Comerciantes insisten en vender en la Nueve de Octubre

Los vendedores afirman sentir temor de desplazarse a otro lugar porque sus ventas podrían bajar y se niegan a ser reubicados.

Cuenca. Su puesto de venta estaba en la Plaza Cívica, pero con la adecuación del lugar ahora vende en las aceras de la calle Tomas Ordóñez, pues no obtuvo un puesto en el mercado Nueve de Octubre y por eso María Narváez deberá, al igual que cerca de 100 personas, reubicarse en otro de los mercados de la ciudad.

Siente temor de ser trasladada, porque asegura que las ventas serán malas, su producto se dañará y perderá la clientela. Lo que ahora espera es que si las trasladan les lleven a un lugar a donde acuda gente: “Si existiera más acogida en los otros mercados, como en la Nueve de Octubre fuera bueno”.

Por ello no se moverá del lugar hasta que les aseguren su negocio. Igual criterio mantiene Rosa Álvarez, quien vende papas hace 15 años en el sector. Ella explicó que es injusto que las manden tan lejos y aún tiene la esperanza de ocupar un espacio en el remodelado mercado.

Reubicación

Sin embargo el mercado está copado, no pueden incrementar un puesto más a los 400 que existen. Marcelo Valencia indicó que la única solución para los comerciantes es la reubicación, por lo que ofrecieron a los vendedores colocarlos en los mercados Tres de Noviembre, Doce de Abril, Veintisiete de Febrero y Diez de Agosto; pero no quieren. Incluso asevera que les dará gratuitamente los puestos, pues cuando el mercado empiece a funcionar no permitirá las ventas en la calle.

A quienes sí permitirá vender en el sector serán a los comerciantes de la hierba, pero en algún lugar que arrienden ellos. Pero eso le pone a sufrir a María Murillo y sus tres compañeras que se dedican a la venta de alfalfa desde hace 25 años, porque han buscado un sitio en donde vender pero no lo encuentran.

Y es que ellas vendían en un estacionamiento de la calle Sangurima, pero desde hace dos semanas atrás, su puesto de venta cambió a la esquina de la calle Vargas Machuca y Sangurima, porque los propietarios del parqueadero empezarán a construir en el lugar y tuvieron que pedir que se retiraran.

Ahora no saben a dónde ir. María Murillo no pudo contener las lágrimas cuando comentó que no tiene un espacio fijo en donde vender y a sus 76 años es el único sustento para su familia: “Estamos en la calle, no pedimos grandezas solo trabajo”. Dolores Ramírez dijo que han buscado otro parqueadero para arrendar pero no encuentran: “Si nos alquilaran un pequeño espacio, nos acomodaríamos como sea, somos solo tres”. Pero ellas no son las únicas con este problema. Las vendedoras de hierba en el Arenal también tendrán que buscar otra parte para vender.

Comerciantes insisten en vender en la Nueve de Octubre

Cuenca. Su puesto de venta estaba en la Plaza Cívica, pero con la adecuación del lugar ahora vende en las aceras de la calle Tomas Ordóñez, pues no obtuvo un puesto en el mercado Nueve de Octubre y por eso María Narváez deberá, al igual que cerca de 100 personas, reubicarse en otro de los mercados de la ciudad.

Siente temor de ser trasladada, porque asegura que las ventas serán malas, su producto se dañará y perderá la clientela. Lo que ahora espera es que si las trasladan les lleven a un lugar a donde acuda gente: “Si existiera más acogida en los otros mercados, como en la Nueve de Octubre fuera bueno”.

Por ello no se moverá del lugar hasta que les aseguren su negocio. Igual criterio mantiene Rosa Álvarez, quien vende papas hace 15 años en el sector. Ella explicó que es injusto que las manden tan lejos y aún tiene la esperanza de ocupar un espacio en el remodelado mercado.

Reubicación

Sin embargo el mercado está copado, no pueden incrementar un puesto más a los 400 que existen. Marcelo Valencia indicó que la única solución para los comerciantes es la reubicación, por lo que ofrecieron a los vendedores colocarlos en los mercados Tres de Noviembre, Doce de Abril, Veintisiete de Febrero y Diez de Agosto; pero no quieren. Incluso asevera que les dará gratuitamente los puestos, pues cuando el mercado empiece a funcionar no permitirá las ventas en la calle.

A quienes sí permitirá vender en el sector serán a los comerciantes de la hierba, pero en algún lugar que arrienden ellos. Pero eso le pone a sufrir a María Murillo y sus tres compañeras que se dedican a la venta de alfalfa desde hace 25 años, porque han buscado un sitio en donde vender pero no lo encuentran.

Y es que ellas vendían en un estacionamiento de la calle Sangurima, pero desde hace dos semanas atrás, su puesto de venta cambió a la esquina de la calle Vargas Machuca y Sangurima, porque los propietarios del parqueadero empezarán a construir en el lugar y tuvieron que pedir que se retiraran.

Ahora no saben a dónde ir. María Murillo no pudo contener las lágrimas cuando comentó que no tiene un espacio fijo en donde vender y a sus 76 años es el único sustento para su familia: “Estamos en la calle, no pedimos grandezas solo trabajo”. Dolores Ramírez dijo que han buscado otro parqueadero para arrendar pero no encuentran: “Si nos alquilaran un pequeño espacio, nos acomodaríamos como sea, somos solo tres”. Pero ellas no son las únicas con este problema. Las vendedoras de hierba en el Arenal también tendrán que buscar otra parte para vender.