Anfibios en peligro se protegen en Cuenca

El Bioparque Amaru y el Parque Nacional Cajas son parte de un plan internacional de investigación para la conservación de anfibios que se encuentran en alto riesgo crítico de desaparecer.
Noemí Torres, doctora en anfibios del Bioparque Amaru, se encarga de la toma de muestras de los anfibios.
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

El 33 por ciento de anfibios en el país, 186 especies, están en categorías de riesgo de extinción y otras 18 ya están extintas. En Cuenca, dos especies están en peligro crítico de desaparecer y varias instituciones se unieron para preservarlas.

Hay otras 33 especies que se protegen para preservar su existencia, pues se encuentran en este estado debido a la severa destrucción de su hábitat.

José Cáceres, biólogo y técnico de biodiversidad del Parque Nacional Cajas, PNC, explicó que muchos de los nativos del Cajas los matan por ser venenosos, feos y porque no saben sobre la emergencia que tiene la especie. Además, porque queman o sobrepastorean su hábitat.

Para preservar las especies el Ministerio del Ambiente en coordinación con el PNC y el Bioparque Amaru desarrollan un plan para una reproducción en cautiverio y posterior a ello reinsertarlas a su hábtitat.

Las dos especies que se catalogan en peligro crítico de extinción y que se creían desaparecidas, están en proceso de preservación a través del proyecto ‘Conservación de la Biodiversidad de Anfibios y Uso Sostenible de sus Recursos Genéticos’, PARG, financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y por una iniciativa del Ministerio del Ambiente, MAE.

Cuentan además con la Fundación Otonga a través del Centro Jambatu de Investigación y Conservación de Anfibios, como socio estratégico local, y la Universidad de Queens, como aliado científico en el proceso de investigación.

Pablo Larco, coordinador del proyecto en Ecuador, explicó que la fauna de anfibios del país es la tercera más diversa en el mundo con aproximadamente 600 especies, de las cuales alrededor de 258 son endémicas.

En Cuenca, el proyecto tiene como principal objetivo evitar la extinción de dos especies de ranas encontradas en algunos lugares del PNC. Estas son: atelopus nanay y atelopus exiguus. Estas se incluyen en la base de investigación a nivel nacional que está compuesta de 10 especies.

Cáceres refirió que hasta los años 80 las ranas atelopus nanay eran fáciles de localizar en el Cajas y que ahora para encontrar una se demoraron casi 10 meses. “No son muy fácil de detectarles. Su coloración, negro, es parte de su mecanismo de defensa y protección contra depredadores, les facilita ocultarse”, dijo.

Fausto Siavichay, director del Centro de Conservación de Anfibios del zoológico Bioparque Amaru, explicó que en el PNC donde viven las especies atelopus nanay y exiguus se recogen datos como temperatura del agua, oxígeno, solutos y PH.

Laboratorio
Estos parámetros sirven para tratar de recrear condiciones climáticas en el laboratorio del Amaru y con eso tener la posibilidad de que estos se reproduzcan.

En este laboratorio poseen cuatro acuaterrarios en los que se hacen cuatro ensayos de reproducción: uno con Atelopus Nanay y los otros tres con Atelopus Exiguus. “Dos parejas ya han dado señales de estar buscando dónde colocar los huevos debajo del agua. Los resultados se conocerían en un mes”, aseguró Siavichay.

También crían para su alimento unos pequeños grillos que proporcionan a los anfibios el calcio y otras proteínas. Quien se encarga de este ‘arte’, como ellos lo consideran por el largo, cuidadoso y especial manejo que conlleva su proceso, es el biólogo Xavier Buestán.

Siviachay explicó que las ranas detienen el crecimiento de las plagas ya que se alimentan de moscas, mosquitos y sus huevos, lo que evita su proliferación. También los renacuajos se alimentan de plantas y algas que ayudan a limpiar los cuerpos de agua de sedimento. “Tomar conciencia y colaborar con su conservación debe ser prioritario para la gente”, dijo Siavichay. (I)

LA CIFRA
600
especies de anfibios están registradas en el país, 10 están en peligro crítico.

DATOS
-Especies. En El Cajas hay 17 especies de anfibios formalmente descritas. Dos de estas forman parte del proyecto de conservación.
-Inversión. El PNUD destinó un presupuesto de 2’726.908 dólares, más recursos de contrapartes nacionales para el proyecto.
-Objetivo. Uno de los objetivos es el descubrimiento de compuestos activos derivados de la secreción de la piel de los anfibios para la biomedicina.

Sandra Altafulla
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Anfibios en peligro se protegen en Cuenca

Noemí Torres, doctora en anfibios del Bioparque Amaru, se encarga de la toma de muestras de los anfibios.
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

El 33 por ciento de anfibios en el país, 186 especies, están en categorías de riesgo de extinción y otras 18 ya están extintas. En Cuenca, dos especies están en peligro crítico de desaparecer y varias instituciones se unieron para preservarlas.

Hay otras 33 especies que se protegen para preservar su existencia, pues se encuentran en este estado debido a la severa destrucción de su hábitat.

José Cáceres, biólogo y técnico de biodiversidad del Parque Nacional Cajas, PNC, explicó que muchos de los nativos del Cajas los matan por ser venenosos, feos y porque no saben sobre la emergencia que tiene la especie. Además, porque queman o sobrepastorean su hábitat.

Para preservar las especies el Ministerio del Ambiente en coordinación con el PNC y el Bioparque Amaru desarrollan un plan para una reproducción en cautiverio y posterior a ello reinsertarlas a su hábtitat.

Las dos especies que se catalogan en peligro crítico de extinción y que se creían desaparecidas, están en proceso de preservación a través del proyecto ‘Conservación de la Biodiversidad de Anfibios y Uso Sostenible de sus Recursos Genéticos’, PARG, financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y por una iniciativa del Ministerio del Ambiente, MAE.

Cuentan además con la Fundación Otonga a través del Centro Jambatu de Investigación y Conservación de Anfibios, como socio estratégico local, y la Universidad de Queens, como aliado científico en el proceso de investigación.

Pablo Larco, coordinador del proyecto en Ecuador, explicó que la fauna de anfibios del país es la tercera más diversa en el mundo con aproximadamente 600 especies, de las cuales alrededor de 258 son endémicas.

En Cuenca, el proyecto tiene como principal objetivo evitar la extinción de dos especies de ranas encontradas en algunos lugares del PNC. Estas son: atelopus nanay y atelopus exiguus. Estas se incluyen en la base de investigación a nivel nacional que está compuesta de 10 especies.

Cáceres refirió que hasta los años 80 las ranas atelopus nanay eran fáciles de localizar en el Cajas y que ahora para encontrar una se demoraron casi 10 meses. “No son muy fácil de detectarles. Su coloración, negro, es parte de su mecanismo de defensa y protección contra depredadores, les facilita ocultarse”, dijo.

Fausto Siavichay, director del Centro de Conservación de Anfibios del zoológico Bioparque Amaru, explicó que en el PNC donde viven las especies atelopus nanay y exiguus se recogen datos como temperatura del agua, oxígeno, solutos y PH.

Laboratorio
Estos parámetros sirven para tratar de recrear condiciones climáticas en el laboratorio del Amaru y con eso tener la posibilidad de que estos se reproduzcan.

En este laboratorio poseen cuatro acuaterrarios en los que se hacen cuatro ensayos de reproducción: uno con Atelopus Nanay y los otros tres con Atelopus Exiguus. “Dos parejas ya han dado señales de estar buscando dónde colocar los huevos debajo del agua. Los resultados se conocerían en un mes”, aseguró Siavichay.

También crían para su alimento unos pequeños grillos que proporcionan a los anfibios el calcio y otras proteínas. Quien se encarga de este ‘arte’, como ellos lo consideran por el largo, cuidadoso y especial manejo que conlleva su proceso, es el biólogo Xavier Buestán.

Siviachay explicó que las ranas detienen el crecimiento de las plagas ya que se alimentan de moscas, mosquitos y sus huevos, lo que evita su proliferación. También los renacuajos se alimentan de plantas y algas que ayudan a limpiar los cuerpos de agua de sedimento. “Tomar conciencia y colaborar con su conservación debe ser prioritario para la gente”, dijo Siavichay. (I)

LA CIFRA
600
especies de anfibios están registradas en el país, 10 están en peligro crítico.

DATOS
-Especies. En El Cajas hay 17 especies de anfibios formalmente descritas. Dos de estas forman parte del proyecto de conservación.
-Inversión. El PNUD destinó un presupuesto de 2’726.908 dólares, más recursos de contrapartes nacionales para el proyecto.
-Objetivo. Uno de los objetivos es el descubrimiento de compuestos activos derivados de la secreción de la piel de los anfibios para la biomedicina.

Sandra Altafulla
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