Ciudad del futuro: inteligente, sostenible y digital

Lograr que robots enseñen a niños, imaginar la reducción de escombros convirtiéndolos en materiales utilitarios, descifrar una orilla del río a través de nuestros sentidos, son la evidencia que la Cuenca del futuro está en nuestras manos.
Jonathan Berrezueta junto a su robot que cuenta historias cortas y que está diseñado para educar a niños.

El interés de cientos de docentes y estudiantes de las universidades de Cuenca, Azuay, Politécnica Salesiana y Católica que en los últimos años se han dedicado a la investigación, hacen posible que las ideas se conviertan en prototipos y estos en soluciones reales para los cuencanos y cuencanas.

Algunos de ellos han pasado ya de la investigación e indagación de datos a servir a colectivos ciudadanos, sean estos de niños, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad y a la ciudadanía en general. (XTM) (I)

Robot

enseña cómo

prevenir

accidentes

a niños

Cuenca.“Romromromrrrrr, zzzzzz, romromromrrr...”, son los sonidos que emite el robot de color azul con amarillo creado por el investigador Jonathan Berrezueta, quien dice que es momento de despertarlo con solo tocar su rostro.

Con voz muy dulce, el pequeño hombrecillo de aproximadamente 30 centímetros saluda a los presentes.

Este aparato que está diseñado para niños de dos a cinco años enseña sobre cómo prevenir quemaduras, intoxicaciones y atropellamientos a través de historias cortas.

Luego de siete meses de estudio y de validación científica, el robot de Berrezueta será utilizado a finales de año por los estudiantes de la Escuela Carlos Crespi, quienes, además, fueron los primeros en probarlo.

Este invento forma parte de la Cátedra Unesco en Tecnologías de Apoyo para la Inclusión Educativa, que funciona en la Universidad Politécnica Salesiana.

La elaboración de este robot contó con el aporte de profesionales en psicología para la composición, los guiones, los colores y diseños, y tuvo además el apoyo de la Red Nacional de Investigación y Educación del Ecuador, RED Cedia, que promueve y coordina el desarrollo de la investigación científica y la academia.

Esta investigación es una muestra del trabajo que realiza la Universidad con la Cátedra Unesco en busca de solucionar necesidades de los grupos en condiciones de vulnerabilidad social a través del desarrollo y uso de las  tecnologías. (I)

Tecnología apoya

terapias de personas con

discapacidad

Cuenca. Contar con un dispositivo que permita desarrollar terapias personalizadas para personas con discapacidad y, al mismo tiempo, llevar un registro pormenorizado del avance y resultados, es la propuesta de Cristian Arévalo y de sus compañeros de la Facultad de Sistema de la Universidad Politécnica Salesiana y de Educación Especial de la Universidad del Azuay.

Armar rompecabezas, simular movimientos, elegir sonidos o pictogramas son algunas de las actividades programadas que desarrolla este dispositivo de color pardo, que tiene forma de una cabeza de oso de anteojos.

Arévalo manifestó que este invento surgió de la necesidad que tenían los terapistas de la Fundación OSSO, Organización de Servicios para el Socorro de los Orfanatos, que atiende a niños abandonados con necesidades especiales.

“Está diseñado para niños de dos a cuatro años con multidiscapacidad, es decir, que tienen discapacidad en el orden físico, mental, sensorial, emocional o de comportamiento”, precisó el investigador.

Una pantalla táctil y un panel con cinco botones también forma parte de este dispositivo que en los próximos meses podrá ser utilizado como una herramienta de intervención dentro de la fundación.

Previo a ello, la Universidad  Salesiana junto con la directiva de la Fundación OSSO firmarán un convenio de entrega del invento. (I)

¿Es posible reutilizar los escombros producidos por las construcciones?

Cuenca. Esta es la pregunta que se hizo hace cinco meses Carlos Contreras, docente e investigador de la Universidad del Azuay, quien con los datos preliminares encontró que, de una vivienda típica de 120 metros cuadrados de construcción, se desechan entre 20 y 30 metros cúbicos de materiales.

Al no dar una nueva utilidad a los residuos, estos ocasionan un impacto con el ambiente, asegura el investigador, ya que son botados en los rellenos sanitarios o en las quebradas. “Esta situación se debe a la falta de políticas públicas en la localidad que impulsen la reutilización de estos materiales”, enfatiza.

La investigación de Contreras, que está en desarrollo,  espera aportar al sector de la construcción para generar acabados (paredes o pisos) para casas de interés social, utilizando los materiales desechados. (I)

Energía solar se abre

terreno en Cuenca

Cuenca. Instalar luminarias que funcionen en base a la luz solar en el parqueadero de la Universidad Católica de Cuenca, así como implementar un sistema de luz pública en una extensión de tres kilómetros en Azogues son los proyectos que se pondrán en marcha el próximo año, luego de las investigaciones realizadas por el Centro de Energía Renovable, CER, que funciona en esta institución académica.

Samuel Samy, director del centro, indica que la intención de este espacio investigativo que nació en 2014 es dotar de electricidad a zonas remotas del país por medio de la combinación de energía solar térmica y sistemas híbridos.

Agregó que otra de sus propuestas es que Cuenca y Ecuador lleguen a potencializar el uso de energía renovable como lo hacen los países de Norteamérica o Europa, que utilizan más del 50 por ciento para realizar sus actividades diarias.

“Nosotros apostamos por el uso de energía limpia para ducharse, prender el televisor, cocinar con energía producida por paneles solares en reemplazo del gas”, dijo.

Este centro cuenta con cinco estudiantes investigadores y un auxiliar de investigación. (I)

Río Tomebamba forma

parte de estudio

Cuenca. Durante dos años, un grupo de 10 investigadores de LlactaLAB – Ciudades Sustentables de la Universidad de Cuenca, estudiaron al río Tomebamba y entre los resultados obtuvieron una herramienta de 13 indicadores que permitirá evaluar la sostenibilidad de los ríos en el tramo urbano.

“Esta herramienta facilitará las decisiones de los funcionarios públicos, ya que podrán usarla en cada uno de los ríos de Cuenca para conocer a detalle si el diseño urbano de estas áreas es sustentable o no”, indicó María Augusta Hermida, directora del grupo de investigación.

Explicó que en este proyecto también se estudió el comportamiento y la percepción de las personas y se llegó a determinar criterios de diseño.

Estos criterios aportarán para garantizar la integración social, promover la seguridad, la accesibilidad, entre otros.

Es así que la investigación determinó que el Barranco es el lugar donde más gente se concentra. Mientras que las zonas periféricas del trayecto del río Tomebamba presentan ‘rupturas’, es decir, que el desplazamiento del peatón se rompe por la construcción de vías o por la existencia de zonas privatizadas.

Hermida señala que cada uno de los datos que arroja esta herramienta permitirán que en un futuro cercano el Municipio de Cuenca o de otros cantones que también tengan ríos, puedan conocer la situación de los mismos y generar varias acciones. (I)

Ciudad del futuro: inteligente, sostenible y digital

Jonathan Berrezueta junto a su robot que cuenta historias cortas y que está diseñado para educar a niños.

El interés de cientos de docentes y estudiantes de las universidades de Cuenca, Azuay, Politécnica Salesiana y Católica que en los últimos años se han dedicado a la investigación, hacen posible que las ideas se conviertan en prototipos y estos en soluciones reales para los cuencanos y cuencanas.

Algunos de ellos han pasado ya de la investigación e indagación de datos a servir a colectivos ciudadanos, sean estos de niños, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad y a la ciudadanía en general. (XTM) (I)

Robot

enseña cómo

prevenir

accidentes

a niños

Cuenca.“Romromromrrrrr, zzzzzz, romromromrrr...”, son los sonidos que emite el robot de color azul con amarillo creado por el investigador Jonathan Berrezueta, quien dice que es momento de despertarlo con solo tocar su rostro.

Con voz muy dulce, el pequeño hombrecillo de aproximadamente 30 centímetros saluda a los presentes.

Este aparato que está diseñado para niños de dos a cinco años enseña sobre cómo prevenir quemaduras, intoxicaciones y atropellamientos a través de historias cortas.

Luego de siete meses de estudio y de validación científica, el robot de Berrezueta será utilizado a finales de año por los estudiantes de la Escuela Carlos Crespi, quienes, además, fueron los primeros en probarlo.

Este invento forma parte de la Cátedra Unesco en Tecnologías de Apoyo para la Inclusión Educativa, que funciona en la Universidad Politécnica Salesiana.

La elaboración de este robot contó con el aporte de profesionales en psicología para la composición, los guiones, los colores y diseños, y tuvo además el apoyo de la Red Nacional de Investigación y Educación del Ecuador, RED Cedia, que promueve y coordina el desarrollo de la investigación científica y la academia.

Esta investigación es una muestra del trabajo que realiza la Universidad con la Cátedra Unesco en busca de solucionar necesidades de los grupos en condiciones de vulnerabilidad social a través del desarrollo y uso de las  tecnologías. (I)

Tecnología apoya

terapias de personas con

discapacidad

Cuenca. Contar con un dispositivo que permita desarrollar terapias personalizadas para personas con discapacidad y, al mismo tiempo, llevar un registro pormenorizado del avance y resultados, es la propuesta de Cristian Arévalo y de sus compañeros de la Facultad de Sistema de la Universidad Politécnica Salesiana y de Educación Especial de la Universidad del Azuay.

Armar rompecabezas, simular movimientos, elegir sonidos o pictogramas son algunas de las actividades programadas que desarrolla este dispositivo de color pardo, que tiene forma de una cabeza de oso de anteojos.

Arévalo manifestó que este invento surgió de la necesidad que tenían los terapistas de la Fundación OSSO, Organización de Servicios para el Socorro de los Orfanatos, que atiende a niños abandonados con necesidades especiales.

“Está diseñado para niños de dos a cuatro años con multidiscapacidad, es decir, que tienen discapacidad en el orden físico, mental, sensorial, emocional o de comportamiento”, precisó el investigador.

Una pantalla táctil y un panel con cinco botones también forma parte de este dispositivo que en los próximos meses podrá ser utilizado como una herramienta de intervención dentro de la fundación.

Previo a ello, la Universidad  Salesiana junto con la directiva de la Fundación OSSO firmarán un convenio de entrega del invento. (I)

¿Es posible reutilizar los escombros producidos por las construcciones?

Cuenca. Esta es la pregunta que se hizo hace cinco meses Carlos Contreras, docente e investigador de la Universidad del Azuay, quien con los datos preliminares encontró que, de una vivienda típica de 120 metros cuadrados de construcción, se desechan entre 20 y 30 metros cúbicos de materiales.

Al no dar una nueva utilidad a los residuos, estos ocasionan un impacto con el ambiente, asegura el investigador, ya que son botados en los rellenos sanitarios o en las quebradas. “Esta situación se debe a la falta de políticas públicas en la localidad que impulsen la reutilización de estos materiales”, enfatiza.

La investigación de Contreras, que está en desarrollo,  espera aportar al sector de la construcción para generar acabados (paredes o pisos) para casas de interés social, utilizando los materiales desechados. (I)

Energía solar se abre

terreno en Cuenca

Cuenca. Instalar luminarias que funcionen en base a la luz solar en el parqueadero de la Universidad Católica de Cuenca, así como implementar un sistema de luz pública en una extensión de tres kilómetros en Azogues son los proyectos que se pondrán en marcha el próximo año, luego de las investigaciones realizadas por el Centro de Energía Renovable, CER, que funciona en esta institución académica.

Samuel Samy, director del centro, indica que la intención de este espacio investigativo que nació en 2014 es dotar de electricidad a zonas remotas del país por medio de la combinación de energía solar térmica y sistemas híbridos.

Agregó que otra de sus propuestas es que Cuenca y Ecuador lleguen a potencializar el uso de energía renovable como lo hacen los países de Norteamérica o Europa, que utilizan más del 50 por ciento para realizar sus actividades diarias.

“Nosotros apostamos por el uso de energía limpia para ducharse, prender el televisor, cocinar con energía producida por paneles solares en reemplazo del gas”, dijo.

Este centro cuenta con cinco estudiantes investigadores y un auxiliar de investigación. (I)

Río Tomebamba forma

parte de estudio

Cuenca. Durante dos años, un grupo de 10 investigadores de LlactaLAB – Ciudades Sustentables de la Universidad de Cuenca, estudiaron al río Tomebamba y entre los resultados obtuvieron una herramienta de 13 indicadores que permitirá evaluar la sostenibilidad de los ríos en el tramo urbano.

“Esta herramienta facilitará las decisiones de los funcionarios públicos, ya que podrán usarla en cada uno de los ríos de Cuenca para conocer a detalle si el diseño urbano de estas áreas es sustentable o no”, indicó María Augusta Hermida, directora del grupo de investigación.

Explicó que en este proyecto también se estudió el comportamiento y la percepción de las personas y se llegó a determinar criterios de diseño.

Estos criterios aportarán para garantizar la integración social, promover la seguridad, la accesibilidad, entre otros.

Es así que la investigación determinó que el Barranco es el lugar donde más gente se concentra. Mientras que las zonas periféricas del trayecto del río Tomebamba presentan ‘rupturas’, es decir, que el desplazamiento del peatón se rompe por la construcción de vías o por la existencia de zonas privatizadas.

Hermida señala que cada uno de los datos que arroja esta herramienta permitirán que en un futuro cercano el Municipio de Cuenca o de otros cantones que también tengan ríos, puedan conocer la situación de los mismos y generar varias acciones. (I)