligero, superadobe, caña guadua, madera, ladrillo artesanal, entre otros”, señala Bustos.

Gavilanes sostiene que este reconocimiento les abrió las puertas en el mercado del país, donde estudiantes extranjeros de la carrera de Arquitectura comenzaban a interesarse en este modo de construcción.


“Desde entonces, con Apolo pusimos en práctica la arquitectura contemporánea en lo urbano y nos lanzamos a este mundo no explorado, donde logramos hacer un diseño de alta calidad e innovador", agrega Bustos.


¿Por qué son proyectos ecomateriales?

Porque los materiales como la caña guadua tienen un rápido crecimiento y pueden ser sembrados en diferentes zonas del país y no perjudican al medio ambiente, ya que se regeneran rápido.

El barro, por lo general, se toma del mismo sitio; se mejora la composición de arena, se evita en lo posible consumir cemento, se hace el revoque y pañete con barro.

También la adaptación de reciclaje de elementos como fibras vegetales para el aislamiento térmico y acústico, recolección de agua lluvia, energía renovable, entre otras.

El reciclaje es un punto importante, porque cualquier material puede volverse ecológico, lo que se conoce como 'larga esencia'. Escombros se convierten en caminería, diseños de cerámicos se convierten en mosaicos y son de bajo costo.


¿Cuál es la diferencia en valor económico con una construcción tradicional?

El barro y la madera  son más costosos que el material tradicional como el ladrillo; sobre todo la mano de obra es costosa, pero ellos buscan alternativas  para equilibrar y bajar costos.

“Buscamos la forma con todas las investigaciones y experiencias,  como el súperadobe, bahareque; todos los sistemas que son posibles de tierra. Cuando sacamos los costos finales de una construcción, se consiguió el mismo valor de una vivienda tradicional pero con una calidad muy superior”, dijo Gavilanes. Este tipo de proyectos son adaptables a  cualquier tipo de clima; sobre todo edificadas para sismos con un material muy resistente.


La  meta de los arquitectos cuencanos es fomentar este tipo de construcciones. “Hay bastante apertura de los jóvenes que inician sus familias, tienen otro tipo de realidad y conciencia al medio ambiente y apuestan por este proyecto. Europa es un punto de interés de dónde han venido técnicos para apreciar el modo de sistema para que puedan aplicar en estos países”, dijo, Bustos.


En el 2018, Gavilanes y Bustos lograron su segunda presea por parte del Municipio de Cuenca, reconocimiento muy distinguido en la ciudad como mejor categoría tipo villa, casa mirador del tablón.

eltiempo.com.ec