Científicas se abren camino para visibilizar sus aptitudes

Gabriela Vázquez es una de las pocas científicas que hay en la ciudad, ella se encarga del laboratorio de aguas de la Universidad de Cuenca y entre sus aspiraciones es que más mujeres ocupen los cargos técnicos y romper estereotipos de género en el ámbito académico, científico y profesional.


Desde la baja ocupación de cargos académicos relevantes hasta las dificultades para acceder y culminar estudios universitarios en el país, son algunas de las conclusiones que se obtuvieron de este estudio realizado por la Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas, REMCI, en la Universidad de Cuenca, Universidad del Azuay y la Universidad Politécnica Salesiana.


Pese a que en Azuay son más las mujeres que cuentan con un título universitario que los hombres, solo un 1,92 por ciento de ellas ocupan cargos académicos o científicos, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC.


Unas 24.157 mujeres son profesionales universitarias, frente a 23.381 hombres con título académico, de acuerdo con el Atlas de Género del INEC,  sin embargo, solo 5.813 graduadas de la universidad tiene un cargo profesional, científico o técnico.
Esto visibiliza la inequidad, según explicó  Victoria Abril, coordinadora de REMCI, quien acotó que según su registro, solo el 18 por ciento de las mujeres en el país ocupan un cargo como rectora en las universidades públicas y solo el 36 por ciento de docentes son de género femenino.


Mientras que el estudio en las tres universidades, en los últimos años, refleja que ni una sola mujer ha ocupado este cargo.
También demostró que en el tema de autoridades la mayoría está cubierta por hombres. “Por tanto se requiere abrir espacios para acercar a las mujeres a la ciencia o en este caso a la ingeniería”.


El estudio ‘Mujeres en la universidad y en la ciencia’ también señala que en el país las áreas de educación son ocupadas por un 70 por ciento, mientras que en el área de ingeniería, industrias y temas relacionados a la construcción la cifra es de menos del 20 por ciento.


La investigadora y docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Cuenca, miembro de REMCI, Gabriela Álava, explicó que los cargos de decanato, subdecanato y direcciones de carreras reflejan entre un 40 y 45 por ciento de ocupación por mujeres, lo que significa que aún hay una brecha de género.  


Agregó que una de las conclusiones  es que los roles establecidos por la sociedad cargan el rol de cuidadoras a las mujeres, “lo que genera que las mujeres dejemos de lado nuestra carrera durante nuestra etapa maternal, en muchos casos sin poder recuperar nuestra producción científica”. (I)

Científicas se abren camino para visibilizar sus aptitudes

Gabriela Vázquez es una de las pocas científicas que hay en la ciudad, ella se encarga del laboratorio de aguas de la Universidad de Cuenca y entre sus aspiraciones es que más mujeres ocupen los cargos técnicos y romper estereotipos de género en el ámbito académico, científico y profesional.


Desde la baja ocupación de cargos académicos relevantes hasta las dificultades para acceder y culminar estudios universitarios en el país, son algunas de las conclusiones que se obtuvieron de este estudio realizado por la Red Ecuatoriana de Mujeres Científicas, REMCI, en la Universidad de Cuenca, Universidad del Azuay y la Universidad Politécnica Salesiana.


Pese a que en Azuay son más las mujeres que cuentan con un título universitario que los hombres, solo un 1,92 por ciento de ellas ocupan cargos académicos o científicos, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC.


Unas 24.157 mujeres son profesionales universitarias, frente a 23.381 hombres con título académico, de acuerdo con el Atlas de Género del INEC,  sin embargo, solo 5.813 graduadas de la universidad tiene un cargo profesional, científico o técnico.
Esto visibiliza la inequidad, según explicó  Victoria Abril, coordinadora de REMCI, quien acotó que según su registro, solo el 18 por ciento de las mujeres en el país ocupan un cargo como rectora en las universidades públicas y solo el 36 por ciento de docentes son de género femenino.


Mientras que el estudio en las tres universidades, en los últimos años, refleja que ni una sola mujer ha ocupado este cargo.
También demostró que en el tema de autoridades la mayoría está cubierta por hombres. “Por tanto se requiere abrir espacios para acercar a las mujeres a la ciencia o en este caso a la ingeniería”.


El estudio ‘Mujeres en la universidad y en la ciencia’ también señala que en el país las áreas de educación son ocupadas por un 70 por ciento, mientras que en el área de ingeniería, industrias y temas relacionados a la construcción la cifra es de menos del 20 por ciento.


La investigadora y docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Cuenca, miembro de REMCI, Gabriela Álava, explicó que los cargos de decanato, subdecanato y direcciones de carreras reflejan entre un 40 y 45 por ciento de ocupación por mujeres, lo que significa que aún hay una brecha de género.  


Agregó que una de las conclusiones  es que los roles establecidos por la sociedad cargan el rol de cuidadoras a las mujeres, “lo que genera que las mujeres dejemos de lado nuestra carrera durante nuestra etapa maternal, en muchos casos sin poder recuperar nuestra producción científica”. (I)