El 60% de agua de Cuenca está en un bosque protector

La represa El Labrado pertenece al bosque protector. Aquí se embalsa el agua que va al río Machángara para evitar que haya inundaciones en la parte baja.
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Del bosque protector Machángara-Tomebamba nace el río Machángara, uno de los afluentes más importantes de la ciudad. El líquido se aprovecha para generar energía eléctrica y para riego.

Alrededor de un 60 por ciento del agua que se consume en la ciudad proviene de la cuenca del Machángara. Las fuentes de este río están conformadas por un sinnúmero de pequeños y medianos cuerpos de agua que son parte del bosque protector Machángara- Tomebamba, uno de los 33 bosques protectores de la provincia.

Bolívar Robles, guardabosques de la zona El Labrado, cuenta que el bosque es importante para la producción del agua. Aquí también hay varias especies animales y vegetales como osos de anteojos, lobo de páramo, pavas de monte, conejos, páramos de almohadillas, de paja, de bosques de quinoa (polylepis), sarar, entre otros.

Señala que su labor y la de tres compañeros más es recorrer la zona para evitar la caza de animales, la tala y la pesca ilegal. Además, en la época de sol intenso y vientos fuertes “estamos atentos para que no hayan incendios forestales, que generalmente son provocados”, dice.

Robles indica que el paso a esta zona es restringido para evitar afectaciones a la naturaleza, sin embargo, hay personas que viven en los alrededores. “Ellos ya conocen cómo son las reglas en el lugar; casi no tenemos problemas”, sostiene.

Personal de Elecaustro, el Ministerio del Ambiente y la Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado, ETAPA, brindan capacitaciones a las personas que viven en comunidades cercanas para que promuevan el cuidado de esta zona, sobre todo del agua.

El guardaparques explica que el agua que proviene de los cuerpos de las alturas tiene varios usos, como abastecer a la planta potabilizadora de Tixán, generar energía eléctrica y para el riego de comunidades cercanas que beneficia a cerca de 2.800 agricultores.

Este bosque tiene un área de 42.708 hectáreas, de las cuales 25.225 están dentro de la subcuenca del Machángara. En la parte alta se encuentran las represas de Chanlud y El Labrado que embalsan 17’000.000 y 6’000.000 de metros cúbicos de agua respectivamente y se genera energía hidroeléctrica a través de las centrales de Saucay y Saymirín.

Manuela Aucapiña, guardián de generación de la represa El Labrado, explica que en la zona hay almacenamiento de agua para evitar que en la parte baja haya crecida y desbordamientos del río. En el lugar hay un sistema de regulación de aguas, disminuyendo los picos de las crecidas y manteniendo un caudal ecológico.

Cámaras
En la zona están próxima a instalarse 18 cámaras trampa para el monitoreo de especies en esta zona. La colocación de equipos es parte del Proyecto de monitoreo de mamíferos terrestres medianos y grades de los bosques del Macizo del Cajas, desarrollado por la subgerencia de gestión ambiental de ETAPA.

Francisco Sánchez, de la subgerencia Ambiental, indicó que la implementación de las cámaras se complementa con la capacitación a guardabosques de las dos empresas para el manejo, configuración y mantenimiento de los equipos. (I)

DATOS
-Vigilancia. En el bosque hay cuatro guardabosques que vigilan la zona para evitar cacería y pesca ilegal, así como incendios forestales.
-Cuidado. Varias instituciones locales y nacionales trabajan en conjunto para el cuidado y conservación de esta área protegida.
-diversidad. El bosque protector Machángara- Tomebamba tienen una diversidad de fauna y flora propia de los páramos.

Tania Párraga
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El 60% de agua de Cuenca está en un bosque protector

La represa El Labrado pertenece al bosque protector. Aquí se embalsa el agua que va al río Machángara para evitar que haya inundaciones en la parte baja.
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Del bosque protector Machángara-Tomebamba nace el río Machángara, uno de los afluentes más importantes de la ciudad. El líquido se aprovecha para generar energía eléctrica y para riego.

Alrededor de un 60 por ciento del agua que se consume en la ciudad proviene de la cuenca del Machángara. Las fuentes de este río están conformadas por un sinnúmero de pequeños y medianos cuerpos de agua que son parte del bosque protector Machángara- Tomebamba, uno de los 33 bosques protectores de la provincia.

Bolívar Robles, guardabosques de la zona El Labrado, cuenta que el bosque es importante para la producción del agua. Aquí también hay varias especies animales y vegetales como osos de anteojos, lobo de páramo, pavas de monte, conejos, páramos de almohadillas, de paja, de bosques de quinoa (polylepis), sarar, entre otros.

Señala que su labor y la de tres compañeros más es recorrer la zona para evitar la caza de animales, la tala y la pesca ilegal. Además, en la época de sol intenso y vientos fuertes “estamos atentos para que no hayan incendios forestales, que generalmente son provocados”, dice.

Robles indica que el paso a esta zona es restringido para evitar afectaciones a la naturaleza, sin embargo, hay personas que viven en los alrededores. “Ellos ya conocen cómo son las reglas en el lugar; casi no tenemos problemas”, sostiene.

Personal de Elecaustro, el Ministerio del Ambiente y la Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable y Alcantarillado, ETAPA, brindan capacitaciones a las personas que viven en comunidades cercanas para que promuevan el cuidado de esta zona, sobre todo del agua.

El guardaparques explica que el agua que proviene de los cuerpos de las alturas tiene varios usos, como abastecer a la planta potabilizadora de Tixán, generar energía eléctrica y para el riego de comunidades cercanas que beneficia a cerca de 2.800 agricultores.

Este bosque tiene un área de 42.708 hectáreas, de las cuales 25.225 están dentro de la subcuenca del Machángara. En la parte alta se encuentran las represas de Chanlud y El Labrado que embalsan 17’000.000 y 6’000.000 de metros cúbicos de agua respectivamente y se genera energía hidroeléctrica a través de las centrales de Saucay y Saymirín.

Manuela Aucapiña, guardián de generación de la represa El Labrado, explica que en la zona hay almacenamiento de agua para evitar que en la parte baja haya crecida y desbordamientos del río. En el lugar hay un sistema de regulación de aguas, disminuyendo los picos de las crecidas y manteniendo un caudal ecológico.

Cámaras
En la zona están próxima a instalarse 18 cámaras trampa para el monitoreo de especies en esta zona. La colocación de equipos es parte del Proyecto de monitoreo de mamíferos terrestres medianos y grades de los bosques del Macizo del Cajas, desarrollado por la subgerencia de gestión ambiental de ETAPA.

Francisco Sánchez, de la subgerencia Ambiental, indicó que la implementación de las cámaras se complementa con la capacitación a guardabosques de las dos empresas para el manejo, configuración y mantenimiento de los equipos. (I)

DATOS
-Vigilancia. En el bosque hay cuatro guardabosques que vigilan la zona para evitar cacería y pesca ilegal, así como incendios forestales.
-Cuidado. Varias instituciones locales y nacionales trabajan en conjunto para el cuidado y conservación de esta área protegida.
-diversidad. El bosque protector Machángara- Tomebamba tienen una diversidad de fauna y flora propia de los páramos.

Tania Párraga
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