Venezuela en democracia

Nadie puede negar que la situación en Venezuela es ciertamente crítica. ¿La culpa es de Maduro? Según el poder mediático internacional, la respuesta es sí. También lo es para el poder financiero de la troika a nivel mundial: Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea, Banco Central Europeo. La razón: la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez no se somete a esos poderes.
Para nadie es un secreto que la ilusión perdida respecto del ‘fin de la historia’ agudizó las contradicciones entre las potencias occidentales y, como sucedió en vísperas de la primera y la segunda guerra mundial, a inicios del s.XXI comenzaron a prepararse para resolverlas por la vía de la tercera conflagración. Los mismos actores principales: Alemania, Francia, EE.UU.; el interés supremo: la imposición financiera y el dominio industrial, con una pequeña novedad, si en el siglo pasado fue el acero la manzana de la discordia, hoy lo es el petróleo y el capital financiero, o en el argot actual, la financiarización del capital. Los conflictos bélicos en el Este de Europa y en el Cercano Oriente son el espacio en el que Francia, Alemania y EE.UU. tratan de resolver quién asume el predominio mundial, hecho que se ha revelado con mayor claridad a partir de la llegada de Macron al Palacio del Elíseo en Paris.
En este panorama geopolítico, la Revolución Bolivariana y los gobiernos progresistas de América Latina resultan el ‘mal ejemplo’ para los países del llamado ‘tercer mundo’ al cual quieren seguir dominando y, lógicamente, del cual quieren seguir extrayendo sus riquezas naturales y mantenerlos bajo el dominio de la  deuda externa. Si el triunfo de la Revolución Cubana puso al mundo al borde de la tercera guerra mundial, debe entenderse por qué el gran capital financiero internacional hoy no descarta desatar lo que no pudo hacer en la década del 60. Venezuela es la sacrificada en la divergencia entre la cúpula financiera mundial. Sobre ella se ha lanzado todo el poder mediático y económico, sin embargo, la Revolución Bolivariana, batalla heroicamente aferrada a la democracia y con seguridad, la convocatoria a la Constituyente que tendrá lugar el 30 de julio será la demostración de que el pueblo venezolano en su gran mayoría, está con su Gobierno, es fiel al legado de Hugo Chávez y que quiere seguir construyendo el socialismo por la vía pacífica. El domingo 30 de julio saldrá victoriosa y fortalecida la Democracia! (O)

Venezuela en democracia

Nadie puede negar que la situación en Venezuela es ciertamente crítica. ¿La culpa es de Maduro? Según el poder mediático internacional, la respuesta es sí. También lo es para el poder financiero de la troika a nivel mundial: Fondo Monetario Internacional, Comisión Europea, Banco Central Europeo. La razón: la patria de Simón Bolívar y Hugo Chávez no se somete a esos poderes.
Para nadie es un secreto que la ilusión perdida respecto del ‘fin de la historia’ agudizó las contradicciones entre las potencias occidentales y, como sucedió en vísperas de la primera y la segunda guerra mundial, a inicios del s.XXI comenzaron a prepararse para resolverlas por la vía de la tercera conflagración. Los mismos actores principales: Alemania, Francia, EE.UU.; el interés supremo: la imposición financiera y el dominio industrial, con una pequeña novedad, si en el siglo pasado fue el acero la manzana de la discordia, hoy lo es el petróleo y el capital financiero, o en el argot actual, la financiarización del capital. Los conflictos bélicos en el Este de Europa y en el Cercano Oriente son el espacio en el que Francia, Alemania y EE.UU. tratan de resolver quién asume el predominio mundial, hecho que se ha revelado con mayor claridad a partir de la llegada de Macron al Palacio del Elíseo en Paris.
En este panorama geopolítico, la Revolución Bolivariana y los gobiernos progresistas de América Latina resultan el ‘mal ejemplo’ para los países del llamado ‘tercer mundo’ al cual quieren seguir dominando y, lógicamente, del cual quieren seguir extrayendo sus riquezas naturales y mantenerlos bajo el dominio de la  deuda externa. Si el triunfo de la Revolución Cubana puso al mundo al borde de la tercera guerra mundial, debe entenderse por qué el gran capital financiero internacional hoy no descarta desatar lo que no pudo hacer en la década del 60. Venezuela es la sacrificada en la divergencia entre la cúpula financiera mundial. Sobre ella se ha lanzado todo el poder mediático y económico, sin embargo, la Revolución Bolivariana, batalla heroicamente aferrada a la democracia y con seguridad, la convocatoria a la Constituyente que tendrá lugar el 30 de julio será la demostración de que el pueblo venezolano en su gran mayoría, está con su Gobierno, es fiel al legado de Hugo Chávez y que quiere seguir construyendo el socialismo por la vía pacífica. El domingo 30 de julio saldrá victoriosa y fortalecida la Democracia! (O)