Yaku, el prefecto

Caminante no hay camino, se hace camino al andar, al soñar rumbo a la constelación de las transformaciones, el sendero se nos hace duro, tortuoso y peligroso. Desde la sencillez emergen los luchadores, los defensores de la vida y el amor a la madre tierra. El punto de partida de Yaku Pérez Guartambel, el Prefecto electo del Azuay data de muchos años atrás, le conocí rebelde y luchador. De una manera genérica, podemos afirmar que los líderes comunitarios son aquellas personas que pertenecen a una comunidad que saben compartir lo que tienen y están dispuestos a colaborar con los demás, siendo la reciprocidad su paradigma.
La participación comunitaria sin exclusión, debe conducir a la responsabilidad para resolver los problemas ya sean individuales, grupales o comunitarios de la provincia. Su misión será conseguir de los líderes comunitarios del Azuay,  entrar en un proceso participativo que coadyuve a su gestión dentro de la prefectura. Las competencias que le otorga la ley, deberán ser priorizadas, mediante políticas públicas.
En el último proceso electoral el Prefecto electo, fue otro actor político que no se escapó de recibir ciertos calificativos, esa acción negativa en nada influyó en su ascenso para llegar al triunfo. Supo catalizar el sentir ciudadano, urbano y rural, desafió a ciertos fundamentalismos de la vieja práctica de hacer política, toreó las inclemencias del tiempo y de las adversidades económicas, su mayor inversión estuvo de la mano del saxofón, la wiphala y la bicicleta. Desde el sonido de alegría y esperanza, la bandera de la filosofía andina que simboliza la doctrina del orden Universal y del elemento de dos ruedas que nos transporta a la sostenibilidad. Yaku predicó la serenidad, la tolerancia y sobre todo el coraje para demostrar que desde poco, desde abajo y lo sencillo, emergen las grandes transformaciones.
En su discurso nos dice que no es acreedor del triunfo, que éste le pertenecía a su pueblo y que a él le correspondía el reto que junto a la comunidad logrará sacar adelante a la provincia. En los próximos días tendrá que cambiar el esquema financiero, priorizando la vialidad, el riego y todos los proyectos que vayan en beneficio de los azuayos. Su reto es complejo, pero no imposible de cumplir, bastará una gran dosis de comprometimiento, inteligencia y honestidad, que tendrá que ir de la mano del contingente de todos y cada uno de los alcaldes de la provincia y su equipo de trabajo. (O)
Su reto es complejo, pero no imposible de cumplir, bastará una gran dosis de comprometimiento, inteligencia y honestidad.

Yaku, el prefecto

Caminante no hay camino, se hace camino al andar, al soñar rumbo a la constelación de las transformaciones, el sendero se nos hace duro, tortuoso y peligroso. Desde la sencillez emergen los luchadores, los defensores de la vida y el amor a la madre tierra. El punto de partida de Yaku Pérez Guartambel, el Prefecto electo del Azuay data de muchos años atrás, le conocí rebelde y luchador. De una manera genérica, podemos afirmar que los líderes comunitarios son aquellas personas que pertenecen a una comunidad que saben compartir lo que tienen y están dispuestos a colaborar con los demás, siendo la reciprocidad su paradigma.
La participación comunitaria sin exclusión, debe conducir a la responsabilidad para resolver los problemas ya sean individuales, grupales o comunitarios de la provincia. Su misión será conseguir de los líderes comunitarios del Azuay,  entrar en un proceso participativo que coadyuve a su gestión dentro de la prefectura. Las competencias que le otorga la ley, deberán ser priorizadas, mediante políticas públicas.
En el último proceso electoral el Prefecto electo, fue otro actor político que no se escapó de recibir ciertos calificativos, esa acción negativa en nada influyó en su ascenso para llegar al triunfo. Supo catalizar el sentir ciudadano, urbano y rural, desafió a ciertos fundamentalismos de la vieja práctica de hacer política, toreó las inclemencias del tiempo y de las adversidades económicas, su mayor inversión estuvo de la mano del saxofón, la wiphala y la bicicleta. Desde el sonido de alegría y esperanza, la bandera de la filosofía andina que simboliza la doctrina del orden Universal y del elemento de dos ruedas que nos transporta a la sostenibilidad. Yaku predicó la serenidad, la tolerancia y sobre todo el coraje para demostrar que desde poco, desde abajo y lo sencillo, emergen las grandes transformaciones.
En su discurso nos dice que no es acreedor del triunfo, que éste le pertenecía a su pueblo y que a él le correspondía el reto que junto a la comunidad logrará sacar adelante a la provincia. En los próximos días tendrá que cambiar el esquema financiero, priorizando la vialidad, el riego y todos los proyectos que vayan en beneficio de los azuayos. Su reto es complejo, pero no imposible de cumplir, bastará una gran dosis de comprometimiento, inteligencia y honestidad, que tendrá que ir de la mano del contingente de todos y cada uno de los alcaldes de la provincia y su equipo de trabajo. (O)
Su reto es complejo, pero no imposible de cumplir, bastará una gran dosis de comprometimiento, inteligencia y honestidad.