Vicepresidente

Casi con certeza puede afirmarse que por primera vez en la historia el país asiste al nombramiento de un tercer vicepresidente, cuando aún no se ha cumplido con la mitad del período para el cual fue elegido el binomio presidencial. La circunstancia de este acontecimiento no es menos sorprendente: Jorge Glass, el compañero de fórmula del actual mandatario fue recluido a prisión sin que exista una sentencia aprobada por los tribunales de justicia; en su lugar fue elegida Alejandra Vicuña, quien encabezó la terna enviada desde la Presidencia y obligada a renunciar luego de denuncias presentadas por cobro de diezmos. Hoy, día martes que escribo esta nota, la Asamblea Nacional ha nominado como nuevo Vicepresidente de la República a Otto Sonnenholzner.
No existiría motivo de preocupación sobre la legalidad de tales procedimientos, a no ser que revisemos la Constitución vigente, que en su Capítulo Tercero –Función Ejecutiva-, Sección Primera –Organización y Funciones-, Art. 146, manda: “En caso de ausencia temporal en la Presidencia de la República, lo reemplazará quien ejerza la Vicepresidencia. Se considerará ausencia temporal la enfermedad u otra circunstancia de fuerza mayor que le impida ejercer su función durante un período máximo de tres meses o la licencia concedida por la Asamblea Nacional”. Es de dominio público que el Presidente de la República se encuentra fuera del país y que al momento de su partida no existía de facto un o una Vicepresidente en ejercicio de sus funciones, es decir, nadie lo reemplazó. A estas horas, por intermedio de la prensa, se conoce que el Presidente Moreno, una vez conocida la nominación de Sonnenholzner, ha resuelto acortar su viaje –acordado inicialmente para 25 días- y retornará al país el próximo 17 de diciembre para encargarle sus funciones. ¿Existe de hecho un vacío de Poder?
‘Cambio de estilo’ fue el anuncio del nuevo Presidente que llegaba a Carondelet. Desde luego algo legítimo y en cierta medida deseable para todo actor político. El país experimentó en el transcurso de diez años ante todo una estabilidad con cambios que siempre fueron consultados y aprobados por el voto del soberano. La generación que por primera vez asiste actualmente a un proceso se formó en ese ambiente y no conocía de los laberintos políticos que hoy parece están retornando. No deja de ser preocupante ante el proceso electoral que se avecina por las incertidumbres que persisten. (O)
Ante los jóvenes se plantea el reto de construir el futuro. Este debe ser en el que ellos quieren vivir.

Vicepresidente

Casi con certeza puede afirmarse que por primera vez en la historia el país asiste al nombramiento de un tercer vicepresidente, cuando aún no se ha cumplido con la mitad del período para el cual fue elegido el binomio presidencial. La circunstancia de este acontecimiento no es menos sorprendente: Jorge Glass, el compañero de fórmula del actual mandatario fue recluido a prisión sin que exista una sentencia aprobada por los tribunales de justicia; en su lugar fue elegida Alejandra Vicuña, quien encabezó la terna enviada desde la Presidencia y obligada a renunciar luego de denuncias presentadas por cobro de diezmos. Hoy, día martes que escribo esta nota, la Asamblea Nacional ha nominado como nuevo Vicepresidente de la República a Otto Sonnenholzner.
No existiría motivo de preocupación sobre la legalidad de tales procedimientos, a no ser que revisemos la Constitución vigente, que en su Capítulo Tercero –Función Ejecutiva-, Sección Primera –Organización y Funciones-, Art. 146, manda: “En caso de ausencia temporal en la Presidencia de la República, lo reemplazará quien ejerza la Vicepresidencia. Se considerará ausencia temporal la enfermedad u otra circunstancia de fuerza mayor que le impida ejercer su función durante un período máximo de tres meses o la licencia concedida por la Asamblea Nacional”. Es de dominio público que el Presidente de la República se encuentra fuera del país y que al momento de su partida no existía de facto un o una Vicepresidente en ejercicio de sus funciones, es decir, nadie lo reemplazó. A estas horas, por intermedio de la prensa, se conoce que el Presidente Moreno, una vez conocida la nominación de Sonnenholzner, ha resuelto acortar su viaje –acordado inicialmente para 25 días- y retornará al país el próximo 17 de diciembre para encargarle sus funciones. ¿Existe de hecho un vacío de Poder?
‘Cambio de estilo’ fue el anuncio del nuevo Presidente que llegaba a Carondelet. Desde luego algo legítimo y en cierta medida deseable para todo actor político. El país experimentó en el transcurso de diez años ante todo una estabilidad con cambios que siempre fueron consultados y aprobados por el voto del soberano. La generación que por primera vez asiste actualmente a un proceso se formó en ese ambiente y no conocía de los laberintos políticos que hoy parece están retornando. No deja de ser preocupante ante el proceso electoral que se avecina por las incertidumbres que persisten. (O)
Ante los jóvenes se plantea el reto de construir el futuro. Este debe ser en el que ellos quieren vivir.