Trump pierde Siria


Como nos recordaba Noam Chomsky en reciente entrevista, en 1949 EE.UU. perdió China. Se refería a la creación de la República Popular China.
Instalado en la Casa Blanca Mr. Trump anunció que no estaba dispuesto a dar haciendo guerras a otros países. Se refería concretamente a Siria, un tema sensible para la OTAN y la troika europea. Días después y luego de mirar videos con estremecedoras imágenes de niños víctimas de ataques con armas químicas, el presidente cambió de idea y ordenó bombardear Siria. La autenticidad de los videos y menos de las sustancias químicas supuestamente utilizadas nunca fue verificada. Hace menos de dos semanas, la historia se repitió: Mr. Trump anunció el pronto retiro de las fuerzas militares estadounidenses de Siria, algo que sorprendió al propio Pentágono. La reacción no se hizo esperar: la misma trama utilizada el pasado año; ante tal situación Mr. Trump, ahora acompañado del presidente francés y de la primera ministra británica, anunciaron el bombardeo a Siria, afirmando estar convencidos de la autenticidad de las evidencias presentadas. La madrugada del sábado 14, fuerzas combinadas de las tres potencias lanzaron más de un centenar de misiles contra el pequeño país árabe.
El presidente Trump, escuetamente, anunció su satisfacción por el éxito de la operación: se habían cumplido sus objetivos. ¿Cuáles? No entró en detalles. De su parte Mr. Macron afirmó en rueda de prensa que él es igual a Putin y tampoco entró en detalles. ¿Quién ganó? La fuerza de defensa siria, equipada con tecnología rusa antimisiles logró bloquear buena parte de los misiles Tomhawk utilizados por los aliados y reducir al mínimo su efecto destructivo. Especialistas militares tienen la convicción de que en realidad la operación contra Siria era de bajo alcance por temor a sobrepasar la línea roja marcada por Rusia en el conflicto que EE.UU. y sus aliados, mantiene contra el país árabe. Lo que sí es un hecho incontrastable es el costo de la operación: cada misil cuesta un millón y medio de USD, es decir, en misiles se gastaron más de ciento cincuenta millones. Los conflictos bélicos se ganan o se pierden, pero la industria siempre gana!
Noam Chomsky: “no se puede perder lo que no se tiene”. En Siria Trump busca petróleo y control político del Medio Oriente. La historia nos recuerda que luego de perder China, EE.UU. ha perdido Corea, Vietnam, Camboya, Cuba. (O)
Las redes sociales y los medios de comunicación se hirieron eco de la noticia que en poco tiempo traspasó la frontera.

Trump pierde Siria


Como nos recordaba Noam Chomsky en reciente entrevista, en 1949 EE.UU. perdió China. Se refería a la creación de la República Popular China.
Instalado en la Casa Blanca Mr. Trump anunció que no estaba dispuesto a dar haciendo guerras a otros países. Se refería concretamente a Siria, un tema sensible para la OTAN y la troika europea. Días después y luego de mirar videos con estremecedoras imágenes de niños víctimas de ataques con armas químicas, el presidente cambió de idea y ordenó bombardear Siria. La autenticidad de los videos y menos de las sustancias químicas supuestamente utilizadas nunca fue verificada. Hace menos de dos semanas, la historia se repitió: Mr. Trump anunció el pronto retiro de las fuerzas militares estadounidenses de Siria, algo que sorprendió al propio Pentágono. La reacción no se hizo esperar: la misma trama utilizada el pasado año; ante tal situación Mr. Trump, ahora acompañado del presidente francés y de la primera ministra británica, anunciaron el bombardeo a Siria, afirmando estar convencidos de la autenticidad de las evidencias presentadas. La madrugada del sábado 14, fuerzas combinadas de las tres potencias lanzaron más de un centenar de misiles contra el pequeño país árabe.
El presidente Trump, escuetamente, anunció su satisfacción por el éxito de la operación: se habían cumplido sus objetivos. ¿Cuáles? No entró en detalles. De su parte Mr. Macron afirmó en rueda de prensa que él es igual a Putin y tampoco entró en detalles. ¿Quién ganó? La fuerza de defensa siria, equipada con tecnología rusa antimisiles logró bloquear buena parte de los misiles Tomhawk utilizados por los aliados y reducir al mínimo su efecto destructivo. Especialistas militares tienen la convicción de que en realidad la operación contra Siria era de bajo alcance por temor a sobrepasar la línea roja marcada por Rusia en el conflicto que EE.UU. y sus aliados, mantiene contra el país árabe. Lo que sí es un hecho incontrastable es el costo de la operación: cada misil cuesta un millón y medio de USD, es decir, en misiles se gastaron más de ciento cincuenta millones. Los conflictos bélicos se ganan o se pierden, pero la industria siempre gana!
Noam Chomsky: “no se puede perder lo que no se tiene”. En Siria Trump busca petróleo y control político del Medio Oriente. La historia nos recuerda que luego de perder China, EE.UU. ha perdido Corea, Vietnam, Camboya, Cuba. (O)
Las redes sociales y los medios de comunicación se hirieron eco de la noticia que en poco tiempo traspasó la frontera.