Cambios en el paso vehicular de El Vado se mantendrán

El experimento de movilidad aplicado en el sector de El Vado cumplió con los objetivos planteados por el grupo de investigación  Llactalab, de la Universidad de Cuenca, y la Dirección de Gestión de Movilidad del Municipio de Cuenca: Fluidez en el tránsito y seguridad peatonal, según las instituciones.


Eso fue lo que también  percibió Mariana Rodríguez cuando caminaba con premura por la avenida Loja para cruzar el puente que permite la conexión de las avenidas Doce de Abril, Tres de Noviembre y la subida a La Condamine.


Se sorprendió al ver que no tuvo que correr para cruzar la calle porque hay orden en el sector donde se ubica la Universidad de Cuenca, donde ella estudia.  
Según registros de Llactalab, un total de 50.000 personas transitan a diario por el Puente de El Vado, de estas son 17.000 peatones y solo un tercio utiliza un vehículo privado, los demás lo hacen en el transporte público o bicicletas. Pese a esto, el espacio público privilegiaba a los automóviles y la situación cambió en un 80 por ciento, según Daniel Orellana, integrante del grupo de investigación.


“El objetivo fue no solo solucionar la vida para los conductores sino también de mejorar el entorno para todos” sostiene el investigador, quien agregó que el proyecto podrá ser aplicado en otros sectores de la ciudad que se analizan.


Se identificarán sitios, sobre todo cercanos a instituciones educativas, “donde hay más desorden vehicular, aún más durante las horas pico”, aseguró Orellana.


Resultados
Con el experimento en El Vado se esperaba que los vehículos que transiten por la calle La Condamine sea de un cinco por ciento, “este es el número de carros que giraban a la izquierda en la Avenida 12 de Abril que eran los que más generaban el inconveniente”, destacó Orellana.


Insistió que ese no era el objetivo, sino más bien dar seguridad a las personas, pero “a la final se sobrepasó expectativas”.
Matías Cardoso, diseñador de la intersección con el apoyo de varios expertos, explicó que para la aplicación del proyecto fue importante el involucramiento de los ciudadanos para generar la cultura de orden vehicular y peatonal.


Pablo Sánchez, gerente técnico de movilidad de la Empresa de Movilidad, resaltó que este proyecto genera conciencia en los ciudadanos de apropiarse del espacio público.


Cambios en los semáforos, restricciones de giros y más espacio para peatones y ciclistas son algunas de las variaciones que se mantendrán en el sector.  (I)
encuesta. Fueron 283 encuestados que utilizan a diario el sector que dijeron que los cambios aplicados fueron favorables.


tránsito. Aunque no se disminuyó el número de vehículos que transitan, se generó fluidez en la circulación.
Aspiración. Aplicar este experimento en otros sectores donde hay instituciones educativas, es analizado.  
La Dirección de Gestión de Movilidad analiza el informe del experimento para determinar la aplicación en otros sectores críticos.

Cambios en el paso vehicular de El Vado se mantendrán

El experimento de movilidad aplicado en el sector de El Vado cumplió con los objetivos planteados por el grupo de investigación  Llactalab, de la Universidad de Cuenca, y la Dirección de Gestión de Movilidad del Municipio de Cuenca: Fluidez en el tránsito y seguridad peatonal, según las instituciones.


Eso fue lo que también  percibió Mariana Rodríguez cuando caminaba con premura por la avenida Loja para cruzar el puente que permite la conexión de las avenidas Doce de Abril, Tres de Noviembre y la subida a La Condamine.


Se sorprendió al ver que no tuvo que correr para cruzar la calle porque hay orden en el sector donde se ubica la Universidad de Cuenca, donde ella estudia.  
Según registros de Llactalab, un total de 50.000 personas transitan a diario por el Puente de El Vado, de estas son 17.000 peatones y solo un tercio utiliza un vehículo privado, los demás lo hacen en el transporte público o bicicletas. Pese a esto, el espacio público privilegiaba a los automóviles y la situación cambió en un 80 por ciento, según Daniel Orellana, integrante del grupo de investigación.


“El objetivo fue no solo solucionar la vida para los conductores sino también de mejorar el entorno para todos” sostiene el investigador, quien agregó que el proyecto podrá ser aplicado en otros sectores de la ciudad que se analizan.


Se identificarán sitios, sobre todo cercanos a instituciones educativas, “donde hay más desorden vehicular, aún más durante las horas pico”, aseguró Orellana.


Resultados
Con el experimento en El Vado se esperaba que los vehículos que transiten por la calle La Condamine sea de un cinco por ciento, “este es el número de carros que giraban a la izquierda en la Avenida 12 de Abril que eran los que más generaban el inconveniente”, destacó Orellana.


Insistió que ese no era el objetivo, sino más bien dar seguridad a las personas, pero “a la final se sobrepasó expectativas”.
Matías Cardoso, diseñador de la intersección con el apoyo de varios expertos, explicó que para la aplicación del proyecto fue importante el involucramiento de los ciudadanos para generar la cultura de orden vehicular y peatonal.


Pablo Sánchez, gerente técnico de movilidad de la Empresa de Movilidad, resaltó que este proyecto genera conciencia en los ciudadanos de apropiarse del espacio público.


Cambios en los semáforos, restricciones de giros y más espacio para peatones y ciclistas son algunas de las variaciones que se mantendrán en el sector.  (I)
encuesta. Fueron 283 encuestados que utilizan a diario el sector que dijeron que los cambios aplicados fueron favorables.


tránsito. Aunque no se disminuyó el número de vehículos que transitan, se generó fluidez en la circulación.
Aspiración. Aplicar este experimento en otros sectores donde hay instituciones educativas, es analizado.  
La Dirección de Gestión de Movilidad analiza el informe del experimento para determinar la aplicación en otros sectores críticos.