Tump: ¿entrampado?

Las elecciones parlamentarias a ’mitad de período’ se dice son para refrescar el escenario político en los EE.UU., sin embargo la experiencia ha demostrado que casi siempre ocurre que tanto los senadores como los representantes, en su mayoría, son reelectos. En verdad, se trata de una disputa al interior del bipartidismo para fortalecer o, en su defecto, debilitar al partido que ocupa la Casa Blanca. La realidad de este momento es convincente: la gran mayoría de los actuales legisladores llevan entre 6 y 9 años en el ejercicio de sus funciones y, de acuerdo a los pronósticos, los demócratas saldrán favorecidos. Significa esto que habrá un giro en la política?

Mr. Trump ha cumplido ya casi la mitad de su período y si bien es cierto que de alguna manera sus ofertas de campaña se han concretado, de ninguna manera esto significa que ha marcado una contraposición a la política seguida por su predecesor demócrata. De esto somos testigos particularmente quienes habitamos al sur del río Grande, desde hace muchas décadas, exactamente, más de un siglo. No podemos afirmar lo mismo tratándose de las relaciones con Europa y sobre todo con los países tanto del Medio como del Extremo Oriente. Las medidas tomadas por Trump en política económica han terminado afectando los intereses del poder económico, tanto a nivel doméstico como a nivel internacional, lo cual evidencia la poca comprensión que se tiene en la Casa Blanca así como en el Departamento de Estado de las nuevas realidades que se han ido configurando en la geopolítica. Paradójicamente, las sanciones económicas decretadas por el presidente norteamericano en contra de Rusia, China y los países miembros de la OPEP, han generado malestar en la Unión Europea y, al mismo tiempo, han abierto el camino para el avance de las relaciones comerciales de los ‘sancionados’ con las economías emergentes. En definitiva, Trump ha promovido la recuperación de las industrias nacionales de esos países.

Cada día son más las voces de alarma respecto de la política de la Casa Blanca. Hay razones para ello, como lo afirman los analistas Jim VandeHei y Mike Allen: “Trump agita con entusiasmo y sistemáticamente el compromiso de los EE. UU. en el extranjero, y ataca a la ONU y otras instituciones que ayudaron a mantener unido el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial". ¿Resolverán este dilema las elecciones de mitad de período? ‘Habrá que ver!’ sentencia de un ciego. (O)
Asistimos al nacimiento de un nuevo orden mundial, uno que ya no está claramente dominado por Estados Unidos y sus valores.

Tump: ¿entrampado?

Las elecciones parlamentarias a ’mitad de período’ se dice son para refrescar el escenario político en los EE.UU., sin embargo la experiencia ha demostrado que casi siempre ocurre que tanto los senadores como los representantes, en su mayoría, son reelectos. En verdad, se trata de una disputa al interior del bipartidismo para fortalecer o, en su defecto, debilitar al partido que ocupa la Casa Blanca. La realidad de este momento es convincente: la gran mayoría de los actuales legisladores llevan entre 6 y 9 años en el ejercicio de sus funciones y, de acuerdo a los pronósticos, los demócratas saldrán favorecidos. Significa esto que habrá un giro en la política?

Mr. Trump ha cumplido ya casi la mitad de su período y si bien es cierto que de alguna manera sus ofertas de campaña se han concretado, de ninguna manera esto significa que ha marcado una contraposición a la política seguida por su predecesor demócrata. De esto somos testigos particularmente quienes habitamos al sur del río Grande, desde hace muchas décadas, exactamente, más de un siglo. No podemos afirmar lo mismo tratándose de las relaciones con Europa y sobre todo con los países tanto del Medio como del Extremo Oriente. Las medidas tomadas por Trump en política económica han terminado afectando los intereses del poder económico, tanto a nivel doméstico como a nivel internacional, lo cual evidencia la poca comprensión que se tiene en la Casa Blanca así como en el Departamento de Estado de las nuevas realidades que se han ido configurando en la geopolítica. Paradójicamente, las sanciones económicas decretadas por el presidente norteamericano en contra de Rusia, China y los países miembros de la OPEP, han generado malestar en la Unión Europea y, al mismo tiempo, han abierto el camino para el avance de las relaciones comerciales de los ‘sancionados’ con las economías emergentes. En definitiva, Trump ha promovido la recuperación de las industrias nacionales de esos países.

Cada día son más las voces de alarma respecto de la política de la Casa Blanca. Hay razones para ello, como lo afirman los analistas Jim VandeHei y Mike Allen: “Trump agita con entusiasmo y sistemáticamente el compromiso de los EE. UU. en el extranjero, y ataca a la ONU y otras instituciones que ayudaron a mantener unido el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial". ¿Resolverán este dilema las elecciones de mitad de período? ‘Habrá que ver!’ sentencia de un ciego. (O)
Asistimos al nacimiento de un nuevo orden mundial, uno que ya no está claramente dominado por Estados Unidos y sus valores.