Alternativas para medir problemas ambientales

Decenas de ciudadanos aprendieron diversos métodos y herramientas científicas aplicables para medir e investigar los problemas ambientales de la ciudad, en el evento denominado Ciencia al Parque, que se efectuó ayer en El Paraíso.
Liz Barry, Laura Guerrero, Carla Flores y Rashid Samaniego junto al globo utilizado para desarrollar cartografía de la ciudad. Franklin Minchala | El Tiempo

El programa estuvo a cargo del equipo de investigadores del Grupo LlactaLab Ciudades Sustentables del Departamento de Espacio y Población de la Universidad de Cuenca y contó con la participación de Liz Barry de PublicLab de Estados Unidos.


María Augusta Hermida, directora del Departamento de espacio y población, manifestó que la intención del grupo es investigar sobre la ciudad sustentable, de cómo construir una ciudad más habitable donde todos tengan mayor calidad de vida.


Mediante el uso de herramientas e implementos cotidianos que se pueden encontrar en el hogar, se elaboraron instrumentos de monitoreo como sistemas de fotografía aérea con cometas y globos de helio.


Para poner en práctica esta técnica se debe construir una cápsula cortando una botella de refresco a la mitad y colocando una cámara fotográfica al interior sujetándola con ligas. Con el resto de la botella se construyen las alas para estabilizarla en el viento lo que evitará que gire la cámara, que deberá estar configurada en modo contínuo.


Un borrador sujeto con una banda elástica debe mantener pulsado el disparador. Se debe doblar un metro de cuerda y cinta sobre la cámara. La cuerda que viene del cuello de la botella debe quedar hacia abajo y se la debe fijar con su tapa.

  Vegetación

También se enseñó cómo modificar cámaras fotográficas normales para la captación de luz infrarroja y así estudiar la salud de la vegetación. Además se construyó un espectrómetro de bolsillo para la detección de contaminación en el agua con un teléfono celular.


Mateo Neira, investigador Jr. en LlactaLab, manifestó que mediante el mapeo de vegetación infrarrojo se puede observar qué áreas tienen mayor vegetación, arbustos o árboles.


A través de la aplicación ODK Collect, luego de cambiar la configuración a ajuste de plataforma e ingresar en el campo de URL ciencia al parque, se obtiene un formulario para registrar la vegetación y crear una base de datos para que la ciudadanía actúe como un controlador de lo que pasa en la ciudad.


En otra estación, Pablo Osorio, investigador en LlactaLab, explicó sobre la contaminación de los ríos desde la percepción de la gente. Se mostró la investigación que efectuaron dentro del grupo sobre el río Tomebamba que hace unos 50 años se usaba su agua para lavar la ropa o pescar, pero que en  la actualidad sus orillas sirven para descansar.


Finalmente con una caja negra y láser ultravioleta demostraron que el agua cambia el color según el aceite con que esté.
“Buscamos democratizar la ciencia y permitir que los ciudadanos y el Gobierno trabajen juntos recopilando información y datos y hacer herramientas fáciles para trabajar a favor del medio ambiente”, dijo Liz Barry de PublicLab. (MMM) (I) Cuenca.

Alternativas para medir problemas ambientales

Liz Barry, Laura Guerrero, Carla Flores y Rashid Samaniego junto al globo utilizado para desarrollar cartografía de la ciudad. Franklin Minchala | El Tiempo

El programa estuvo a cargo del equipo de investigadores del Grupo LlactaLab Ciudades Sustentables del Departamento de Espacio y Población de la Universidad de Cuenca y contó con la participación de Liz Barry de PublicLab de Estados Unidos.


María Augusta Hermida, directora del Departamento de espacio y población, manifestó que la intención del grupo es investigar sobre la ciudad sustentable, de cómo construir una ciudad más habitable donde todos tengan mayor calidad de vida.


Mediante el uso de herramientas e implementos cotidianos que se pueden encontrar en el hogar, se elaboraron instrumentos de monitoreo como sistemas de fotografía aérea con cometas y globos de helio.


Para poner en práctica esta técnica se debe construir una cápsula cortando una botella de refresco a la mitad y colocando una cámara fotográfica al interior sujetándola con ligas. Con el resto de la botella se construyen las alas para estabilizarla en el viento lo que evitará que gire la cámara, que deberá estar configurada en modo contínuo.


Un borrador sujeto con una banda elástica debe mantener pulsado el disparador. Se debe doblar un metro de cuerda y cinta sobre la cámara. La cuerda que viene del cuello de la botella debe quedar hacia abajo y se la debe fijar con su tapa.

  Vegetación

También se enseñó cómo modificar cámaras fotográficas normales para la captación de luz infrarroja y así estudiar la salud de la vegetación. Además se construyó un espectrómetro de bolsillo para la detección de contaminación en el agua con un teléfono celular.


Mateo Neira, investigador Jr. en LlactaLab, manifestó que mediante el mapeo de vegetación infrarrojo se puede observar qué áreas tienen mayor vegetación, arbustos o árboles.


A través de la aplicación ODK Collect, luego de cambiar la configuración a ajuste de plataforma e ingresar en el campo de URL ciencia al parque, se obtiene un formulario para registrar la vegetación y crear una base de datos para que la ciudadanía actúe como un controlador de lo que pasa en la ciudad.


En otra estación, Pablo Osorio, investigador en LlactaLab, explicó sobre la contaminación de los ríos desde la percepción de la gente. Se mostró la investigación que efectuaron dentro del grupo sobre el río Tomebamba que hace unos 50 años se usaba su agua para lavar la ropa o pescar, pero que en  la actualidad sus orillas sirven para descansar.


Finalmente con una caja negra y láser ultravioleta demostraron que el agua cambia el color según el aceite con que esté.
“Buscamos democratizar la ciencia y permitir que los ciudadanos y el Gobierno trabajen juntos recopilando información y datos y hacer herramientas fáciles para trabajar a favor del medio ambiente”, dijo Liz Barry de PublicLab. (MMM) (I) Cuenca.