“Chevron mató dos pueblos”

El representante de las comunidades indígenas afectadas por la compañía Chevron, en Sucumbíos, llegó a Cuenca para una charla de la muestra Lago Agrio-Sour Lake, de Pablo Cardoso.
Ermenegildo Criollo, Dirigente de afectados por Chevron

Tras 18 años del juicio contra Chevron se obtuvo una sentencia contra la multinacional, que deberá pagar 18.200 millones de dólares. El tema sigue en disputa.

¿Cuándo fue la primera vez que vio a la petrolera en la Amazonía?
Cuando yo tenía seis años llegó Texaco. Antes de eso bebíamos agua del río Aguarico, pues nuestra cultura, la cofán, vive bajo la concepción de que no hay que dañar la naturaleza.

¿Qué pasó con la explotación del petróleo?
Cuando vi por primera vez el derrame de petróleo no pensé que era tan dañino. Caminábamos por encima de la grasa y para recoger hacíamos a lado el aceite y consumíamos el agua. Otros la utilizaban para bañarse y así, de 1964 a 1985. Las cinco nacionalidades que vivíamos en la Amazonía hemos recibido la contaminación, enfermedad y muerte.

¿Cuáles fueron los primeros síntomas de que algo no iba bien?
Al tomar el agua del río Aguarico y bañarse, la mayoría se enfermó del estómago otros de la piel; ahora conocemos que tienen cáncer. Luego del derrame los confanes abandonamos nuestro lugar de vida pero la empresa llegaba a construir más pozos; parecía que nos perseguían. Además, para excavar un pozo talaban 10 hectáreas de bosque.

¿Hubo muertos en su comunidad?
Algunos, yo perdí a mis dos hijos. Cuando mi esposa estaba embarazada tomó el agua del río y por eso cuando mi hijo nació, no creció hasta los seis meses; le llevé a Quito pero murió. El otro también tomó agua del río dónde Chevron botaba los desechos y luego empezó a vomitar y en menos de 24 horas murió.

¿Qué otras consecuencias hubo con las comunidades indígenas?
Ahora somos sólo seis comunidades indígenas: cofán, aguarico, siona, secoya, quichua y huorani que sobrevivimos porque aprendimos primeros auxilios. Pero los tetes y los sansahuari no tenían mucho contacto con el instituto lingüístico ecuatoriano, que nos daba atención, y murieron.

¿Ahora, qué esperan hacer una vez que se logró ganar la demanda contra Chevron?
Nuestra esperanza es remediar el ambiente, el agua y recuperar el aspecto cultural. Vamos a escribir un libro con nuestra historia, desde nuestros antepasados, cómo vivieron ellos sin contaminación y desde el año que llegó la compañía cómo afectó a la gente y las enfermedades que han sufrido. Este proyecto se llevará a cabo en caso de tener el dinero. El libro servirá a los niños de nuestra comunidad. Trabajaremos con el Ministerio de Educación para sacarlo adelante. (MEB)

Fajardo: No perdonaremos un centavo de la deuda

Pablo Fajardo es uno de los abogados que impulsó la demanda en contra de la multinacional Chevron. Aunque el proceso sigue en trámite, una sentencia ya ha condenado a la empresa a pagar 18.200 millones de dólares a la comunidad de 30.000 indígenas que fueron afectados por el derrame de petróleo del año 1964.


El abogado de 40 años que tras 18 años de juicio ha logrado ganar dos estancias del juicio, dice que  “Chevron se defiende acusando a los demandantes, al sistema judicial y al Estado ecuatoriano de haber cometido un fraude en contra de la empresa lo que existe es una estrategia de la empresa para evadir la cifra que tiene que cancelar”.


“Al no estar la empresa en el país se busca la manera de recibir la indemnización y la primera acción es identificar a la empresa en Canadá. Las personas me decían que es un caso imposible de ganar porque es una empresa poderosa pero cuando la gente se organiza, se logra lo que hoy es una realidad”, dijo Fajardo.


“Estoy seguro de que pagará y si es necesario los perseguiremos y no perdonaremos ni un sólo centavo de la deuda que tienen con nosotros”, agregó.

Cuenca.

“Chevron mató dos pueblos”

Ermenegildo Criollo, Dirigente de afectados por Chevron

Tras 18 años del juicio contra Chevron se obtuvo una sentencia contra la multinacional, que deberá pagar 18.200 millones de dólares. El tema sigue en disputa.

¿Cuándo fue la primera vez que vio a la petrolera en la Amazonía?
Cuando yo tenía seis años llegó Texaco. Antes de eso bebíamos agua del río Aguarico, pues nuestra cultura, la cofán, vive bajo la concepción de que no hay que dañar la naturaleza.

¿Qué pasó con la explotación del petróleo?
Cuando vi por primera vez el derrame de petróleo no pensé que era tan dañino. Caminábamos por encima de la grasa y para recoger hacíamos a lado el aceite y consumíamos el agua. Otros la utilizaban para bañarse y así, de 1964 a 1985. Las cinco nacionalidades que vivíamos en la Amazonía hemos recibido la contaminación, enfermedad y muerte.

¿Cuáles fueron los primeros síntomas de que algo no iba bien?
Al tomar el agua del río Aguarico y bañarse, la mayoría se enfermó del estómago otros de la piel; ahora conocemos que tienen cáncer. Luego del derrame los confanes abandonamos nuestro lugar de vida pero la empresa llegaba a construir más pozos; parecía que nos perseguían. Además, para excavar un pozo talaban 10 hectáreas de bosque.

¿Hubo muertos en su comunidad?
Algunos, yo perdí a mis dos hijos. Cuando mi esposa estaba embarazada tomó el agua del río y por eso cuando mi hijo nació, no creció hasta los seis meses; le llevé a Quito pero murió. El otro también tomó agua del río dónde Chevron botaba los desechos y luego empezó a vomitar y en menos de 24 horas murió.

¿Qué otras consecuencias hubo con las comunidades indígenas?
Ahora somos sólo seis comunidades indígenas: cofán, aguarico, siona, secoya, quichua y huorani que sobrevivimos porque aprendimos primeros auxilios. Pero los tetes y los sansahuari no tenían mucho contacto con el instituto lingüístico ecuatoriano, que nos daba atención, y murieron.

¿Ahora, qué esperan hacer una vez que se logró ganar la demanda contra Chevron?
Nuestra esperanza es remediar el ambiente, el agua y recuperar el aspecto cultural. Vamos a escribir un libro con nuestra historia, desde nuestros antepasados, cómo vivieron ellos sin contaminación y desde el año que llegó la compañía cómo afectó a la gente y las enfermedades que han sufrido. Este proyecto se llevará a cabo en caso de tener el dinero. El libro servirá a los niños de nuestra comunidad. Trabajaremos con el Ministerio de Educación para sacarlo adelante. (MEB)

Fajardo: No perdonaremos un centavo de la deuda

Pablo Fajardo es uno de los abogados que impulsó la demanda en contra de la multinacional Chevron. Aunque el proceso sigue en trámite, una sentencia ya ha condenado a la empresa a pagar 18.200 millones de dólares a la comunidad de 30.000 indígenas que fueron afectados por el derrame de petróleo del año 1964.


El abogado de 40 años que tras 18 años de juicio ha logrado ganar dos estancias del juicio, dice que  “Chevron se defiende acusando a los demandantes, al sistema judicial y al Estado ecuatoriano de haber cometido un fraude en contra de la empresa lo que existe es una estrategia de la empresa para evadir la cifra que tiene que cancelar”.


“Al no estar la empresa en el país se busca la manera de recibir la indemnización y la primera acción es identificar a la empresa en Canadá. Las personas me decían que es un caso imposible de ganar porque es una empresa poderosa pero cuando la gente se organiza, se logra lo que hoy es una realidad”, dijo Fajardo.


“Estoy seguro de que pagará y si es necesario los perseguiremos y no perdonaremos ni un sólo centavo de la deuda que tienen con nosotros”, agregó.

Cuenca.