Proyecto de movilidad se concluirá en octubre

En un diálogo con periodistas de varios medios públicos, la autoridad ratificó ayer que la obra civil del proyecto de movilidad concluirá en octubre próximo.
Marcelo Cabrera se muestra optimista con las obras que se ejecutan por el proyecto Tranvía. Diego Cáceres I EL TIEMPO

Previamente, la vía estaría operativa desde abril de este año hasta el sector Corazón de Jesús, en el ingreso al centro de la capital azuaya. Y para julio está planificado que la obra haya llegado hasta la Plaza Cívica.
Con estos avances, se podrán hacer pruebas de seguridad (sin pasajeros) en los tramos habilitados.


Una vez que la obra civil completa haya concluido en octubre, se realizarán los ajustes electrónicos y mecánicos. A ello se sumarán los dos meses de pruebas con el circuito de recorrido completo.
Con ello, según Cabrera, el sistema de movilidad funcionará comercialmente desde marzo del próximo año.


La Municipalidad azuaya planifica que el valor del pasaje en el tranvía sea $ 0,35 si la demanda alcanza los 65.000 pasajeros diarios. Así lo determinan los estudios efectuados por la consultora León Godoy.
No obstante, si el número de usuarios es menor a ello, con un piso mínimo de 35.000 viajeros por día, la tarifa se revisará a $ 0,50.


Los estudiantes de seis a 18 años y las personas de la tercera edad no pagarán. Para esto se encontrará totalmente operativo el sistema de recaudación electrónico mediante el uso de tarjetas recargables.
El Alcalde confirmó que el cobro de pasajes empezará a funcionar en el transporte público convencional cuencano a partir del 1 de abril.


Su implementación fue una de las 23 condiciones establecidas por el Cabildo azuayo para autorizar la subida de la tarifa en este tipo de transporte en septiembre pasado.
El medio físico de pago (tarjeta) costará $ 1,70, en tanto que el usuario podrá elegir el monto de la recarga que desee realizar.


En cuanto al debate sobre el tipo de vehículos que se incorporen a futuro a la flota de transporte público, Cabrera aseguró que el Concejo cuencano adoptó una resolución el viernes pasado.
En lugar de establecer un requerimiento tecnológico (Euro 3, Euro 4 o Euro 5), el legislativo azuayo plantea el cumplimiento de niveles de emisión de gases.
Así, los automotores nuevos no podrán emitir más de 5% de partículas por millón (ppm).
Mientras que para los carros antiguos, el indicador no superará el 25% de ppm.


El Cabildo considera posible alcanzar dichos estándares en el origen del diésel que se vende en Cuenca.
De acuerdo con los informes que maneja el gobierno local, el combustible proviene de los sitios de distribución ubicados en la provincia de Santa Elena.
Esto garantizaría cierto nivel de calidad, pues los hidrocarburos que vengan de allá serían, en algunos casos, importados.
El objetivo es que el tranvía se sume a la flota amigable con el ambiente.


Como parte de la obtención de recursos para el pago del sistema de movilidad, el Municipio prevé lanzar, la próxima semana, la subasta del predio de ocho hectáreas donado por las FF.AA.
El bien está avaluado en $ 24 millones y, pese a estar junto al Parque Industrial, solo podrá usarse para funciones logísticas y no industriales. (El Telégrafo) (I)

Quito. 

Proyecto de movilidad se concluirá en octubre

Marcelo Cabrera se muestra optimista con las obras que se ejecutan por el proyecto Tranvía. Diego Cáceres I EL TIEMPO

Previamente, la vía estaría operativa desde abril de este año hasta el sector Corazón de Jesús, en el ingreso al centro de la capital azuaya. Y para julio está planificado que la obra haya llegado hasta la Plaza Cívica.
Con estos avances, se podrán hacer pruebas de seguridad (sin pasajeros) en los tramos habilitados.


Una vez que la obra civil completa haya concluido en octubre, se realizarán los ajustes electrónicos y mecánicos. A ello se sumarán los dos meses de pruebas con el circuito de recorrido completo.
Con ello, según Cabrera, el sistema de movilidad funcionará comercialmente desde marzo del próximo año.


La Municipalidad azuaya planifica que el valor del pasaje en el tranvía sea $ 0,35 si la demanda alcanza los 65.000 pasajeros diarios. Así lo determinan los estudios efectuados por la consultora León Godoy.
No obstante, si el número de usuarios es menor a ello, con un piso mínimo de 35.000 viajeros por día, la tarifa se revisará a $ 0,50.


Los estudiantes de seis a 18 años y las personas de la tercera edad no pagarán. Para esto se encontrará totalmente operativo el sistema de recaudación electrónico mediante el uso de tarjetas recargables.
El Alcalde confirmó que el cobro de pasajes empezará a funcionar en el transporte público convencional cuencano a partir del 1 de abril.


Su implementación fue una de las 23 condiciones establecidas por el Cabildo azuayo para autorizar la subida de la tarifa en este tipo de transporte en septiembre pasado.
El medio físico de pago (tarjeta) costará $ 1,70, en tanto que el usuario podrá elegir el monto de la recarga que desee realizar.


En cuanto al debate sobre el tipo de vehículos que se incorporen a futuro a la flota de transporte público, Cabrera aseguró que el Concejo cuencano adoptó una resolución el viernes pasado.
En lugar de establecer un requerimiento tecnológico (Euro 3, Euro 4 o Euro 5), el legislativo azuayo plantea el cumplimiento de niveles de emisión de gases.
Así, los automotores nuevos no podrán emitir más de 5% de partículas por millón (ppm).
Mientras que para los carros antiguos, el indicador no superará el 25% de ppm.


El Cabildo considera posible alcanzar dichos estándares en el origen del diésel que se vende en Cuenca.
De acuerdo con los informes que maneja el gobierno local, el combustible proviene de los sitios de distribución ubicados en la provincia de Santa Elena.
Esto garantizaría cierto nivel de calidad, pues los hidrocarburos que vengan de allá serían, en algunos casos, importados.
El objetivo es que el tranvía se sume a la flota amigable con el ambiente.


Como parte de la obtención de recursos para el pago del sistema de movilidad, el Municipio prevé lanzar, la próxima semana, la subasta del predio de ocho hectáreas donado por las FF.AA.
El bien está avaluado en $ 24 millones y, pese a estar junto al Parque Industrial, solo podrá usarse para funciones logísticas y no industriales. (El Telégrafo) (I)

Quito.