Unión Europea

Cumplido el proceso electoral del Parlamento Europeo, la situación a la que enfrentan sus integrantes es, con toda seguridad, la más compleja en la historia de la Unión Europea. Precisamente tres décadas después de la caída del muro de Berlín, momento en el que se anunció el ‘fin de la historia’ y el advenimiento definitivo del ‘mundo unipolar’, los países de la Vieja Europa y con ellos el gobierno de los EE.UU., saben perfectamente que la situación en que hoy se debaten frente a los nuevos retos de la geopolítica mundial es muy poco prometedora y sus resultados son de difícil pronóstico.
Luego de años de una mayoría parlamentaria favorable a la tendencia de izquierda, con fuertes y solventes representantes socialdemócratas y socialistas, hoy el panorama cuenta con una mayoría de derecha que, sin embargo, no cuenta con un pensamiento ni programa unificados, característica que puede tener su explicación por el país de procedencia de sus voceros: de un lado, están los parlamentarios procedentes de los antiguos países del campo socialista como Hungría y Polonia entre los más duros, y de otro, los representantes nórdicos de la península escandinava. De todas maneras en esta mayaría prevalece en escepticismo.
Un segundo aspecto que no deja de llamar la atención por su semejanza con el caso Trump y la mano de Rusia en la política de Occidente. En estos días han sido cuestionados personajes de alto nivel por supuestos nexos con agentes rusos, como el de una sobrina de un vicecanciller que en realidad es hijo único! Adicionalmente, pero parte de esta curiosa complejidad política, los parlamentarios tendrán que resolver la situación jurídica de sus colegas elegidos por Cataluña pero que en España están con procesos iniciados por defender la autonomía española. De hecho el problema de las autonomías en general llega por primera vez al Parlamento Europeo. Tampoco se puede pasar por alto que los partidarios ingleses del ‘brexit, que ya está resuelto, pero que legalmente siguen siendo miembros, tienen voz y voto y pleno derecho de participación en los debates.
La experiencia griega ha puesto en tela de juicio el liderato de la terna Alemania, Francia, Italia, cuya expresión más clara es el bajo nivel de sus figuras principales Merkel y Macron. Cada día son más las voces europeas que expresan no querer un EE.UU., en alusión a Alemania, que convierta al resto de Europa en su ‘patio trasero’.
Bien, la ‘mesa está servida’. (O)
Luego de años de una mayoría parlamentaria favorable a la tendencia de izquierda, hoy el panorama cuenta con una mayoría de derecha.

Unión Europea

Cumplido el proceso electoral del Parlamento Europeo, la situación a la que enfrentan sus integrantes es, con toda seguridad, la más compleja en la historia de la Unión Europea. Precisamente tres décadas después de la caída del muro de Berlín, momento en el que se anunció el ‘fin de la historia’ y el advenimiento definitivo del ‘mundo unipolar’, los países de la Vieja Europa y con ellos el gobierno de los EE.UU., saben perfectamente que la situación en que hoy se debaten frente a los nuevos retos de la geopolítica mundial es muy poco prometedora y sus resultados son de difícil pronóstico.
Luego de años de una mayoría parlamentaria favorable a la tendencia de izquierda, con fuertes y solventes representantes socialdemócratas y socialistas, hoy el panorama cuenta con una mayoría de derecha que, sin embargo, no cuenta con un pensamiento ni programa unificados, característica que puede tener su explicación por el país de procedencia de sus voceros: de un lado, están los parlamentarios procedentes de los antiguos países del campo socialista como Hungría y Polonia entre los más duros, y de otro, los representantes nórdicos de la península escandinava. De todas maneras en esta mayaría prevalece en escepticismo.
Un segundo aspecto que no deja de llamar la atención por su semejanza con el caso Trump y la mano de Rusia en la política de Occidente. En estos días han sido cuestionados personajes de alto nivel por supuestos nexos con agentes rusos, como el de una sobrina de un vicecanciller que en realidad es hijo único! Adicionalmente, pero parte de esta curiosa complejidad política, los parlamentarios tendrán que resolver la situación jurídica de sus colegas elegidos por Cataluña pero que en España están con procesos iniciados por defender la autonomía española. De hecho el problema de las autonomías en general llega por primera vez al Parlamento Europeo. Tampoco se puede pasar por alto que los partidarios ingleses del ‘brexit, que ya está resuelto, pero que legalmente siguen siendo miembros, tienen voz y voto y pleno derecho de participación en los debates.
La experiencia griega ha puesto en tela de juicio el liderato de la terna Alemania, Francia, Italia, cuya expresión más clara es el bajo nivel de sus figuras principales Merkel y Macron. Cada día son más las voces europeas que expresan no querer un EE.UU., en alusión a Alemania, que convierta al resto de Europa en su ‘patio trasero’.
Bien, la ‘mesa está servida’. (O)
Luego de años de una mayoría parlamentaria favorable a la tendencia de izquierda, hoy el panorama cuenta con una mayoría de derecha.