Cuenca: cinco años como Ciudad Saludable

El 12 de abril de 2007, en el ambiente propicio creado por la celebración de los 450 años de fundación de la Cuenca de los Andes y como parte de la agenda de la reunión de los Alcaldes de la Red de Ciudades Patrimoniales, Universitarias y Saludables, Mirta Roses, entonces directora de la Oficina Panamericana de la Salud declaró a Cuenca como Ciudad Saludable.
La Casa de los Arcos, frente al río Tomebamba es la sede del proyecto Ciudad Universitaria que han planteado proyectos sobre índices ambientales y recursos urbanos.

Este reconocimiento se fundamentaba en experiencias positivas como el Consejo Cantonal de Salud Intersectorial, la vigencia de políticas públicas, formación de talento humano y otras experiencias ciudadanas que siempre contaron con la presencia creativa del mundo universitario y que contribuyeron a mejorar los indicadores ambientales y de salud en Cuenca y su provincia.


Roses enfatizó lo mucho que faltaba por hacer, reiterando que esta declaración era ante todo un incentivo y, a la vez, una gran responsabilidad que asumían la administración local y la ciudadanía para el desarrollo futuro de estos indicadores saludables.


No viene al caso evaluar en detalle la evolución de esta responsabilidad en el lustro transcurrido. Quizá es suficiente la percepción colectiva de que Cuenca tiene un notable déficit de sus condiciones como ciudad saludable y ambiental,  para poner énfasis en la urgencia de lo que se puede y debe hacer. La agenda del futuro inmediato es sin duda compleja y múltiple. 


Cuenca : Ciudad Universitaria como una contribución al tema,  ha planteado varios proyectos vinculados con la ampliación de los índices ambientales y naturales urbanos: sistema de parques botánicos universitarios; cinturón verde de protección de la ciudad; edificación del Orquidiario de Cuenca; recuperación de huertas en casas patrimoniales; apoyo a Amaru, el zoológico de la ciudad; creación de viveros de plantas nativas y otros. 


Es necesario también recuperar la experiencia positiva del Consejo Cantonal de Salud para proyectarla a nivel provincial como una política para mejorar con equidad los indicadores de salud.  El uso intensivo de la bicicleta y de la práctica deportiva, una ciudad libre de humo no solo de tabaco sino también de las emisiones de los automotores, la consolidación  de una oferta de turismo saludable de la más alta calidad en el país y fuera de él, a través del sistema de clínicas y hospitales públicos y privados que funcionan en la ciudad,  son todavía asignaturas pendientes que reclaman el compromiso y el esfuerzo de todos para construir una Cuenca más humana y saludable. 

Cuenca.

Cuenca: cinco años como Ciudad Saludable

La Casa de los Arcos, frente al río Tomebamba es la sede del proyecto Ciudad Universitaria que han planteado proyectos sobre índices ambientales y recursos urbanos.

Este reconocimiento se fundamentaba en experiencias positivas como el Consejo Cantonal de Salud Intersectorial, la vigencia de políticas públicas, formación de talento humano y otras experiencias ciudadanas que siempre contaron con la presencia creativa del mundo universitario y que contribuyeron a mejorar los indicadores ambientales y de salud en Cuenca y su provincia.


Roses enfatizó lo mucho que faltaba por hacer, reiterando que esta declaración era ante todo un incentivo y, a la vez, una gran responsabilidad que asumían la administración local y la ciudadanía para el desarrollo futuro de estos indicadores saludables.


No viene al caso evaluar en detalle la evolución de esta responsabilidad en el lustro transcurrido. Quizá es suficiente la percepción colectiva de que Cuenca tiene un notable déficit de sus condiciones como ciudad saludable y ambiental,  para poner énfasis en la urgencia de lo que se puede y debe hacer. La agenda del futuro inmediato es sin duda compleja y múltiple. 


Cuenca : Ciudad Universitaria como una contribución al tema,  ha planteado varios proyectos vinculados con la ampliación de los índices ambientales y naturales urbanos: sistema de parques botánicos universitarios; cinturón verde de protección de la ciudad; edificación del Orquidiario de Cuenca; recuperación de huertas en casas patrimoniales; apoyo a Amaru, el zoológico de la ciudad; creación de viveros de plantas nativas y otros. 


Es necesario también recuperar la experiencia positiva del Consejo Cantonal de Salud para proyectarla a nivel provincial como una política para mejorar con equidad los indicadores de salud.  El uso intensivo de la bicicleta y de la práctica deportiva, una ciudad libre de humo no solo de tabaco sino también de las emisiones de los automotores, la consolidación  de una oferta de turismo saludable de la más alta calidad en el país y fuera de él, a través del sistema de clínicas y hospitales públicos y privados que funcionan en la ciudad,  son todavía asignaturas pendientes que reclaman el compromiso y el esfuerzo de todos para construir una Cuenca más humana y saludable. 

Cuenca.