Tortura

El expresidente León Febres Cordero en una entrevista señaló: que prefería que mataran a un hombre antes que lo torturaran. No obstante, esa afirmación que pareciera tajante contra la tortura de Estado se ha venido convirtiendo en una mera falacia. Así, la doctrina de la seguridad nacional y otras que se exportaron a todos los países de América Latina, tuvieron su laboratorio en la dictadura de Augusto Pinochet en Chile. El 11 de septiembre de 1973, hace 46 años se dio el golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende, que fue perpetrado por los altos mandos militares en complicidad con la CIA y el gobierno de Estados Unidos. Pero nadie se imaginaba que este acto bochornoso solo sería el comienzo de un régimen que sería enemigo de las libertades públicas, que fue el responsable del encarcelamiento, tortura y asesinato de miles de ciudadanos.
Ricardo Lagos, expresidente de Chile, el 28 de noviembre de 2004 dio a conocer el contenido del Informe Sobre Prisión Política y Tortura o también llamado Informe Valech que fue elaborado por la Comisión del mismo nombre, donde se hacía referencia a las personas que sufrieron la privación de libertad y torturas por razones políticas, cuya autoría era de los agentes del Estado, o de otros grupos que estaban a su servicio en el periodo de 1973 a 1990, es decir durante la dictadura militar del general Pinochet. Este documento de alto valor histórico relata los testimonios de hombres, mujeres, que fueron torturados mediante múltiples métodos que solo de leerlos nos provocan el rechazo total ante tales abominaciones.
La Comisión recogió diferentes testimonios, que evidenciaban que hombres y mujeres fueron sometidos a shocks eléctricos, colgados de pies y manos, quemados con cigarrillos, etc. Además, fueron violados usando perros, insertando ratas. A los hombres se les obligó a tener relaciones sexuales con sus hijas y hermanas, a tal punto llego la barbarie que se torturaba a mujeres embarazadas. Las mujeres que quedaron embarazadas fruto de las violaciones abortaron de forma espontánea y provocada. Y algunas tuvieron a sus hijos, que son la expresión gráfica de la tortura a la que fueron sometidas sus madres. En Ecuador, aunque no tuvimos una dictadura militar, en el periodo de Febres Cordero se determinó que centenas de ciudadanos fueron torturados por razones políticas. Una sociedad democrática debe rechazar tajantemente la tortura. La tortura nunca más. (O)

Tortura

El expresidente León Febres Cordero en una entrevista señaló: que prefería que mataran a un hombre antes que lo torturaran. No obstante, esa afirmación que pareciera tajante contra la tortura de Estado se ha venido convirtiendo en una mera falacia. Así, la doctrina de la seguridad nacional y otras que se exportaron a todos los países de América Latina, tuvieron su laboratorio en la dictadura de Augusto Pinochet en Chile. El 11 de septiembre de 1973, hace 46 años se dio el golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende, que fue perpetrado por los altos mandos militares en complicidad con la CIA y el gobierno de Estados Unidos. Pero nadie se imaginaba que este acto bochornoso solo sería el comienzo de un régimen que sería enemigo de las libertades públicas, que fue el responsable del encarcelamiento, tortura y asesinato de miles de ciudadanos.
Ricardo Lagos, expresidente de Chile, el 28 de noviembre de 2004 dio a conocer el contenido del Informe Sobre Prisión Política y Tortura o también llamado Informe Valech que fue elaborado por la Comisión del mismo nombre, donde se hacía referencia a las personas que sufrieron la privación de libertad y torturas por razones políticas, cuya autoría era de los agentes del Estado, o de otros grupos que estaban a su servicio en el periodo de 1973 a 1990, es decir durante la dictadura militar del general Pinochet. Este documento de alto valor histórico relata los testimonios de hombres, mujeres, que fueron torturados mediante múltiples métodos que solo de leerlos nos provocan el rechazo total ante tales abominaciones.
La Comisión recogió diferentes testimonios, que evidenciaban que hombres y mujeres fueron sometidos a shocks eléctricos, colgados de pies y manos, quemados con cigarrillos, etc. Además, fueron violados usando perros, insertando ratas. A los hombres se les obligó a tener relaciones sexuales con sus hijas y hermanas, a tal punto llego la barbarie que se torturaba a mujeres embarazadas. Las mujeres que quedaron embarazadas fruto de las violaciones abortaron de forma espontánea y provocada. Y algunas tuvieron a sus hijos, que son la expresión gráfica de la tortura a la que fueron sometidas sus madres. En Ecuador, aunque no tuvimos una dictadura militar, en el periodo de Febres Cordero se determinó que centenas de ciudadanos fueron torturados por razones políticas. Una sociedad democrática debe rechazar tajantemente la tortura. La tortura nunca más. (O)