Escasez de terrenos en Cuenca encarece su precio

Los precios del metro cuadrado de suelo en Cuenca son una exageración, asegura el presidente de la Cámara de la Construcción, Pedro Medina. Él atribuye este fenómeno a que son escasos en Azuay, por lo que los dueños de las tierras la ofertan al precio que quieren, y no hay una regulación.
Un terreno de 200 metros cuadrados puede costar 40.000 dólares en Cuenca. Diego Cáceres | El Tiempo

Los constructores tienen que comprar para poder levantar complejos habitacionales, a pesar de la especulación.


En zonas como El Ejido, Cashapata, Sayausí, Ordóñez Lasso y El Salado pueden vender el metro cuadrado de suelo en vías principales entre 600 y 900 dólares, mientras que en calles internas oscilan entre 400 y 800 dólares.
Para Medina es absurdo el alto costo porque en zonas residenciales como Totoracocha, con el mismo servicio de agua potable, alcantarillado y energía eléctrica, el metro cuadrado de suelo cuesta entre 250 y 350 dólares.


Hace dos años el Municipio decidió densificar la ciudad, comenta Medina, y lo hizo para aprovechar al máximo los servicios. Autorizó a construir edificaciones en altura y sectores como El Ejido empezaron a ser muy cotizados; como la demanda subió y hay poca oferta, los precios empezaron a dispararse y ahora son incontrolables.


El precio del suelo en Cuenca es el más caro en el país, asegura Medina. Aunque es la tercera ciudad más importante del Ecuador, el costo de los terrenos se comparan al precio en la capital, en donde se mueve más dinero.

Es difícil empezar
Comprar una casa cómoda en Cuenca es un lujo. Doris Ríos tiene 28 años y lleva tres de casada. Entre ella y su esposo producen, en promedio, 1.500 dólares mensuales. El BIESS, Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, por sus ingresos les aprueba 78.000 dólares de crédito y lo único que pueden comprar en Cuenca es una casa que parece una caja de fósforos.


En un plan habitacional un departamento está en 40.000 dólares. Tiene sala, cocina y comedor en un mismo ambiente y cuartos pequeños. “Me gustan los espacios verdes y no quiero vivir en un condominio”, se queja Ríos, pero sabe que está en la edad para endeudarse y tiene que hacerlo pronto. “No quiero llegar a los 80 años pagando una casa demasiado cara”, comenta.


La casa de sus sueños es una que tenga patio delantero y trasero, aunque pequeña pero cómoda. La más económica que ha encontrado están en 90.000 dólares, que considera un precio alto.
Ríos y su esposo son oriundos de Machala y con el crédito del BIESS podrían comprar una casa amplia en su ciudad, pero el trabajo lo tienen en Cuenca y decidieron formar su hogar aquí. “Tendré que comprar en ese condominio”, dice Ríos mientras frunce el ceño para expresar que no le gusta, pero no es lo que quiere sino lo que puede.


Las parejas que prefieren comprar un terreno, uno de 200 metros cuadrados puede costar hasta 40.000 dólares, y con esa misma cantidad en otra ciudad y más grandes.

Un fenómeno
Pablo Osorio, miembro de LlactaLab, de la Universidad de Cuenca, comentó que investiga la razón de que el suelo sea tan costoso en Cuenca y piensa que uno de los motivos es que los que tienen dinero en el banco prefieren invertirlo en un terreno. Dejan el suelo sin ninguna construcción, solo esperan que pasen los años para que “engorde” el precio y luego venderlo al mejor postor.


Esto ocurre porque es muy bajo el impuesto predial que el municipio cobra, solo de 10 dólares. En Estados Unidos o Europa el impuesto por tener un terreno es muy alto, explica Osorio, así que nadie compra tierras para tenerlas ociosas. “Pero si aquí suben el predial seguro habrá más oferta de suelo y el precio bajará”, asegura.


Además piensa que en los últimos cinco años se han construido 3.000 nuevos hogares y la mayoría está conformado por extranjeros que pagaban lo que fuera por un terreno en Cuenca. Estadounidenses y europeos se concentran en el centro, El Ejido y Puertas del Sol, por esos sectores subió el suelo, el arriendo y los cuencanos se tuvieron que ir hacia la periferia de la ciudad.

Crecer hacia adentro
Ahora Osorio propone crecer hacia adentro, piensa que no con megaedificios, pero sí hacer edificios de cuatro o cinco pisos para que sean más accesibles. Explica que el cantón Cuenca no tiene para donde crecer.
“Hacia el sur el terreno es muy malo, no hay dónde construir y en Azogues no hay mucho que hacer, se tiene que hacer edificios bajos”, insiste Osorio, que se declara defensor de los edificios bajos para que guarden relación directa con la calle.
Pedro Medina considera que el anuncio que hizo el municipio de permitir la construcción de edificios más altos creó una “suerte de recesión” en la venta de terrenos. “Se crea una plusvalía falsa”, y declara que constructores cuencanos tienen proyectos en la Costa.


El constructor Galo Castro comenta que construye de tres a cuatro casas anuales para la venta. Busca suelos en la periferia de la ciudad. Evalúa que en los terrenos hayan servicios como agua potable, alumbrado y que las casas alrededor estén bien construídas. La mayoría de los suelos los paga en unos 200 o 250 dólares el metro cuadrado, hace su inversión y negocia las casas. La mayoría las vende en 120.000 dólares. “Mis clientes son personas con mediano poder adquisitivo”, asegura Castro.


Los precios de los bienes inmuebles hace que las familias se afecten, como el caso de Doris Ríos.
Este medio buscó una entrevista con funcionarios minicipales para conocer si existe algún control o regulación sobre el precio de los terrenos, pero no obtuvimos respuesta. (RET) (I)

,

Datos

Alto costo

Terrenos de 200 metros cuadrados pueden costar unos 40.000 dólares; con ese monto se puede comprar una casa en la Costa.

Extranjeros

Desde hace cinco años estadounidenses y europeos compraron casas en El Ejido y eso también encareció el terreno.

Escasos

Son pocas las ofertas de terreno en Cuenca y hay mucha demanda; eso provoca que el costo se incremente.

Ahorro

Cuencanos que tienen dinero compran suelos y los dejan sin uso para que aumenten de precio y luego venderlos y ganar dinero.

Cuenca. 

Escasez de terrenos en Cuenca encarece su precio

Un terreno de 200 metros cuadrados puede costar 40.000 dólares en Cuenca. Diego Cáceres | El Tiempo

Los constructores tienen que comprar para poder levantar complejos habitacionales, a pesar de la especulación.


En zonas como El Ejido, Cashapata, Sayausí, Ordóñez Lasso y El Salado pueden vender el metro cuadrado de suelo en vías principales entre 600 y 900 dólares, mientras que en calles internas oscilan entre 400 y 800 dólares.
Para Medina es absurdo el alto costo porque en zonas residenciales como Totoracocha, con el mismo servicio de agua potable, alcantarillado y energía eléctrica, el metro cuadrado de suelo cuesta entre 250 y 350 dólares.


Hace dos años el Municipio decidió densificar la ciudad, comenta Medina, y lo hizo para aprovechar al máximo los servicios. Autorizó a construir edificaciones en altura y sectores como El Ejido empezaron a ser muy cotizados; como la demanda subió y hay poca oferta, los precios empezaron a dispararse y ahora son incontrolables.


El precio del suelo en Cuenca es el más caro en el país, asegura Medina. Aunque es la tercera ciudad más importante del Ecuador, el costo de los terrenos se comparan al precio en la capital, en donde se mueve más dinero.

Es difícil empezar
Comprar una casa cómoda en Cuenca es un lujo. Doris Ríos tiene 28 años y lleva tres de casada. Entre ella y su esposo producen, en promedio, 1.500 dólares mensuales. El BIESS, Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, por sus ingresos les aprueba 78.000 dólares de crédito y lo único que pueden comprar en Cuenca es una casa que parece una caja de fósforos.


En un plan habitacional un departamento está en 40.000 dólares. Tiene sala, cocina y comedor en un mismo ambiente y cuartos pequeños. “Me gustan los espacios verdes y no quiero vivir en un condominio”, se queja Ríos, pero sabe que está en la edad para endeudarse y tiene que hacerlo pronto. “No quiero llegar a los 80 años pagando una casa demasiado cara”, comenta.


La casa de sus sueños es una que tenga patio delantero y trasero, aunque pequeña pero cómoda. La más económica que ha encontrado están en 90.000 dólares, que considera un precio alto.
Ríos y su esposo son oriundos de Machala y con el crédito del BIESS podrían comprar una casa amplia en su ciudad, pero el trabajo lo tienen en Cuenca y decidieron formar su hogar aquí. “Tendré que comprar en ese condominio”, dice Ríos mientras frunce el ceño para expresar que no le gusta, pero no es lo que quiere sino lo que puede.


Las parejas que prefieren comprar un terreno, uno de 200 metros cuadrados puede costar hasta 40.000 dólares, y con esa misma cantidad en otra ciudad y más grandes.

Un fenómeno
Pablo Osorio, miembro de LlactaLab, de la Universidad de Cuenca, comentó que investiga la razón de que el suelo sea tan costoso en Cuenca y piensa que uno de los motivos es que los que tienen dinero en el banco prefieren invertirlo en un terreno. Dejan el suelo sin ninguna construcción, solo esperan que pasen los años para que “engorde” el precio y luego venderlo al mejor postor.


Esto ocurre porque es muy bajo el impuesto predial que el municipio cobra, solo de 10 dólares. En Estados Unidos o Europa el impuesto por tener un terreno es muy alto, explica Osorio, así que nadie compra tierras para tenerlas ociosas. “Pero si aquí suben el predial seguro habrá más oferta de suelo y el precio bajará”, asegura.


Además piensa que en los últimos cinco años se han construido 3.000 nuevos hogares y la mayoría está conformado por extranjeros que pagaban lo que fuera por un terreno en Cuenca. Estadounidenses y europeos se concentran en el centro, El Ejido y Puertas del Sol, por esos sectores subió el suelo, el arriendo y los cuencanos se tuvieron que ir hacia la periferia de la ciudad.

Crecer hacia adentro
Ahora Osorio propone crecer hacia adentro, piensa que no con megaedificios, pero sí hacer edificios de cuatro o cinco pisos para que sean más accesibles. Explica que el cantón Cuenca no tiene para donde crecer.
“Hacia el sur el terreno es muy malo, no hay dónde construir y en Azogues no hay mucho que hacer, se tiene que hacer edificios bajos”, insiste Osorio, que se declara defensor de los edificios bajos para que guarden relación directa con la calle.
Pedro Medina considera que el anuncio que hizo el municipio de permitir la construcción de edificios más altos creó una “suerte de recesión” en la venta de terrenos. “Se crea una plusvalía falsa”, y declara que constructores cuencanos tienen proyectos en la Costa.


El constructor Galo Castro comenta que construye de tres a cuatro casas anuales para la venta. Busca suelos en la periferia de la ciudad. Evalúa que en los terrenos hayan servicios como agua potable, alumbrado y que las casas alrededor estén bien construídas. La mayoría de los suelos los paga en unos 200 o 250 dólares el metro cuadrado, hace su inversión y negocia las casas. La mayoría las vende en 120.000 dólares. “Mis clientes son personas con mediano poder adquisitivo”, asegura Castro.


Los precios de los bienes inmuebles hace que las familias se afecten, como el caso de Doris Ríos.
Este medio buscó una entrevista con funcionarios minicipales para conocer si existe algún control o regulación sobre el precio de los terrenos, pero no obtuvimos respuesta. (RET) (I)

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Datos

Alto costo

Terrenos de 200 metros cuadrados pueden costar unos 40.000 dólares; con ese monto se puede comprar una casa en la Costa.

Extranjeros

Desde hace cinco años estadounidenses y europeos compraron casas en El Ejido y eso también encareció el terreno.

Escasos

Son pocas las ofertas de terreno en Cuenca y hay mucha demanda; eso provoca que el costo se incremente.

Ahorro

Cuencanos que tienen dinero compran suelos y los dejan sin uso para que aumenten de precio y luego venderlos y ganar dinero.

Cuenca.