Trump-Reaganomía

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En la década de los 80, el republicano Ronald Reagan, un actor de cine -los entendidos, dicen que fue un mal actor- fue Presidente de los EE.UU. Llegó a la Casa Blanca con una propuesta económica orientada a enfrentar en el ámbito económico la estanflación (recesión económica, desempleo e inflación altos) y la 'Guerra de las Galaxias' en el ámbito político internacional. Desde noviembre del año pasado, el magnate republicano Donald Trump, que también incursionó en el cine, es el nuevo huésped de la Casa Blanca. Su propuesta convenció a buena parte del gran capital y al norteamericano ( blanco) típico.

De la unión entre Reagan y Economía, se acuñó el término REAGANOMÍA para dar cuenta del modelo económico aplicado por su administración, cuyos ejes se caracterizan por: 1. reducción del gasto público, 2. reducción de los tipos marginales del impuesto a la renta ( en los tramos de rentas y ganancias altas),

3. desregulación de la economía (menor intervención dl Estado) y 4. control de la oferta monetaria como mecanismo para bajar la inflación. En la política real, se aumentó el Presupuesto Fiscal mediante la carrera armamentista y se incrementó la demanda agregada, lo que le permitió un crecimiento promedio del PIB del orden del 3.4% durante los 8 años de su gobierno.

Donald Trump recorre un camino similar. Desde su republicanismo ideológico, pasando por la retirada económica del Estado, hasta el amor por el armamentismo (matan gente, pero repleta las chequeras de los fabricantes y traficantes). Las propuestas económicas de Reagan y de Trump tienen enorme similitud y ambas se empeñan por el desmonte de lo social. Bien podríamos hablar de le existencia de una TRUMP-REAGANOMÍA.

El Señor Trump, que prometió la retirada militar de Afganistán, acaba de arrepentirse de su propuesta de campaña. Más pudieron los intereses de la industria bélica que la palabra de un magnate. Está claro que, mientras domine la codicia del negocio de las armas, la guerra siempre estará a la vuelta de la esquina. Si no hay conflicto, se inventa el conflicto. El polvorín mundial se mantendrá mientras la paz sea el peor negocio o la ausencia de negocio para los fabricantes y traficantes de armas.

En el tema impositivo, tanto para Reagan como para Trump, la famosa 'Curva de Laffer' constituye el referente teórico fundamental. La propia historia económica norteamericana se ha encargado de negar la validez empírica de la famosa curva. Cuando se bajaron los impuestos, cayó la recaudación y, cuando la tasa impositiva se incrementó, la recaudación también lo hizo. El argumento se ha utilizado con el propósito fundamental de favorecer al segmento poblacional de mayores ingresos. (O)  

Trump-Reaganomía

En la década de los 80, el republicano Ronald Reagan, un actor de cine -los entendidos, dicen que fue un mal actor- fue Presidente de los EE.UU. Llegó a la Casa Blanca con una propuesta económica orientada a enfrentar en el ámbito económico la estanflación (recesión económica, desempleo e inflación altos) y la 'Guerra de las Galaxias' en el ámbito político internacional. Desde noviembre del año pasado, el magnate republicano Donald Trump, que también incursionó en el cine, es el nuevo huésped de la Casa Blanca. Su propuesta convenció a buena parte del gran capital y al norteamericano ( blanco) típico.

De la unión entre Reagan y Economía, se acuñó el término REAGANOMÍA para dar cuenta del modelo económico aplicado por su administración, cuyos ejes se caracterizan por: 1. reducción del gasto público, 2. reducción de los tipos marginales del impuesto a la renta ( en los tramos de rentas y ganancias altas),

3. desregulación de la economía (menor intervención dl Estado) y 4. control de la oferta monetaria como mecanismo para bajar la inflación. En la política real, se aumentó el Presupuesto Fiscal mediante la carrera armamentista y se incrementó la demanda agregada, lo que le permitió un crecimiento promedio del PIB del orden del 3.4% durante los 8 años de su gobierno.

Donald Trump recorre un camino similar. Desde su republicanismo ideológico, pasando por la retirada económica del Estado, hasta el amor por el armamentismo (matan gente, pero repleta las chequeras de los fabricantes y traficantes). Las propuestas económicas de Reagan y de Trump tienen enorme similitud y ambas se empeñan por el desmonte de lo social. Bien podríamos hablar de le existencia de una TRUMP-REAGANOMÍA.

El Señor Trump, que prometió la retirada militar de Afganistán, acaba de arrepentirse de su propuesta de campaña. Más pudieron los intereses de la industria bélica que la palabra de un magnate. Está claro que, mientras domine la codicia del negocio de las armas, la guerra siempre estará a la vuelta de la esquina. Si no hay conflicto, se inventa el conflicto. El polvorín mundial se mantendrá mientras la paz sea el peor negocio o la ausencia de negocio para los fabricantes y traficantes de armas.

En el tema impositivo, tanto para Reagan como para Trump, la famosa 'Curva de Laffer' constituye el referente teórico fundamental. La propia historia económica norteamericana se ha encargado de negar la validez empírica de la famosa curva. Cuando se bajaron los impuestos, cayó la recaudación y, cuando la tasa impositiva se incrementó, la recaudación también lo hizo. El argumento se ha utilizado con el propósito fundamental de favorecer al segmento poblacional de mayores ingresos. (O)  

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