La fe al Niño Migrante presente en los cuencanos

Por décimo año consecutivo, los devotos celebraron ayer el Pase del Divino Niño Migrante. Desde las 08:00 hasta el mediodía, cerca de 6.000 fieles recorrieron la calle Bolívar desde San Blas hasta llegar a la Catedral, donde se celebró la misa de fiesta.
La imagen del Divino Niño Migrante fue portada por la promotora de esta celebración, Rosamaría Pulla. Miguel Arévalo I EL TIEMPO

En las aceras y en los balcones, cientos de cuencanos y turistas filmaron, fotografiaron y aplaudieron a los participantes.
A lo largo del trayecto se pudo observar a los fieles vestidos con trajes de saraguros, Chola Cuencana, cañaris y otavalos. Algunos iban caminando, otros bailando o sobre los carros alegóricos.

Devoción
Para Julia Bermeo, oriunda de la parroquia Sinincay, su devoción a la imagen del Niño Migrante tiene más de 50 años, “cuando las festividades se realizaban en la Iglesia de la Virgen del Carmen”, aseguró.
Para ella, su participación y la de su familia es por agradecimiento de los milagros recibidos, sobre todo por la bendición de su nieto.
“Hace cinco años, mi nieto migró a los Estados Unidos, en los primeros meses fue detenido y el Niño Migrante le logró sacar e hizo que llegará a Norteamérica, donde ahora él está bien”, mencionó.


Julia Calle, del sector Buena Vista, del cantón Sígsig, indicó que, desde hace cuatro años, lucen trajes típicos y bailan durante la Pasada como símbolo de fe y para dar gracias al Niño por la salud de sus diez parientes que viven en el extranjero.
“Es mi primera vez”, reconoció Emiliana Acosta que junto a sus amigas de la ciudad de Loja participaban de la pasada con el único fin de pedir al Niñito un milagro.

Participantes
Los representantes del Colegio Nacional Benigno Malo abrieron el recorrido que inició en la calle Manuel Vega entre Juan Jaramillo y Presidente Córdova, a las afueras de La Voz del Río Tarqui.
También estaban presentes la chola cuencana Angie Ochoa y su corte de honor conformada por sus compañeras Pamela Chuchuca, Lizbeth Pacha y Abigail Muñoz.


Angel Tenezaca, locutor de radio Tarqui e integrante del grupo de logística, manifestó que alrededor de 60 personas estaban a cargo de los preparativos y de la entrega de los vasos con chicha, panes de pascua y fundas de caramelos.
Durante el recorrido también estaban presentes 80 miembros del grupo scout número 5, detalló Miguel Angel Galarza, dirigente del colectivo.


Los niños, jóvenes, adultos y representantes de establecimientos educativos al ritmo de la música de las bandas de pueblo bailaron para el público. 
Aún luego de la eucaristía del mediodía, los devotos se retiraron a sus hogares. Esta fiesta religiosa no se termina, el lunes la imagen será trasladad hasta la parroquia El Cabo, en el cantón Paute, donde se prevé una procesión, liturgia y una fiesta popular, a cargo de devotos de esa localidad.

Historia
La imagen del Niño Migrante, bautizado con este nombre el 28 de diciembre de 2008 por Rosamaría Pulla, principal promotora de la Pasada, cuenta con 150 años.
Según la propietaria “perteneció a mis bisabuelos, quienes lo obsequiaron a mi abuela. De sus manos pasó a mi padre y él lo entregó a mi madre, quien, a su vez, me lo dio a mí y a mi esposo en 1988”, contó Pulla.
Desde ese momento, la imagen siempre ha acompañado a la familia y ha recorrido varias ciudades y ha visitado Estados Unidos y Canadá. (XTM) (I)

Cuenca.