A. Latina aboga por el fortalecimiento de SIDH

Bogotá, EFE. Varios Gobiernos latinoamericanos afirmaron ayer que mañana en la OEA apostarán por un fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, SIDH, en medio de denuncias de que la reforma planteada busca debilitarlo.
Reunión de cancilleres de los países que han firmado el Pacto de San José en la que se plantearon reformas para la CIDH que analizará la OEA. API

Los cancilleres de los países de la Organización de Estados Americanos, OEA, se reunirán mañana para decidir cómo reformar la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH.


Un proyecto de resolución sobre el que no se logró consenso el martes en una reunión del Consejo Permanente de la OEA, formado por los embajadores ante el organismo, será elevado, sin embargo, a los cancilleres.


La misma CIDH, un organismo autónomo de la OEA, ha elaborado una propuesta de reforma, pero hay un grupo de países, encabezados por los de la Alianza Bolivariana para las Américas, ALBA, que reclaman cambios más radicales.


Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela defienden que la sede de la CIDH no puede seguir estando en EE.UU., pues este país no ha ratificado la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José, y critican que se financie con fondos externos y que a su juicio privilegie a la Relatoría de Libertad de Expresión sobre las otras relatorías.

 Rechazo

Organizaciones como la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, y el Comité de Protección de los Periodistas han puesto el grito en el cielo ante la postura de ese grupo de países.


Países como Uruguay, Costa Rica, Chile, El Salvador, Perú y Colombia han subrayado que la reforma que apoyan es para fortalecer y no para debilitar el SIDH, cuyos dos órganos son la CIDH, con sede en Washington, y la Corte Interamericana, CorteIDH, en San José.

 SIP

En una carta dirigida ayer a los Gobiernos de la región, el presidente de la SIP, Jaime Mantilla, manifiesta su alarma por el comportamiento de algunos gobernantes “interesados en consolidar regímenes negados a la separación de poderes, la libre iniciativa de las personas, la fluidez de la opinión pública como elemento de control de las instituciones del Estado y la transparencia”.


Un comportamiento que promueve, denuncia Mantilla en el texto, “hegemonías de comunicación del Estado y persiguen a la prensa y al periodismo independiente o crítico”.


Bogotá, EFE. 

A. Latina aboga por el fortalecimiento de SIDH

Reunión de cancilleres de los países que han firmado el Pacto de San José en la que se plantearon reformas para la CIDH que analizará la OEA. API

Los cancilleres de los países de la Organización de Estados Americanos, OEA, se reunirán mañana para decidir cómo reformar la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH.


Un proyecto de resolución sobre el que no se logró consenso el martes en una reunión del Consejo Permanente de la OEA, formado por los embajadores ante el organismo, será elevado, sin embargo, a los cancilleres.


La misma CIDH, un organismo autónomo de la OEA, ha elaborado una propuesta de reforma, pero hay un grupo de países, encabezados por los de la Alianza Bolivariana para las Américas, ALBA, que reclaman cambios más radicales.


Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela defienden que la sede de la CIDH no puede seguir estando en EE.UU., pues este país no ha ratificado la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José, y critican que se financie con fondos externos y que a su juicio privilegie a la Relatoría de Libertad de Expresión sobre las otras relatorías.

 Rechazo

Organizaciones como la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, y el Comité de Protección de los Periodistas han puesto el grito en el cielo ante la postura de ese grupo de países.


Países como Uruguay, Costa Rica, Chile, El Salvador, Perú y Colombia han subrayado que la reforma que apoyan es para fortalecer y no para debilitar el SIDH, cuyos dos órganos son la CIDH, con sede en Washington, y la Corte Interamericana, CorteIDH, en San José.

 SIP

En una carta dirigida ayer a los Gobiernos de la región, el presidente de la SIP, Jaime Mantilla, manifiesta su alarma por el comportamiento de algunos gobernantes “interesados en consolidar regímenes negados a la separación de poderes, la libre iniciativa de las personas, la fluidez de la opinión pública como elemento de control de las instituciones del Estado y la transparencia”.


Un comportamiento que promueve, denuncia Mantilla en el texto, “hegemonías de comunicación del Estado y persiguen a la prensa y al periodismo independiente o crítico”.


Bogotá, EFE.