Cabrera le dice adiós a la Alcaldía de Cuenca

Marcelo Cabrera Palacios cumple hoy su último día como alcalde de Cuenca. Pedro Palacios lo reemplazará desde mañana.

Cinco años después de haber asumido la que asegura ha sido la administración más difícil de su carrera política, la ‘Chola Cabrera’ se despedirá de manera definitiva del sillón del Palacio Municipal. Asegura que se va contento, que se retirará por un tiempo pero no abandonará la política, que es su vida.

Llegó con una amplia sonrisa y se va igual. Asegura irse contento con su trabajo, se dedicará a su salud y a su familia durante 100 días y la palabra “tranvía” ya no le arruinará el día. Se va tras cinco años de la que dice ha sido su administración más difícil en 20 años de cargos públicos, se va, asegura, sin deberle nada a nadie.


El 14 de mayo del 2014 Marcelo Cabrera asumía el poder en medio de una disputa que no cerró con el fin de la campaña electoral que tuvo su nombre y el de Paúl Granda como grandes protagonistas.


Aunque en más de una ocasión manifestó que la ciudad no era solo el tranvía, la realidad es que su administración giró alrededor de las rieles de principio a fin. Inició asegurando que el tranvía no iba pero esa promesa se cayó en apenas días. Él defiende su gestión señalando que el tranvía fue un proyecto “heredado e irreversible”.


La obra que debía entregarse en 2015 aún no culmina, los más grandes problemas de la Municipalidad se dieron por los retrasos, las protestas de los frentistas quebrados por las obras, las cinco promesas de entrega del sistema que fueron incumplidas, los líos con las empresas constructoras, y en el último año, los escollos que se presentaron para establecer una tarifa e iniciar la operación comercial.


Fuera de este, que ha sido su principal problema, “un dolor de cabeza permanente” como él mismo describe, el Municipio en estos últimos cinco años ha tenido otros contratiempos.


Cabrera se encontró con una administración de ETAPA llena de proyectos que aún no despegaban y falta de ingresos. Esto le llevó a incrementar la tarifa de agua al doble de lo establecido y a cobrar deudas pendientes a centros educativos que llegaron a quedarse sin servicio por mora.


ETAPA también le conllevó un escándalo de contrataciones sobre las que el Servicio de Contratación Pública puso sus dudas, dudas que también recayeron sobre un funcionario de compras públicas detenido y sobre el manejo de la Feria Libre que terminó con un juicio contra el entonces director de la Unidad de Mercados.


Lo que inició como una luna de miel con los transportistas que le apoyaron, terminó en total divorcio. De por medio se incrementó la tarifa del bus, impulsó la obligación de la tarjeta movilízate y promovió la renovación de la flota.


También han existido avances. Cuenca pasó de 3,5 a 9,1 metros cuadrados de área verde por habitante, sumó parques, se han construido 600 viviendas aunque se ofrecieron 5.000 y se ha pavimentado 220 kilómetros de vías. “Cambiamos la imagen de barrios enteros” asegura Cabrera.


Antes de su salida, aunque hace mención “a los sufridores de esta administración”, dice que no se lleva rencores con nadie, sonríe, hace bromas, reparte abrazos a sus seguidoras, no deja su carisma de eterno candidato.


Comenta que a pesar de su temporal retiro no dejará de estar presente. “Seguiré dando mi criterio y opinión sobre lo que pasa en Cuenca y la provincia” manifiesta y no guarda su intención de volver a pelear por un cargo público aunque descarta volver a sentarse en la silla municipal o buscar la Prefectura. Sus ojos miran hacia Quito, hacia el parlamento, lejos del tranvía, lejos de sus 20 años de administración local. (I)


5 años estuvo Marcelo Cabrera en la Alcaldía en este último período.
4 veces ha ocupado un cargo público, dos como alcalde y dos como prefecto.


Pasado. Cabrera deja cinco años de administración municipal, 20 en cargos públicos, ha ganado cuatro de seis elecciones locales.
Presente. El hasta hoy alcalde señala que dedicará los próximos 100 días a su familia y su salud, lejos de la luz pública y los medios de comunicación.
Futuro. Cabrera indicó que tras los 100 días de descanso se dedicará a fortalecer su movimiento político de cara a las elecciones del 2021.
Cabrera cumplirá hoy su último acto oficial como alcalde. Será en el inicio de las operaciones de la planta de agua potable de Tixán.

Cabrera le dice adiós a la Alcaldía de Cuenca

Marcelo Cabrera Palacios cumple hoy su último día como alcalde de Cuenca. Pedro Palacios lo reemplazará desde mañana.

Cinco años después de haber asumido la que asegura ha sido la administración más difícil de su carrera política, la ‘Chola Cabrera’ se despedirá de manera definitiva del sillón del Palacio Municipal. Asegura que se va contento, que se retirará por un tiempo pero no abandonará la política, que es su vida.

Llegó con una amplia sonrisa y se va igual. Asegura irse contento con su trabajo, se dedicará a su salud y a su familia durante 100 días y la palabra “tranvía” ya no le arruinará el día. Se va tras cinco años de la que dice ha sido su administración más difícil en 20 años de cargos públicos, se va, asegura, sin deberle nada a nadie.


El 14 de mayo del 2014 Marcelo Cabrera asumía el poder en medio de una disputa que no cerró con el fin de la campaña electoral que tuvo su nombre y el de Paúl Granda como grandes protagonistas.


Aunque en más de una ocasión manifestó que la ciudad no era solo el tranvía, la realidad es que su administración giró alrededor de las rieles de principio a fin. Inició asegurando que el tranvía no iba pero esa promesa se cayó en apenas días. Él defiende su gestión señalando que el tranvía fue un proyecto “heredado e irreversible”.


La obra que debía entregarse en 2015 aún no culmina, los más grandes problemas de la Municipalidad se dieron por los retrasos, las protestas de los frentistas quebrados por las obras, las cinco promesas de entrega del sistema que fueron incumplidas, los líos con las empresas constructoras, y en el último año, los escollos que se presentaron para establecer una tarifa e iniciar la operación comercial.


Fuera de este, que ha sido su principal problema, “un dolor de cabeza permanente” como él mismo describe, el Municipio en estos últimos cinco años ha tenido otros contratiempos.


Cabrera se encontró con una administración de ETAPA llena de proyectos que aún no despegaban y falta de ingresos. Esto le llevó a incrementar la tarifa de agua al doble de lo establecido y a cobrar deudas pendientes a centros educativos que llegaron a quedarse sin servicio por mora.


ETAPA también le conllevó un escándalo de contrataciones sobre las que el Servicio de Contratación Pública puso sus dudas, dudas que también recayeron sobre un funcionario de compras públicas detenido y sobre el manejo de la Feria Libre que terminó con un juicio contra el entonces director de la Unidad de Mercados.


Lo que inició como una luna de miel con los transportistas que le apoyaron, terminó en total divorcio. De por medio se incrementó la tarifa del bus, impulsó la obligación de la tarjeta movilízate y promovió la renovación de la flota.


También han existido avances. Cuenca pasó de 3,5 a 9,1 metros cuadrados de área verde por habitante, sumó parques, se han construido 600 viviendas aunque se ofrecieron 5.000 y se ha pavimentado 220 kilómetros de vías. “Cambiamos la imagen de barrios enteros” asegura Cabrera.


Antes de su salida, aunque hace mención “a los sufridores de esta administración”, dice que no se lleva rencores con nadie, sonríe, hace bromas, reparte abrazos a sus seguidoras, no deja su carisma de eterno candidato.


Comenta que a pesar de su temporal retiro no dejará de estar presente. “Seguiré dando mi criterio y opinión sobre lo que pasa en Cuenca y la provincia” manifiesta y no guarda su intención de volver a pelear por un cargo público aunque descarta volver a sentarse en la silla municipal o buscar la Prefectura. Sus ojos miran hacia Quito, hacia el parlamento, lejos del tranvía, lejos de sus 20 años de administración local. (I)


5 años estuvo Marcelo Cabrera en la Alcaldía en este último período.
4 veces ha ocupado un cargo público, dos como alcalde y dos como prefecto.


Pasado. Cabrera deja cinco años de administración municipal, 20 en cargos públicos, ha ganado cuatro de seis elecciones locales.
Presente. El hasta hoy alcalde señala que dedicará los próximos 100 días a su familia y su salud, lejos de la luz pública y los medios de comunicación.
Futuro. Cabrera indicó que tras los 100 días de descanso se dedicará a fortalecer su movimiento político de cara a las elecciones del 2021.
Cabrera cumplirá hoy su último acto oficial como alcalde. Será en el inicio de las operaciones de la planta de agua potable de Tixán.