Caminando o en bicicleta: todo sea por ‘La Churona’

Se niegan a usar el vehículo propio o el transporte público, porque prefieren ‘retribuir’ los milagros con esfuerzo. La fe y sus pies mueven a decenas de cuencanos a caminar 275 kilómetros hasta El Cisne.
Por la bicicleta se decidió un grupo de vecinos del sector de Santa Rosa, con el fin de realizar el viaje de fe.
FOTO: diego cáceres EL TIEMPO

Pedalear, caminar, llegar, agradecer, pedir con fe y “regresar con el corazón en paz”.

Estas son las seis cosas que mueven los pies de decenas de devotos cuencanos que deciden, cada año, trasladarse a la parroquia El Cisne, en Loja, con el único objetivo de ver a su patrona la Virgen del Cisne, a quien inevitablemente llaman ‘La Churona’, como para mostrar el vínculo y el cariño.

Al principio resulta un poco escéptico creer eso de que caminan o pedalean 275 kilómetros durante dos días y medio o tres, negándose rotundamente a usar un vehículo o cualquier medio de transporte público; pero, al escuchar sus historias, la cosa va cobrando mucho sentido.

En el kilómetro 12 de la parroquia Cumbe, en plena vía a Loja, avanza un grupo de siete personas, todas con ponchos de aguas.

Lucía Lojano, con un palo de madera que marca el camino, dirige al resto de fieles que pretenden llegar mañana al medio día hasta El Cisne. Ellos salieron desde la parroquia Tarqui ayer a las 22:00.

El clima en la vía no es el mejor. Hace un frío que paraliza los huesos y también llueve, pero Lucía no deja de caminar mientras, con voz agitada, responde a cualquier duda. Es la primera vez que se anima a aventurarse ‘a pie’ en este trayecto, pero se emociona al contar el porqué.

Tras diez años de matrimonio ella no conseguía embarazarse, pero el nacimiento de su primogénito es, según dice, “totalmente atribuido a la Virgencita”.

La noticia de que iba a ser mamá de Leonel todavía le provoca llanto.

“Desde los cinco años le visito a mi Churona. Ella me ha dado la salud y el amor de mi familia: lo merece todo”, sostiene.

En bicicleta
Con pocos minutos de ventaja, en el kilómetro 23 de la vía se visibiliza a otro grupo de siete personas.

Ellos optaron por las biciletas que, si bien no son de alta montura ni parecen estar en las mejores condiciones, tienen la convicción de que son suficientes para avanzar hasta El Cisne.

Amigos del barrio, todos. Durante los dos días y medio que dura el recorrido, irán haciendo paradas estratégicas para comer y dormir “donde nos agarre el cansancio, el hambre y el tiempo”.

Desde Santa Rosa, en la parroquia Octavio Cordero, estos cuencanos se lanzaron por cuarto año consecutivo a esta travesía que Ángel Bonete conoce de memoria, con atajos y caminos vecinales que prometen volver el camino menos agotador para él y sus acompañantes.

Los más jóvenes
Si es Mago de Oz el viaje se hace menos pesado, pero con Molotov “ni se siente”, cuenta Érick Chicaiza, de 13 años. Tiene una hermana melliza “pero ella no jala a caminar tanto”.

Érick carga sobre sus hombros una mochila negra, sobre sus orejas los audífonos y en un pequeño papel, anotado el agradecimiento por el cual camina por segundo año, hacia la procesión de la Virgen.

“No es por nada, pero este año me fue súper bien en mis estudios, y todo gracias a ella”, afirma Érick.

“La fe mueve montañas” reza un adagio adaptado de un pasaje bíblico. Los 275 kilómetros, los testimonios de la gente, las pesadas mochilas y un ahorro de unos cuántos dólares para comida y hospedaje, alejan en cierto modo a este dicho de lo irreal y la metáfora. (I)

DESTACADO
Desde la primera semana de agosto, los fieles inician su peregrinaje a la parroquia El Cisne para pedir y agradecer a la Virgen.

FRASES
"Cuando se llega al santuario en El Cisne, la emoción me puede más que el mismo fútbol”.
Juan Tenempaguay, devoto de la Virgen del Cisne. 

"Con tal de que la Virgen me conceda la salud de mis dos hijos, me siento más que agradecido”.
Rubén Chicaiza, caminante de la vía a Loja. 

17 organismos cuidarán la seguridad en la romería Virgen de El Cisne
Debido a la gran afluencia de fieles y devotos que visitarán Loja por motivo de la Procesión de la Virgen del Cisne, este miércoles 15 de agosto, 17 organismos de seguridad se preparan con un plan de contingencia.

Los controles de transporte estarán a cargo de la Agencia Nacional de Tránsito en puntos estratégicos de Cuenca y Gualaceo. Mientras que la Secretaría de Gestión de Riesgos realizará monitoreos en todos los cantones, con voluntarios específicos en Cuenca, Gualaceo y Nabón. Las autoridades piden a la ciudadanía salir con anticipación para evitar cualquier imprevisto. (I)

Isabel Aguilar
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Caminando o en bicicleta: todo sea por ‘La Churona’

Por la bicicleta se decidió un grupo de vecinos del sector de Santa Rosa, con el fin de realizar el viaje de fe.
FOTO: diego cáceres EL TIEMPO

Pedalear, caminar, llegar, agradecer, pedir con fe y “regresar con el corazón en paz”.

Estas son las seis cosas que mueven los pies de decenas de devotos cuencanos que deciden, cada año, trasladarse a la parroquia El Cisne, en Loja, con el único objetivo de ver a su patrona la Virgen del Cisne, a quien inevitablemente llaman ‘La Churona’, como para mostrar el vínculo y el cariño.

Al principio resulta un poco escéptico creer eso de que caminan o pedalean 275 kilómetros durante dos días y medio o tres, negándose rotundamente a usar un vehículo o cualquier medio de transporte público; pero, al escuchar sus historias, la cosa va cobrando mucho sentido.

En el kilómetro 12 de la parroquia Cumbe, en plena vía a Loja, avanza un grupo de siete personas, todas con ponchos de aguas.

Lucía Lojano, con un palo de madera que marca el camino, dirige al resto de fieles que pretenden llegar mañana al medio día hasta El Cisne. Ellos salieron desde la parroquia Tarqui ayer a las 22:00.

El clima en la vía no es el mejor. Hace un frío que paraliza los huesos y también llueve, pero Lucía no deja de caminar mientras, con voz agitada, responde a cualquier duda. Es la primera vez que se anima a aventurarse ‘a pie’ en este trayecto, pero se emociona al contar el porqué.

Tras diez años de matrimonio ella no conseguía embarazarse, pero el nacimiento de su primogénito es, según dice, “totalmente atribuido a la Virgencita”.

La noticia de que iba a ser mamá de Leonel todavía le provoca llanto.

“Desde los cinco años le visito a mi Churona. Ella me ha dado la salud y el amor de mi familia: lo merece todo”, sostiene.

En bicicleta
Con pocos minutos de ventaja, en el kilómetro 23 de la vía se visibiliza a otro grupo de siete personas.

Ellos optaron por las biciletas que, si bien no son de alta montura ni parecen estar en las mejores condiciones, tienen la convicción de que son suficientes para avanzar hasta El Cisne.

Amigos del barrio, todos. Durante los dos días y medio que dura el recorrido, irán haciendo paradas estratégicas para comer y dormir “donde nos agarre el cansancio, el hambre y el tiempo”.

Desde Santa Rosa, en la parroquia Octavio Cordero, estos cuencanos se lanzaron por cuarto año consecutivo a esta travesía que Ángel Bonete conoce de memoria, con atajos y caminos vecinales que prometen volver el camino menos agotador para él y sus acompañantes.

Los más jóvenes
Si es Mago de Oz el viaje se hace menos pesado, pero con Molotov “ni se siente”, cuenta Érick Chicaiza, de 13 años. Tiene una hermana melliza “pero ella no jala a caminar tanto”.

Érick carga sobre sus hombros una mochila negra, sobre sus orejas los audífonos y en un pequeño papel, anotado el agradecimiento por el cual camina por segundo año, hacia la procesión de la Virgen.

“No es por nada, pero este año me fue súper bien en mis estudios, y todo gracias a ella”, afirma Érick.

“La fe mueve montañas” reza un adagio adaptado de un pasaje bíblico. Los 275 kilómetros, los testimonios de la gente, las pesadas mochilas y un ahorro de unos cuántos dólares para comida y hospedaje, alejan en cierto modo a este dicho de lo irreal y la metáfora. (I)

DESTACADO
Desde la primera semana de agosto, los fieles inician su peregrinaje a la parroquia El Cisne para pedir y agradecer a la Virgen.

FRASES
"Cuando se llega al santuario en El Cisne, la emoción me puede más que el mismo fútbol”.
Juan Tenempaguay, devoto de la Virgen del Cisne. 

"Con tal de que la Virgen me conceda la salud de mis dos hijos, me siento más que agradecido”.
Rubén Chicaiza, caminante de la vía a Loja. 

17 organismos cuidarán la seguridad en la romería Virgen de El Cisne
Debido a la gran afluencia de fieles y devotos que visitarán Loja por motivo de la Procesión de la Virgen del Cisne, este miércoles 15 de agosto, 17 organismos de seguridad se preparan con un plan de contingencia.

Los controles de transporte estarán a cargo de la Agencia Nacional de Tránsito en puntos estratégicos de Cuenca y Gualaceo. Mientras que la Secretaría de Gestión de Riesgos realizará monitoreos en todos los cantones, con voluntarios específicos en Cuenca, Gualaceo y Nabón. Las autoridades piden a la ciudadanía salir con anticipación para evitar cualquier imprevisto. (I)

Isabel Aguilar
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