La historia de Cuenca está guardada en Todos Santos

El templo de Todos Santos está ubicado en la meseta del Tomebamba, en la Calle Larga y Alfonso Jerves.

Las crónicas escritas sobre la fundación de Cuenca revelan que la primera misa católica con motivo de su fundación fue celebrada en una capilla que existía en el lugar donde se levanta la iglesia de Todos Santos, que actualmente es un complejo patrimonial administrado por comunidad de las Madres Oblatas.    



Una imponente torre coronada con la imagen del Corazón de Jesús distingue a la iglesia  de Todos Santos, nombre original, que recuerda el lugar donde el 12 de abril de 1557 se celebró la primera misa católica, con motivo de la fundación de Cuenca.


La iglesia está ubicada en la Calle Larga y Alfonso Jerves. Antiguos cronistas afirman que la meseta del río Tomebamba, hoy conocida como el barrio Todos Santos, tuvo gran importancia para los pueblos primitivos; así, los cañaris tenían en la zona un templo dedicado a su dios, la Luna. Posteriormente, en el denominado Ushno, el Inca ofrecía sacrificios y administraba justicia.


Los historiadores Juan Cordero Íñiguez, Leoncio Cordero Jaramillo y Antonio Lloret, en sus respectivas obras, coinciden en señalar que la historia de Cuenca comenzó en Todos Santos, zona límite entre la ciudad colonial y la moderna.


Remembranzas
Según las crónicas de González Suárez, los primeros españoles que se radicaron en estas tierras, antes de la fundación de Cuenca, levantaron una capilla al verdadero Dios del universo, en las proximidades del Ushno, al que califica como un lugar de salvajes idolatrías y cruentos sacrificios a falsos dioses.


Ricardo Márquez, en su libro ‘Cuenca Colonial’, describe al primer templo de Todos Santos, como una iglesia de mediana amplitud, techo de paja, suelo terraplenado y con un sencillo altar.


El historiador Juan Chacón Zhapán, en la obra ‘Corregimiento de Cuenca’, dice: “Durante la Colonia, Todos los Santos nunca tuvo población suficiente como para convertirse en parroquia, permaneciendo siempre en su calidad de ermita que, a finales del siglo XVI, había quedado fuera del perímetro urbano, en el extremo de la calle La Ronda, en la barraca del Tomebamba”.


Los datos históricos sobre este lugar, que marcó el inicio de la Cuenca que hoy conocemos, recuerdan que el 13 de noviembre de 1599 el Cabildo, ante denuncias de que la Ermita de Todos los Santos no tenía puertas y se había convertido en un establo para caballos, nombró a Diego Alfonso Márquez como mayordomo para que se encargue de todos los arreglos.


Gracias a los archivos de la Curia, se conoce que hacia 1876, el obispo Miguel León, preocupado por el adelanto de la ciudad, pidió al jefe político del cantón unas dos o tres varas de terreno hacia el norte, para dar mayor ensanche a la capilla. Fue durante la administración de este prelado que se construyó la nueva iglesia que hoy la conocemos y que guarda la historia de Cuenca, que celebra alborozada sus 462 años de fundación. (I)


Templo. La iglesia tiene una torre de tres cuerpos; en el ingreso principal hay nichos donde se encuentran los restos de las primeras religiosas.


Culturas. Los arqueólogos afirman que Todos Santos es un sitio donde se evidencia la presencia de las culturas cañari, inca e hispánica.
Importancia. Los cronistas coinciden en afirmar que la historia de Cuenca inició en Todos los Santos, nombre original del sector.


La iglesia de Todos Santos y el antiguo convento de las Madres Oblatas se convirtieron desde el 2013 en un circuito turístico e histórico.
Una ermita levantada en 1540 sirvió para la celebración de la primera misa católica el 12 de abril de 1557, durante la fundación española de Cuenca.


Encantos
del renovado
Complejo Patrimonial Todos Santos  
En la actualidad, la zona de Todos Santos es una alternativa turística, que comprende el sitio arqueológico entre la Calle Larga y Manuel Vega, también conocido popularmente como los Molinos de las Monjas.


Rafael Euclides Silva, en su libro ‘Biogénesis de Cuenca’, sostiene que la primera construcción de importancia de Cuenca, previo a su fundación, fueron los Molinos del Encomendero, bajo el cargo de Rodrigo Núñez de Bonilla. Los arqueólogos afirman que en este sitio se evidencia la presencia de las culturas cañari, inca e hispánica.


El 2 de junio de 2008 comenzó el proceso de restauración del templo y espacios representativos para la ciudad, que costó 2.500.000 dólares. Seis años después volvió a abrir sus puertas, pero esta vez como Todos Santos Complejo Patrimonial, que puede ser visitado de martes a sábado, de 8:30 a 17:00, para conocer la Iglesia-museo, el mirador del río, el huerto del convento, la panadería en horno de leña y, finalmente, disfrutar de un café en el restaurante tradicional que está en el costado de la majestuosa iglesia. (I)

La historia de Cuenca está guardada en Todos Santos

El templo de Todos Santos está ubicado en la meseta del Tomebamba, en la Calle Larga y Alfonso Jerves.

Las crónicas escritas sobre la fundación de Cuenca revelan que la primera misa católica con motivo de su fundación fue celebrada en una capilla que existía en el lugar donde se levanta la iglesia de Todos Santos, que actualmente es un complejo patrimonial administrado por comunidad de las Madres Oblatas.    



Una imponente torre coronada con la imagen del Corazón de Jesús distingue a la iglesia  de Todos Santos, nombre original, que recuerda el lugar donde el 12 de abril de 1557 se celebró la primera misa católica, con motivo de la fundación de Cuenca.


La iglesia está ubicada en la Calle Larga y Alfonso Jerves. Antiguos cronistas afirman que la meseta del río Tomebamba, hoy conocida como el barrio Todos Santos, tuvo gran importancia para los pueblos primitivos; así, los cañaris tenían en la zona un templo dedicado a su dios, la Luna. Posteriormente, en el denominado Ushno, el Inca ofrecía sacrificios y administraba justicia.


Los historiadores Juan Cordero Íñiguez, Leoncio Cordero Jaramillo y Antonio Lloret, en sus respectivas obras, coinciden en señalar que la historia de Cuenca comenzó en Todos Santos, zona límite entre la ciudad colonial y la moderna.


Remembranzas
Según las crónicas de González Suárez, los primeros españoles que se radicaron en estas tierras, antes de la fundación de Cuenca, levantaron una capilla al verdadero Dios del universo, en las proximidades del Ushno, al que califica como un lugar de salvajes idolatrías y cruentos sacrificios a falsos dioses.


Ricardo Márquez, en su libro ‘Cuenca Colonial’, describe al primer templo de Todos Santos, como una iglesia de mediana amplitud, techo de paja, suelo terraplenado y con un sencillo altar.


El historiador Juan Chacón Zhapán, en la obra ‘Corregimiento de Cuenca’, dice: “Durante la Colonia, Todos los Santos nunca tuvo población suficiente como para convertirse en parroquia, permaneciendo siempre en su calidad de ermita que, a finales del siglo XVI, había quedado fuera del perímetro urbano, en el extremo de la calle La Ronda, en la barraca del Tomebamba”.


Los datos históricos sobre este lugar, que marcó el inicio de la Cuenca que hoy conocemos, recuerdan que el 13 de noviembre de 1599 el Cabildo, ante denuncias de que la Ermita de Todos los Santos no tenía puertas y se había convertido en un establo para caballos, nombró a Diego Alfonso Márquez como mayordomo para que se encargue de todos los arreglos.


Gracias a los archivos de la Curia, se conoce que hacia 1876, el obispo Miguel León, preocupado por el adelanto de la ciudad, pidió al jefe político del cantón unas dos o tres varas de terreno hacia el norte, para dar mayor ensanche a la capilla. Fue durante la administración de este prelado que se construyó la nueva iglesia que hoy la conocemos y que guarda la historia de Cuenca, que celebra alborozada sus 462 años de fundación. (I)


Templo. La iglesia tiene una torre de tres cuerpos; en el ingreso principal hay nichos donde se encuentran los restos de las primeras religiosas.


Culturas. Los arqueólogos afirman que Todos Santos es un sitio donde se evidencia la presencia de las culturas cañari, inca e hispánica.
Importancia. Los cronistas coinciden en afirmar que la historia de Cuenca inició en Todos los Santos, nombre original del sector.


La iglesia de Todos Santos y el antiguo convento de las Madres Oblatas se convirtieron desde el 2013 en un circuito turístico e histórico.
Una ermita levantada en 1540 sirvió para la celebración de la primera misa católica el 12 de abril de 1557, durante la fundación española de Cuenca.


Encantos
del renovado
Complejo Patrimonial Todos Santos  
En la actualidad, la zona de Todos Santos es una alternativa turística, que comprende el sitio arqueológico entre la Calle Larga y Manuel Vega, también conocido popularmente como los Molinos de las Monjas.


Rafael Euclides Silva, en su libro ‘Biogénesis de Cuenca’, sostiene que la primera construcción de importancia de Cuenca, previo a su fundación, fueron los Molinos del Encomendero, bajo el cargo de Rodrigo Núñez de Bonilla. Los arqueólogos afirman que en este sitio se evidencia la presencia de las culturas cañari, inca e hispánica.


El 2 de junio de 2008 comenzó el proceso de restauración del templo y espacios representativos para la ciudad, que costó 2.500.000 dólares. Seis años después volvió a abrir sus puertas, pero esta vez como Todos Santos Complejo Patrimonial, que puede ser visitado de martes a sábado, de 8:30 a 17:00, para conocer la Iglesia-museo, el mirador del río, el huerto del convento, la panadería en horno de leña y, finalmente, disfrutar de un café en el restaurante tradicional que está en el costado de la majestuosa iglesia. (I)