11 mujeres con juicios por aborto en el Azuay

Llegar a un centro de salud para ser atendidas de emergencia por complicaciones en la interrupción de su embarazo fue el motivo para que 11 mujeres de la provincia sean llevadas a juicio entre el 2013 y el 2017. Un estudio académico señala que el 85 por ciento de los abortos en el país pueden ser inducidos.
Foto: Mujeres que son parte del grupo "La Comadres" realizan talleres en diferentes ciudades.

En Azuay, el aborto clandestino llevó a juicio a 11 mujeres entre el 2013 y el 2017, según datos de la Fiscalía, recabados por la asociación pro derechos Surkuna.
El aborto está tipificado como delito en el Código Orgánico Integral Penal, COIP, y es castigado con una pena de uno a tres años de prisión para la persona que lo haya practicado, y de seis meses a dos años para la mujer, cuando haya sido ella quien lo provocó.


Pero la penalización no ha frenado el aborto. Muestra de ello es que a partir de la entrada en vigencia del COIP en el 2014, los casos judicializados en Azuay pasaron de uno a 10 entre el 2015 y 2017.
Según un estudio elaborado por docentes de la Universidad de las Américas, UDLA, e indexado en la revista científica ‘Pragmatic and Obsevational Research’, un 85 por ciento de los abortos que se registran en el país, más de 50.000 al año desde 2014, no tienen causa probable y pueden ser atribuidos a la autoinducción clandestina.


Peligros
La red de acompañamiento al aborto ‘Las Comadres’ sostiene que la penalización ha generado, además, que las mujeres azuayas tengan mayor riesgo de morir por complicaciones.
Paola Hidalgo, quien es parte de la red de acompañamiento, comenta que en lo que va del año han tenido un promedio de dos casos de acompañamiento por semana, de mujeres que estaban dispuestas a abortar de forma clandestina pero que “lograron salvar su vida”.


En Internet, no menos de 50 páginas web ofrecen abortos clandestinos en el Azuay, la mayoría a través de pastillas. Pero también se encuentran “consejos”, como tirarse por las escaleras, golpearse el estómago e interrupciones del embarazo hasta por 10 dólares.


Hidalgo señala que hay mujeres que llegan a convencerse de que pueden abortar introduciéndose un armador en el útero.


Esteban (nombre protegido) es un proveedor de pastillas en Internet, dice ser doctor pero evade dar su registro profesional. Asegura que acompaña a la mujer a través de mensajes de Whatsapp durante el proceso abortivo, sostiene que el método es seguro y que tiene hasta 20 pedidos por día. Las entregas se hacen en lugares públicos para evitar la detención.
Como él, a través de Internet, supuestos médicos, odontólogos, salones de belleza y hasta salas de yoga ofrecen abortos.


Según el Ministerio de Salud, 150 casos de muerte materna se registraron en el sistema público durante el 2017, un 13 por ciento debido a abortos de riesgo.


El aborto es un problema de salud pública según la Comisión Económica de la ONU para América Latina y el Caribe, CEPAL, y al país le cuesta  2,3 millones de dólares al año por concepto de complicaciones, según el estudio de costos de emisión de la Fundación Sendas, indicó su subdirectora María Isabel Cordero.
Estas cifras se deben al riesgo del embarazo clandestino, y “se podrían reducir a 92.000 dólares si en el país se aprueba el aborto seguro”, explicó la activista.


Legislación
Para que esto cambie, colectivos de mujeres luchan por la despenalización “legal y social” del aborto, indica Hidalgo.
“Se trata de que el aborto salga de la clandestinidad, es una realidad que necesita ser tratada por las autoridades de manera técnica, sin velos morales o religiosos”, comenta la activista.
Karina Castillo, activista ‘provida’, difiere de la posición de Hidalgo, y asegura que por encima de las cifras, está “el derecho a la vida” del feto en el vientre.


“Creemos que nadie tiene el derecho de arrebatar la vida, es un principio que rige nuestra sociedad, consideramos al aborto un asesinato más, y no creemos en la despenalización de un crimen”, aseguró.
Psicóloga de profesión, sostiene que el aborto afecta a la vida emocional de la mujer y “afecta a la familia, núcleo de la sociedad”. Sobre el tema, un estudio de la Universidad de Cuenca determinó que de 123 casos post aborto, el 97,6 por ciento mantuvo una percepción positiva y una vida sexual adecuada.


Castillo sostiene, empero, que los colectivos defenderán la vida sobre todo, y están dispuestos a ir a la Asamblea Nacional para respaldar esta posición. (I)

Proyecto para acompañar
el aborto se presentará
en Cuenca


Mañana a las 18:00, en la librería Palier, ubicada en la Luis Cordero y Presidente Córdova, se presentará la primera red legal de acompañamiento al aborto en Cuenca, denominada ‘Las Comadres’.


Paola Hidalgo, vocera del colectivo, indicó que su papel será el de informar a las mujeres sobre el aborto seguro con pastillas, y estrategias para evitar la criminalización, facilitar a las mujeres el contacto con organizaciones internacionales que trabajan por el acceso a los medicamentos y acompañarlas en una estrategia de despenalización social del aborto y sus implicaciones.(I)

11 mujeres con juicios por aborto en el Azuay

Foto: Mujeres que son parte del grupo "La Comadres" realizan talleres en diferentes ciudades.

En Azuay, el aborto clandestino llevó a juicio a 11 mujeres entre el 2013 y el 2017, según datos de la Fiscalía, recabados por la asociación pro derechos Surkuna.
El aborto está tipificado como delito en el Código Orgánico Integral Penal, COIP, y es castigado con una pena de uno a tres años de prisión para la persona que lo haya practicado, y de seis meses a dos años para la mujer, cuando haya sido ella quien lo provocó.


Pero la penalización no ha frenado el aborto. Muestra de ello es que a partir de la entrada en vigencia del COIP en el 2014, los casos judicializados en Azuay pasaron de uno a 10 entre el 2015 y 2017.
Según un estudio elaborado por docentes de la Universidad de las Américas, UDLA, e indexado en la revista científica ‘Pragmatic and Obsevational Research’, un 85 por ciento de los abortos que se registran en el país, más de 50.000 al año desde 2014, no tienen causa probable y pueden ser atribuidos a la autoinducción clandestina.


Peligros
La red de acompañamiento al aborto ‘Las Comadres’ sostiene que la penalización ha generado, además, que las mujeres azuayas tengan mayor riesgo de morir por complicaciones.
Paola Hidalgo, quien es parte de la red de acompañamiento, comenta que en lo que va del año han tenido un promedio de dos casos de acompañamiento por semana, de mujeres que estaban dispuestas a abortar de forma clandestina pero que “lograron salvar su vida”.


En Internet, no menos de 50 páginas web ofrecen abortos clandestinos en el Azuay, la mayoría a través de pastillas. Pero también se encuentran “consejos”, como tirarse por las escaleras, golpearse el estómago e interrupciones del embarazo hasta por 10 dólares.


Hidalgo señala que hay mujeres que llegan a convencerse de que pueden abortar introduciéndose un armador en el útero.


Esteban (nombre protegido) es un proveedor de pastillas en Internet, dice ser doctor pero evade dar su registro profesional. Asegura que acompaña a la mujer a través de mensajes de Whatsapp durante el proceso abortivo, sostiene que el método es seguro y que tiene hasta 20 pedidos por día. Las entregas se hacen en lugares públicos para evitar la detención.
Como él, a través de Internet, supuestos médicos, odontólogos, salones de belleza y hasta salas de yoga ofrecen abortos.


Según el Ministerio de Salud, 150 casos de muerte materna se registraron en el sistema público durante el 2017, un 13 por ciento debido a abortos de riesgo.


El aborto es un problema de salud pública según la Comisión Económica de la ONU para América Latina y el Caribe, CEPAL, y al país le cuesta  2,3 millones de dólares al año por concepto de complicaciones, según el estudio de costos de emisión de la Fundación Sendas, indicó su subdirectora María Isabel Cordero.
Estas cifras se deben al riesgo del embarazo clandestino, y “se podrían reducir a 92.000 dólares si en el país se aprueba el aborto seguro”, explicó la activista.


Legislación
Para que esto cambie, colectivos de mujeres luchan por la despenalización “legal y social” del aborto, indica Hidalgo.
“Se trata de que el aborto salga de la clandestinidad, es una realidad que necesita ser tratada por las autoridades de manera técnica, sin velos morales o religiosos”, comenta la activista.
Karina Castillo, activista ‘provida’, difiere de la posición de Hidalgo, y asegura que por encima de las cifras, está “el derecho a la vida” del feto en el vientre.


“Creemos que nadie tiene el derecho de arrebatar la vida, es un principio que rige nuestra sociedad, consideramos al aborto un asesinato más, y no creemos en la despenalización de un crimen”, aseguró.
Psicóloga de profesión, sostiene que el aborto afecta a la vida emocional de la mujer y “afecta a la familia, núcleo de la sociedad”. Sobre el tema, un estudio de la Universidad de Cuenca determinó que de 123 casos post aborto, el 97,6 por ciento mantuvo una percepción positiva y una vida sexual adecuada.


Castillo sostiene, empero, que los colectivos defenderán la vida sobre todo, y están dispuestos a ir a la Asamblea Nacional para respaldar esta posición. (I)

Proyecto para acompañar
el aborto se presentará
en Cuenca


Mañana a las 18:00, en la librería Palier, ubicada en la Luis Cordero y Presidente Córdova, se presentará la primera red legal de acompañamiento al aborto en Cuenca, denominada ‘Las Comadres’.


Paola Hidalgo, vocera del colectivo, indicó que su papel será el de informar a las mujeres sobre el aborto seguro con pastillas, y estrategias para evitar la criminalización, facilitar a las mujeres el contacto con organizaciones internacionales que trabajan por el acceso a los medicamentos y acompañarlas en una estrategia de despenalización social del aborto y sus implicaciones.(I)