Parque de la Madre tiene nueva imagen

Casi todo está listo para la entrega de la remodelación del Parque de la Madre. Los obreros concentran sus actividades en la limpieza, retiro de material e instalación de los últimos detalles necesarios para la inauguración de la obra, que se efectuará el próximo viernes, a las 18:00.
Los trabajos en el Parque de la Madre están casi concluidos. El parque ocupa un área de 36.000 metros cuadrados. Edwin Tapia | El Tiempo

Luego de un año de trabajos, el espacio que inicialmente tenía 29.000 metros cuadrados, ahora cuenta con 36.000 metros cuadrados.


Con la remodelación, se incorporó un predio que estaba junto al parque y que servía como taller mecánico de los vehículos municipales.


Con una inversión de 6.000.000 de dólares, el consorcio BM&V inició los trabajos el 19 de marzo del año pasado y el plazo inicial para la entrega de obras se cumplió en enero de este año.


El parque, ubicado entre las avenidas Florencia Astudillo, Doce de Abril y la calle Federico Malo,  cuenta con un nuevo espacio para el parqueo de vehículos a cielo abierto y a nivel subterráneo.


Además se construyó una pista atlética, la Escuela de Marcha, una ciclovía, una cancha de uso múltiple, una plazoleta central y un espacio para juegos infantiles.

 Parqueadero
Quienes visiten el parque, podrán estacionar su vehículo en cualquiera de los dos parqueaderos ubicados en el lugar, parqueaderos a los que se ingresa por la calle Francisco Tálbot. El usuario podrá escoger entre estacionar su vehículo a cielo abierto -en un espacio adecuado para 50 vehículos- o ingresar al subterráneo, el cual tiene capacidad para 140 autos más; y,  adicionalmente, para 60 bicicletas.


El parqueadero subterráneo fue construído con estructuras prefabricadas, en un área de 6.000 metros cuadrados. Allí se ubican dos ascensores y dos escaleras: por cualquiera de ellos se puede ingresar a la plaza central del parque. 
En el subterráneo, se construyó una oficina para la administración del parqueadero; además una bodega, desde donde operan: las bombas del sistema de riego del parque, un generador de luz y un sistema mecánico para la evacuación de los gases tóxicos que se generan en el parqueadero.

 Recreación
Parte del nuevo diseño del parque -efectuado por la Fundación El Barranco- fue la de la implementación de áreas recreativas para los visitantes. Una ciclovía, de 250 metros de largo con dos carriles, atraviesa el parque por la calle Federico Malo.


Para los niños, hay juegos de madera recreativos y una tarabita que atraviesa la parte lateral del parque. A los costados de los juegos, se instalaron: bancas de madera, bebederos públicos y un espacio para el estacionamiento de 40 bicicletas más. Además se implementó una cancha de uso múltiple, para las prácticas de básquet y fútbol.


Xavier Cárdenas, director de la Unidad Ejecutora del Municipio, expresó que en el área verde se dio mantenimiento a cerca de 200 árboles que hay en el  lugar, se sembró kikuyo y se plantaron  nuevas especies vegetales.


Para el cuidado de los árboles, se construyó un sistema de riego automático con 18 dispensadores de agua instalados en diferentes puntos del parque.

 Deportistas

Los deportistas cuentan con una pista de 500 metros de largo y tres carriles, para atletismo. Además se construyó la Escuela de Marcha, para los altletas de la Federación Deportiva del Azuay; misma que cuenta con: camerinos para hombres y mujeres, gimnasio, baterías sanitarias y oficinas para los entrenadores y para los administradores del parque.

Conservación de estatuas

Parte de la obra es la conservación de los tres monumentos existentes en el parque: el monumento a la Madre, a Jefferson Pérez y a Luis Chocho. Eddy Chalco, restaurador a cargo de los trabajos,  expresó que con los tratamientos de conservación se neutraliza la degradación del material por efectos del polvo, de las lluvias, la luz y la polución, entre otros. El profesional expresó, además, que la conservación de un monumento se debe hacer por lo menos dos veces al año.


El parque de la Madre, antes llamado parque del Ejército, cambia su nombre en 1966, cuando se inauguró el monumento a La Madre, obra en bronce elaborada por el artista Paúl Palacio. A partir de 1990, se intensificó el uso deportivo del parque, lo cual hizo de él un sitio emblemático donde se han formado figuras del atletismo.

Cuenca

Parque de la Madre tiene nueva imagen

Los trabajos en el Parque de la Madre están casi concluidos. El parque ocupa un área de 36.000 metros cuadrados. Edwin Tapia | El Tiempo

Luego de un año de trabajos, el espacio que inicialmente tenía 29.000 metros cuadrados, ahora cuenta con 36.000 metros cuadrados.


Con la remodelación, se incorporó un predio que estaba junto al parque y que servía como taller mecánico de los vehículos municipales.


Con una inversión de 6.000.000 de dólares, el consorcio BM&V inició los trabajos el 19 de marzo del año pasado y el plazo inicial para la entrega de obras se cumplió en enero de este año.


El parque, ubicado entre las avenidas Florencia Astudillo, Doce de Abril y la calle Federico Malo,  cuenta con un nuevo espacio para el parqueo de vehículos a cielo abierto y a nivel subterráneo.


Además se construyó una pista atlética, la Escuela de Marcha, una ciclovía, una cancha de uso múltiple, una plazoleta central y un espacio para juegos infantiles.

 Parqueadero
Quienes visiten el parque, podrán estacionar su vehículo en cualquiera de los dos parqueaderos ubicados en el lugar, parqueaderos a los que se ingresa por la calle Francisco Tálbot. El usuario podrá escoger entre estacionar su vehículo a cielo abierto -en un espacio adecuado para 50 vehículos- o ingresar al subterráneo, el cual tiene capacidad para 140 autos más; y,  adicionalmente, para 60 bicicletas.


El parqueadero subterráneo fue construído con estructuras prefabricadas, en un área de 6.000 metros cuadrados. Allí se ubican dos ascensores y dos escaleras: por cualquiera de ellos se puede ingresar a la plaza central del parque. 
En el subterráneo, se construyó una oficina para la administración del parqueadero; además una bodega, desde donde operan: las bombas del sistema de riego del parque, un generador de luz y un sistema mecánico para la evacuación de los gases tóxicos que se generan en el parqueadero.

 Recreación
Parte del nuevo diseño del parque -efectuado por la Fundación El Barranco- fue la de la implementación de áreas recreativas para los visitantes. Una ciclovía, de 250 metros de largo con dos carriles, atraviesa el parque por la calle Federico Malo.


Para los niños, hay juegos de madera recreativos y una tarabita que atraviesa la parte lateral del parque. A los costados de los juegos, se instalaron: bancas de madera, bebederos públicos y un espacio para el estacionamiento de 40 bicicletas más. Además se implementó una cancha de uso múltiple, para las prácticas de básquet y fútbol.


Xavier Cárdenas, director de la Unidad Ejecutora del Municipio, expresó que en el área verde se dio mantenimiento a cerca de 200 árboles que hay en el  lugar, se sembró kikuyo y se plantaron  nuevas especies vegetales.


Para el cuidado de los árboles, se construyó un sistema de riego automático con 18 dispensadores de agua instalados en diferentes puntos del parque.

 Deportistas

Los deportistas cuentan con una pista de 500 metros de largo y tres carriles, para atletismo. Además se construyó la Escuela de Marcha, para los altletas de la Federación Deportiva del Azuay; misma que cuenta con: camerinos para hombres y mujeres, gimnasio, baterías sanitarias y oficinas para los entrenadores y para los administradores del parque.

Conservación de estatuas

Parte de la obra es la conservación de los tres monumentos existentes en el parque: el monumento a la Madre, a Jefferson Pérez y a Luis Chocho. Eddy Chalco, restaurador a cargo de los trabajos,  expresó que con los tratamientos de conservación se neutraliza la degradación del material por efectos del polvo, de las lluvias, la luz y la polución, entre otros. El profesional expresó, además, que la conservación de un monumento se debe hacer por lo menos dos veces al año.


El parque de la Madre, antes llamado parque del Ejército, cambia su nombre en 1966, cuando se inauguró el monumento a La Madre, obra en bronce elaborada por el artista Paúl Palacio. A partir de 1990, se intensificó el uso deportivo del parque, lo cual hizo de él un sitio emblemático donde se han formado figuras del atletismo.

Cuenca