Vástagos

Visto

Esta semana, en la famosa reunión de la OTAN en Inglaterra se visualizó en carcajadas, burlas y mofas el mediocre discurso del Sr. Faraón de nuestros tiempos. Que al final de la famosa reunión en una entrevista Mr. Faraón acusó a su vecino político canadiense de doble cara y que a pesar de todo le caía bien. Este miércoles 4 de diciembre, al menos 63 migrantes de varias nacionalidades han muerto tras naufragar en aguas del Atlántico a la altura de Nuadibú, en Mauritania, según ha confirmado la Organización Internacional para las Migraciones en un comunicado que reporta el diario el País de España. Mientras los señores de la OTAN, OEA, FMI y Banco Mundial cultivan en sus jardines semilleros inclaudicables de veneno, los jóvenes en nuestros tiempos demuestran sin miedo que es posible la construcción de un mundo justo. Inspiran un adviento inteligente, crítico, con rostro diverso e inclusivo, como el de Isaías cuando nos anima diciendo: “brotará del tronco de Jessé un vástago de su raíz, que defenderá al desamparado, tendrá como justicia su cinturón para que habiten juntos el lobo y el cordero, el novillo y el león, mientras un niño jugará sobre el agujero de la víbora”. En la misma sintonía, Juan Bautista en el evangelio de este domingo grita desde sus rincones escondidos clamando: “preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos y ante las inescrupulosas máscaras de los fariseos y saduceos reacciona diciéndoles, raza de víboras”. El mundo se despierta en nuestros tiempos cultivando vástagos nutridos en sabiduría e inteligencia, vástagos convertidos en pan, agua, luz, tierra, fuego, voz y aire fresco. Vástagos con rostro migrante que no se cansan de llevar en sus largos jornales de dolor, esperanza radiante en las escritas huellas de cada paso. (O)
Los jóvenes de  nuestros tiempos demuestran sin miedo que es posible la construcción de un mundo más justo.

Vástagos

Esta semana, en la famosa reunión de la OTAN en Inglaterra se visualizó en carcajadas, burlas y mofas el mediocre discurso del Sr. Faraón de nuestros tiempos. Que al final de la famosa reunión en una entrevista Mr. Faraón acusó a su vecino político canadiense de doble cara y que a pesar de todo le caía bien. Este miércoles 4 de diciembre, al menos 63 migrantes de varias nacionalidades han muerto tras naufragar en aguas del Atlántico a la altura de Nuadibú, en Mauritania, según ha confirmado la Organización Internacional para las Migraciones en un comunicado que reporta el diario el País de España. Mientras los señores de la OTAN, OEA, FMI y Banco Mundial cultivan en sus jardines semilleros inclaudicables de veneno, los jóvenes en nuestros tiempos demuestran sin miedo que es posible la construcción de un mundo justo. Inspiran un adviento inteligente, crítico, con rostro diverso e inclusivo, como el de Isaías cuando nos anima diciendo: “brotará del tronco de Jessé un vástago de su raíz, que defenderá al desamparado, tendrá como justicia su cinturón para que habiten juntos el lobo y el cordero, el novillo y el león, mientras un niño jugará sobre el agujero de la víbora”. En la misma sintonía, Juan Bautista en el evangelio de este domingo grita desde sus rincones escondidos clamando: “preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos y ante las inescrupulosas máscaras de los fariseos y saduceos reacciona diciéndoles, raza de víboras”. El mundo se despierta en nuestros tiempos cultivando vástagos nutridos en sabiduría e inteligencia, vástagos convertidos en pan, agua, luz, tierra, fuego, voz y aire fresco. Vástagos con rostro migrante que no se cansan de llevar en sus largos jornales de dolor, esperanza radiante en las escritas huellas de cada paso. (O)
Los jóvenes de  nuestros tiempos demuestran sin miedo que es posible la construcción de un mundo más justo.

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