Boda LGBTI espera sentencia

El Registro Civil del Azuay debe encontrar el procedimiento para casar a dos parejas homosexuales, luego de que un juzgado dispuso que tienen derecho a contraer nupcias.
El primer matrimonio homosexual en Cuenca fue simbólico, se dio en el 2016 y no fue reconocido legalmente.
FOTO: Archivo EL TIEMPO

Aunque el Registro Civil impugnó la decisión, un juzgado de Cuenca dio paso al pedido de dos parejas homosexuales de contraer matrimonio, por lo que, una vez se emita la sentencia por escrito, debe celebrar la boda.

Es una acción de protección planteada por las parejas, bajo la asesoría del Colectivo Jurídico Feminista de Cuenca, que la activista Catalina Mendoza ve como un precedente importante en la lucha por la legalización del matrimonio igualitario en el país.

El constitucionalista Sebastián López explica que la apelación del Registro Civil no suspende la sentencia, una excepción que se hace en materia de derechos, por lo que el Registro Civil debe crear el procedimiento para la boda, y, “aunque lo óptimo sería una reforma al Código Civil, a la Constitución, o una nueva ley, esta no es necesaria para celebrar el matrimonio homosexual”.

Antecedentes
Mendoza, quien es también abogada de las parejas, que desean mantener sus identidades en reserva, sostiene que la decisión de solicitar la boda al Registro Civil se dio a raíz de una opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Dicha resolución indica que el matrimonio es un derecho que no puede negarse por discriminación sexual, y aunque el veredicto fue solicitado por Costa Rica, aplica a los 20 países adscritos a la Corte IDH, incluido Ecuador.

El Registro Civil negó la boda por no contar con un procedimiento para asentar este tipo de matrimonios; pero, según Mendoza, la falta de un proceso “no puede servir como excusa para vulnerar un derecho”.

Por dicha razón, se solicitó la acción constitucional a la Función Judicial, y las juezas Cristina Álvarez e Iliana Vallejo fallaron a favor de los solicitantes.

“Son personas valientes, tanto las juezas como las parejas que quieren contraer matrimonio, están haciendo historia”, sostuvo Mendoza, quien recordó que fue Cuenca, en 1997, la ciudad que vio nacer la despenalización de la homosexualidad en el país.

Sobre el tema también hay criterios en contra. José Arteaga, activista profamilia, cree que el matrimonio igualitario puede “abrir espacio para la adopción en parejas homosexuales y el fin de la familia como núcleo de la sociedad”, algo que Mendoza rechaza. “Se trata de un tema de derechos, no de moralidades”, aseguró. (I)

Argumentos jurídicos a favor del matrimonio homosexual

El constitucionalista Sebastián López indica que la resolución de la CorteIDH se vuelve obligatoria para el país, y aunque la Constitución indica que el matrimonio es la unión entre hombre y mujer, la resolución internacional motiva “la mejora o evolución de un derecho”, por lo que se impone a la normativa existente sin que signifique una contraposición. López cree que tras el fallo de la Corte Provincial, el tema será elevado a la Corte Constitucional, que deberá acoger la opinión de la CorteIDH, ya que el caso Satya, en el que una niña recibió el derecho a tener el apellido de sus dos madres tras una resolución del organismo, sentó un precedente que no puede ser obviado.
A su criterio, “el matrimonio igualitario es un hecho en Ecuador”. (I)

 

John Machado
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.



Boda LGBTI espera sentencia

El primer matrimonio homosexual en Cuenca fue simbólico, se dio en el 2016 y no fue reconocido legalmente.
FOTO: Archivo EL TIEMPO

Aunque el Registro Civil impugnó la decisión, un juzgado de Cuenca dio paso al pedido de dos parejas homosexuales de contraer matrimonio, por lo que, una vez se emita la sentencia por escrito, debe celebrar la boda.

Es una acción de protección planteada por las parejas, bajo la asesoría del Colectivo Jurídico Feminista de Cuenca, que la activista Catalina Mendoza ve como un precedente importante en la lucha por la legalización del matrimonio igualitario en el país.

El constitucionalista Sebastián López explica que la apelación del Registro Civil no suspende la sentencia, una excepción que se hace en materia de derechos, por lo que el Registro Civil debe crear el procedimiento para la boda, y, “aunque lo óptimo sería una reforma al Código Civil, a la Constitución, o una nueva ley, esta no es necesaria para celebrar el matrimonio homosexual”.

Antecedentes
Mendoza, quien es también abogada de las parejas, que desean mantener sus identidades en reserva, sostiene que la decisión de solicitar la boda al Registro Civil se dio a raíz de una opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Dicha resolución indica que el matrimonio es un derecho que no puede negarse por discriminación sexual, y aunque el veredicto fue solicitado por Costa Rica, aplica a los 20 países adscritos a la Corte IDH, incluido Ecuador.

El Registro Civil negó la boda por no contar con un procedimiento para asentar este tipo de matrimonios; pero, según Mendoza, la falta de un proceso “no puede servir como excusa para vulnerar un derecho”.

Por dicha razón, se solicitó la acción constitucional a la Función Judicial, y las juezas Cristina Álvarez e Iliana Vallejo fallaron a favor de los solicitantes.

“Son personas valientes, tanto las juezas como las parejas que quieren contraer matrimonio, están haciendo historia”, sostuvo Mendoza, quien recordó que fue Cuenca, en 1997, la ciudad que vio nacer la despenalización de la homosexualidad en el país.

Sobre el tema también hay criterios en contra. José Arteaga, activista profamilia, cree que el matrimonio igualitario puede “abrir espacio para la adopción en parejas homosexuales y el fin de la familia como núcleo de la sociedad”, algo que Mendoza rechaza. “Se trata de un tema de derechos, no de moralidades”, aseguró. (I)

Argumentos jurídicos a favor del matrimonio homosexual

El constitucionalista Sebastián López indica que la resolución de la CorteIDH se vuelve obligatoria para el país, y aunque la Constitución indica que el matrimonio es la unión entre hombre y mujer, la resolución internacional motiva “la mejora o evolución de un derecho”, por lo que se impone a la normativa existente sin que signifique una contraposición. López cree que tras el fallo de la Corte Provincial, el tema será elevado a la Corte Constitucional, que deberá acoger la opinión de la CorteIDH, ya que el caso Satya, en el que una niña recibió el derecho a tener el apellido de sus dos madres tras una resolución del organismo, sentó un precedente que no puede ser obviado.
A su criterio, “el matrimonio igualitario es un hecho en Ecuador”. (I)

 

John Machado
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.