Arte y cultura son principales ejes en Diablada Pillareña

Cuernos, colmillos y pelo de varios animales adornan las aterradoras caretas que se exhibieron durante la celebración de la fiesta mayor que realiza la ciudad de Tungurahua como bienvenida al año.
La Diablada Pillareña es una tradición en Tungurahua que se celebra para recibir el año. Diego Cáceres | El Tiempo


Las enormes e intimidantes máscaras de la fiesta ponen el toque distintivo, elemento que es la esencia de la Diablada de Píllaro, pues personifica el sentido pagano, rebelde y contestatario.
Según contó Milton Pullupaxi, artista plástico pillareño de 29 años, quien es un bailador de esta tradición por más de 18 años, se elaboran máscaras con anticipación para poder mostrarlas durante las festividades.


“La elaboración de las caretas es un verdadero arte, pues esta actividad conjuga la escultura y la pintura; paciencia sobre todo”, compartió. Entre 15 y 30 días demora en ensamblar una careta, dependiendo de la complejidad del diseño y el tamaño.
La llegada de visitantes a Píllaro, ubicado a 20 minutos de Ambato, según manifestó Pullupaxi, es un verdadero honor, porque vienen de diferentes partes del país y del extranjero para presenciar una de las festividades más coloridas, bulliciosas y atractivas de la Sierra centro.


La Diablada Pillareña es la mayor celebración del cantón que en 2009 fue designada Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador y que se realiza del 1 al 6 de enero. (SAM) (I)

Cuenca. 

Arte y cultura son principales ejes en Diablada Pillareña

La Diablada Pillareña es una tradición en Tungurahua que se celebra para recibir el año. Diego Cáceres | El Tiempo


Las enormes e intimidantes máscaras de la fiesta ponen el toque distintivo, elemento que es la esencia de la Diablada de Píllaro, pues personifica el sentido pagano, rebelde y contestatario.
Según contó Milton Pullupaxi, artista plástico pillareño de 29 años, quien es un bailador de esta tradición por más de 18 años, se elaboran máscaras con anticipación para poder mostrarlas durante las festividades.


“La elaboración de las caretas es un verdadero arte, pues esta actividad conjuga la escultura y la pintura; paciencia sobre todo”, compartió. Entre 15 y 30 días demora en ensamblar una careta, dependiendo de la complejidad del diseño y el tamaño.
La llegada de visitantes a Píllaro, ubicado a 20 minutos de Ambato, según manifestó Pullupaxi, es un verdadero honor, porque vienen de diferentes partes del país y del extranjero para presenciar una de las festividades más coloridas, bulliciosas y atractivas de la Sierra centro.


La Diablada Pillareña es la mayor celebración del cantón que en 2009 fue designada Patrimonio Cultural Inmaterial del Ecuador y que se realiza del 1 al 6 de enero. (SAM) (I)

Cuenca.