Zona de confort

La llamada zona de confort, es aquella posición o situación en la que tendemos a acomodarnos y que se convierte en la enemiga más compleja del cambio o del éxito. Cuando esa zona de confort se transforma en la única que buscamos mantener, nos convertimos en esclavos de un espacio que no nos permite avanzar o tomar decisiones drásticas con el afán de avanzar hacia nuestros sueños o metas. La mejor forma de identificar si nos encontramos en esta zona, es hacer una reflexión de cuantas decisiones no han sido tomadas por el miedo de perder ese status quo que nos mantiene inmovilizados en un mismo lugar. Es una enemiga silenciosa, que nos empuja a pensar que todo está bien y que no hay mucho que hacer frente a determinadas situaciones que nos empantanan en el día a día y malgastan uno de los más preciados regalos, nuestro tiempo.
Cuando dejamos que esa zona de confort nos detenga, entonces hemos perdido una batalla y seguramente muchas oportunidades de mejorar o crecer personal y profesionalmente. Por otro lado cuando desarrollamos la capacidad de reconocer nuestra posición y tenemos la humildad de aceptarla, habremos dado un primer gran paso en buscar salir de ella y entonces avanzar hacia adelante.
La zona de confort no es algo que encontramos, sino un momento o situación que nosotros mismos construimos con al afán de protegernos, y así justificar nuestras conservadoras y poco ambiciosas decisiones en la vida, entendiendo por ambiciosas a aquellas que ratifican la convicción que podemos tener en nosotros mismos y nuestra capacidad de lograr esas grandes metas y sueños en la vida.
Así como creamos nuestra zona de confort, somos los únicos que tenemos la capacidad de salir de ella y destruirla, pues serán siempre nuestras convicciones y decisiones las que producirán ese efecto necesario, y qué además, las que serán el motor para siempre movernos hacia adelante sin importar cuantas zonas de confort podamos encontrar y salir de ellas en la vida.
Salgamos de esos espacios y avancemos, trabajemos esa capacidad de perder el miedo al cambio y tomar las oportunidades que Dios y la vida nos presentan, sin importar lo complejas que puedan resultar.
Mientras más difícil es el camino, mayor será la satisfacción de avanzar por el y llegar al final. Cuanto más empinada sea la subida, mayor será el esfuerzo, pero al mismo tiempo subiremos más alto. (O)
Es una enemiga silenciosa, que nos empuja a pensar que todo está bien y que no hay mucho que hacer frente a determinadas situaciones.

Zona de confort

La llamada zona de confort, es aquella posición o situación en la que tendemos a acomodarnos y que se convierte en la enemiga más compleja del cambio o del éxito. Cuando esa zona de confort se transforma en la única que buscamos mantener, nos convertimos en esclavos de un espacio que no nos permite avanzar o tomar decisiones drásticas con el afán de avanzar hacia nuestros sueños o metas. La mejor forma de identificar si nos encontramos en esta zona, es hacer una reflexión de cuantas decisiones no han sido tomadas por el miedo de perder ese status quo que nos mantiene inmovilizados en un mismo lugar. Es una enemiga silenciosa, que nos empuja a pensar que todo está bien y que no hay mucho que hacer frente a determinadas situaciones que nos empantanan en el día a día y malgastan uno de los más preciados regalos, nuestro tiempo.
Cuando dejamos que esa zona de confort nos detenga, entonces hemos perdido una batalla y seguramente muchas oportunidades de mejorar o crecer personal y profesionalmente. Por otro lado cuando desarrollamos la capacidad de reconocer nuestra posición y tenemos la humildad de aceptarla, habremos dado un primer gran paso en buscar salir de ella y entonces avanzar hacia adelante.
La zona de confort no es algo que encontramos, sino un momento o situación que nosotros mismos construimos con al afán de protegernos, y así justificar nuestras conservadoras y poco ambiciosas decisiones en la vida, entendiendo por ambiciosas a aquellas que ratifican la convicción que podemos tener en nosotros mismos y nuestra capacidad de lograr esas grandes metas y sueños en la vida.
Así como creamos nuestra zona de confort, somos los únicos que tenemos la capacidad de salir de ella y destruirla, pues serán siempre nuestras convicciones y decisiones las que producirán ese efecto necesario, y qué además, las que serán el motor para siempre movernos hacia adelante sin importar cuantas zonas de confort podamos encontrar y salir de ellas en la vida.
Salgamos de esos espacios y avancemos, trabajemos esa capacidad de perder el miedo al cambio y tomar las oportunidades que Dios y la vida nos presentan, sin importar lo complejas que puedan resultar.
Mientras más difícil es el camino, mayor será la satisfacción de avanzar por el y llegar al final. Cuanto más empinada sea la subida, mayor será el esfuerzo, pero al mismo tiempo subiremos más alto. (O)
Es una enemiga silenciosa, que nos empuja a pensar que todo está bien y que no hay mucho que hacer frente a determinadas situaciones.