Comunidad LGBTI rechaza reconocimiento a Jenny Ochoa Chacón

Diferentes organizaciones sociales que representan a la comunidad LGBTI de Cuenca emitieron un comunicado donde rechazan que el Concejo Cantonal de Cuenca entregue el reconocimiento 'María Ramona Corder' a Jenny Ochoa Chacón. 

Parte del comunicado relata el trabajo de más de 21 años por el reconocimiento de los derechos de las personas de esta comunidad. 

"Hace 21 años, las personas LGBTI empezamos a ser sujetos libres de derechos. No porque no hayamos existido sino porque hasta antes de la derogación del artículo 517 del Código Penal vigente en 1997, la sociedad y el Estado nos mantenían en el silencio, el olvido y la criminalización. Ahora desde la visibilidad, reclamamos nuestros derechos que no son dádivas; son logros históricos de compañeras y compañeros que levantaron su voz y vencieron el miedo", señala parte del comunicado.

Añaden que "en nuestro legítimo derecho a la igualdad material y formal, reclamamos el acceso al contrato de matrimonio en las mismas condiciones que la personas heterosexuales. Ese derecho ya estaba reconocido en el artículo 17 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos así lo confirmó en la Opinión Consultiva 24/17. Este año la Corte Constitucional ecuatoriana lo ratificó".

Alegan que rechazan el reconocimiento hacia Ochoa por haber dictaminado una sentencia en contra del derecho al matrimonio igualitario en 2018, alegando concepto discriminatorios en contra de la comunidad LGBTI. "El Concejo Cantonal de Cuenca pretende otorgar la presea 'María Ramona Cordero' a Jenny Ochoa Chacón, jueza que revirtió una sentencia histórica y niega derechos fundamentales a ciudadanos y ciudadanas solamente basada en sus prejuicios y estereotipos sin razonamientos jurídicos".

Esta presea se entrega a mujeres que se han destacado por su pensamiento y acción en la defensa y fortalecimiento de los principios de equidad de género y de los derechos de los grupos vulnerables y vulnerados así como a grupos de atención prioritaria.

Aquí parte del comunicado.

"Este reconocimiento se dio tras una serie de acciones sociales y legales en distintos lugares del país. Dos sentencias cuencanas marcaron un hito en la historia jurídica del país al aceptar las acciones de protección que interpusieron parejas morlacas del mismo sexo para se se les reconociera su derecho a casarse. Decimos que esas sentencias marcaron un hito pues fue la primera vez en el Ecuador que por vía judicial se reconoció el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo. Esas sentencias son el antecedente local a la ratificación al matrimonio igualitario en el Ecuador por parte de la Corte Constitucional.

Lamentablemente, esas sentencias históricas fueron revertidas en segunda instancia. Una de ellas, por la Sala Penal de la Corte Provincial de Justicia del Azuay que integra la jueza Jenny Ochoa Chacón. La sentencia escrita por Ochoa y firmada el 10 de septiembre del 2018, negó a una compañera transfemenina, no sólo el derecho a contraer matrimonio, sino los derechos a su identidad y a ser escuchada y tratada por igual. El trato humillante y discriminatorio que los jueces de la Sala, incluida la jueza Ochoa Chacón, confieren en sentencia a una ciudadana ecuatoriana, hija de esta ciudad de Cuenca, se revela en los siguientes extractos de la sentencia:

(…) La Real Academia Española, (…) en las acepciones pertinentes, define al vocablo hombre como: “(…) persona del sexo masculino (…) varón que tiene las cualidades consideradas masculinas por excelencia (…)”. A su vez, al término mujer la [sic] define como: “Persona del sexo femenino (…) que tiene las cualidades consideradas femeninas por excelencia”. Una vez que por las consideraciones realizadas en líneas precedentes, según la Constitución de la República del Ecuador que nos rige, ha quedado explícito que el matrimonio es la unión entre hombre y mujer (….)


(…) en particular la igualdad en la diversidad y la no discriminación (…)”. De tal forma que constatar una diferencia real, entre el matrimonio entre un hombre y una mujer, por una parte; y, por otra, el matrimonio entre personas del mismo sexo, cuyas razones y finalidades nunca serán iguales, de ninguna manera es discriminar; sino es verificar realidades distintas, pero que en ambos casos se encuentran garantizados y protegidos sus derechos constitucionalmente y en igualdad de condiciones.- (..)


(…). Aquello de la familia en el sentido que se enfoca en esta última parte [del artículo 67 de la CRE], tiene su razón de ser, puesto que si bien se ha dicho que los fines de la misma, dependiendo del tipo, no serían exclusivamente el tener hijos; sin embargo mediante el matrimonio entre el hombre y la mujer, la finalidad lógica y natural es diferente, ya que de ello se derivan los hijos con los que a la final se conforma la familia, que es núcleo de la sociedad, y la consecuente continuidad de ésta. (…)" (I)

Comunidad LGBTI rechaza reconocimiento a Jenny Ochoa Chacón

Diferentes organizaciones sociales que representan a la comunidad LGBTI de Cuenca emitieron un comunicado donde rechazan que el Concejo Cantonal de Cuenca entregue el reconocimiento 'María Ramona Corder' a Jenny Ochoa Chacón. 

Parte del comunicado relata el trabajo de más de 21 años por el reconocimiento de los derechos de las personas de esta comunidad. 

"Hace 21 años, las personas LGBTI empezamos a ser sujetos libres de derechos. No porque no hayamos existido sino porque hasta antes de la derogación del artículo 517 del Código Penal vigente en 1997, la sociedad y el Estado nos mantenían en el silencio, el olvido y la criminalización. Ahora desde la visibilidad, reclamamos nuestros derechos que no son dádivas; son logros históricos de compañeras y compañeros que levantaron su voz y vencieron el miedo", señala parte del comunicado.

Añaden que "en nuestro legítimo derecho a la igualdad material y formal, reclamamos el acceso al contrato de matrimonio en las mismas condiciones que la personas heterosexuales. Ese derecho ya estaba reconocido en el artículo 17 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos así lo confirmó en la Opinión Consultiva 24/17. Este año la Corte Constitucional ecuatoriana lo ratificó".

Alegan que rechazan el reconocimiento hacia Ochoa por haber dictaminado una sentencia en contra del derecho al matrimonio igualitario en 2018, alegando concepto discriminatorios en contra de la comunidad LGBTI. "El Concejo Cantonal de Cuenca pretende otorgar la presea 'María Ramona Cordero' a Jenny Ochoa Chacón, jueza que revirtió una sentencia histórica y niega derechos fundamentales a ciudadanos y ciudadanas solamente basada en sus prejuicios y estereotipos sin razonamientos jurídicos".

Esta presea se entrega a mujeres que se han destacado por su pensamiento y acción en la defensa y fortalecimiento de los principios de equidad de género y de los derechos de los grupos vulnerables y vulnerados así como a grupos de atención prioritaria.

Aquí parte del comunicado.

"Este reconocimiento se dio tras una serie de acciones sociales y legales en distintos lugares del país. Dos sentencias cuencanas marcaron un hito en la historia jurídica del país al aceptar las acciones de protección que interpusieron parejas morlacas del mismo sexo para se se les reconociera su derecho a casarse. Decimos que esas sentencias marcaron un hito pues fue la primera vez en el Ecuador que por vía judicial se reconoció el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo. Esas sentencias son el antecedente local a la ratificación al matrimonio igualitario en el Ecuador por parte de la Corte Constitucional.

Lamentablemente, esas sentencias históricas fueron revertidas en segunda instancia. Una de ellas, por la Sala Penal de la Corte Provincial de Justicia del Azuay que integra la jueza Jenny Ochoa Chacón. La sentencia escrita por Ochoa y firmada el 10 de septiembre del 2018, negó a una compañera transfemenina, no sólo el derecho a contraer matrimonio, sino los derechos a su identidad y a ser escuchada y tratada por igual. El trato humillante y discriminatorio que los jueces de la Sala, incluida la jueza Ochoa Chacón, confieren en sentencia a una ciudadana ecuatoriana, hija de esta ciudad de Cuenca, se revela en los siguientes extractos de la sentencia:

(…) La Real Academia Española, (…) en las acepciones pertinentes, define al vocablo hombre como: “(…) persona del sexo masculino (…) varón que tiene las cualidades consideradas masculinas por excelencia (…)”. A su vez, al término mujer la [sic] define como: “Persona del sexo femenino (…) que tiene las cualidades consideradas femeninas por excelencia”. Una vez que por las consideraciones realizadas en líneas precedentes, según la Constitución de la República del Ecuador que nos rige, ha quedado explícito que el matrimonio es la unión entre hombre y mujer (….)


(…) en particular la igualdad en la diversidad y la no discriminación (…)”. De tal forma que constatar una diferencia real, entre el matrimonio entre un hombre y una mujer, por una parte; y, por otra, el matrimonio entre personas del mismo sexo, cuyas razones y finalidades nunca serán iguales, de ninguna manera es discriminar; sino es verificar realidades distintas, pero que en ambos casos se encuentran garantizados y protegidos sus derechos constitucionalmente y en igualdad de condiciones.- (..)


(…). Aquello de la familia en el sentido que se enfoca en esta última parte [del artículo 67 de la CRE], tiene su razón de ser, puesto que si bien se ha dicho que los fines de la misma, dependiendo del tipo, no serían exclusivamente el tener hijos; sin embargo mediante el matrimonio entre el hombre y la mujer, la finalidad lógica y natural es diferente, ya que de ello se derivan los hijos con los que a la final se conforma la familia, que es núcleo de la sociedad, y la consecuente continuidad de ésta. (…)" (I)