Cuenca se redescubre a pie y mirando los detalles

Con la calle como laboratorio ayer un grupo de 24 jóvenes analizaron los retos y ventajas que la ciudad presenta para los peatones. Con esto se cerró el LlactaCamp 3.0, encuentro donde se habló sobre las comunidades urbanas sostenibles.
María Elisa Rodas y Tatiana Pérez, planifican en el mapa la ruta a seguir en el reto LlactaCamp. EL TIEMPO


El reto empezó a las  09:40 desde el parque de San Sebastián, tras marcar la ruta en un mapa debían caminar por 10 lugares de la ciudad en el menor tiempo posible portando un GPS. En cada espacio cumplían una actividad específica y lo registraban en una fotografía.
Por ejemplo en la plaza de San Francisco debían buscar la imagen de una virgen en un laberinto, en el Parque Calderón había que montar a caballo o en el barrio El Vecino buscar la cruz de piedra.


Mateo Neira, investigador de LlactaLab, cuenta que uno de los objetivos del experimento era cambiar la mirada de la ciudad como un espacio de tránsito que usualmente se usa para ir al trabajo o la casa.


María Elisa Rodas y Tatiana Pérez fueron el primer duo en cumplir el reto. Durante su recorrido descubrieron que el peatón no siempre tiene las preferencias en la vía pública, especialmente por la actitud de algunos conductores. Una zona que identificaron como complicada fue la Nueve de Octubre por la presencia de comerciantes ambulantes, los trabajos del tranvía, vehículos, el mercado, pero además por ser una zona poco segura.
Sin embargo reconocieron que no todo era negativo, porque vieron que el caminar les muestra una ciudad que pasa desapercibida desde la posición de un conductor encerrado. 
 
 Evaluación

Los datos recopilados por los 10 equipos en el reto es el primer paso para avanzar en una investigación sobre la realidad urbana de Cuenca.
Daniel Orellana, científico de LlactaLab, explica que verificar lo que pasa en la calle, donde se observa la realidad del mundo con elementos que  no los pueden controlar como el tránsito o el clima, forman parte del método denominado Ciclo de indagación.
Con los datos procesados la idea es comparar tres elementos: la ruta óptima del recorrido determinada por un computador, lo planificado en el mapa y el camino que se utilizó al final.


Esto determinará además algunas variables como el tipo de veredas, seguridad o comodidad como elementos para analizar las prioridades de los caminantes.


Así determinará si en Cuenca la distancia es más importante que la seguridad, a la hora de escoger un camino.   
Pero más allá de los elementos científicos y técnicos, Orellana destaca que con este recorrido se redescubre la ciudad, por lo que invitó a todos los ciudadanos que salgan a caminar y compartan sus experiencias en la página web http://piespedales.crowdmap.com, criterios más adelante servirán para conocer lo que sucede a su alrededor y ser parte de futuras soluciones que se pueden aplicar en el Plan de movilidad de la ciudad impulsado desde el Municipio. (JGJ) (I) 

Cuenca.

Cuenca se redescubre a pie y mirando los detalles

María Elisa Rodas y Tatiana Pérez, planifican en el mapa la ruta a seguir en el reto LlactaCamp. EL TIEMPO


El reto empezó a las  09:40 desde el parque de San Sebastián, tras marcar la ruta en un mapa debían caminar por 10 lugares de la ciudad en el menor tiempo posible portando un GPS. En cada espacio cumplían una actividad específica y lo registraban en una fotografía.
Por ejemplo en la plaza de San Francisco debían buscar la imagen de una virgen en un laberinto, en el Parque Calderón había que montar a caballo o en el barrio El Vecino buscar la cruz de piedra.


Mateo Neira, investigador de LlactaLab, cuenta que uno de los objetivos del experimento era cambiar la mirada de la ciudad como un espacio de tránsito que usualmente se usa para ir al trabajo o la casa.


María Elisa Rodas y Tatiana Pérez fueron el primer duo en cumplir el reto. Durante su recorrido descubrieron que el peatón no siempre tiene las preferencias en la vía pública, especialmente por la actitud de algunos conductores. Una zona que identificaron como complicada fue la Nueve de Octubre por la presencia de comerciantes ambulantes, los trabajos del tranvía, vehículos, el mercado, pero además por ser una zona poco segura.
Sin embargo reconocieron que no todo era negativo, porque vieron que el caminar les muestra una ciudad que pasa desapercibida desde la posición de un conductor encerrado. 
 
 Evaluación

Los datos recopilados por los 10 equipos en el reto es el primer paso para avanzar en una investigación sobre la realidad urbana de Cuenca.
Daniel Orellana, científico de LlactaLab, explica que verificar lo que pasa en la calle, donde se observa la realidad del mundo con elementos que  no los pueden controlar como el tránsito o el clima, forman parte del método denominado Ciclo de indagación.
Con los datos procesados la idea es comparar tres elementos: la ruta óptima del recorrido determinada por un computador, lo planificado en el mapa y el camino que se utilizó al final.


Esto determinará además algunas variables como el tipo de veredas, seguridad o comodidad como elementos para analizar las prioridades de los caminantes.


Así determinará si en Cuenca la distancia es más importante que la seguridad, a la hora de escoger un camino.   
Pero más allá de los elementos científicos y técnicos, Orellana destaca que con este recorrido se redescubre la ciudad, por lo que invitó a todos los ciudadanos que salgan a caminar y compartan sus experiencias en la página web http://piespedales.crowdmap.com, criterios más adelante servirán para conocer lo que sucede a su alrededor y ser parte de futuras soluciones que se pueden aplicar en el Plan de movilidad de la ciudad impulsado desde el Municipio. (JGJ) (I) 

Cuenca.