TLCs... a la vista!

Mr. Trump "desglobaliza" (cierra el mercado hacia adentro) y da rienda suelta a una política proteccionista, nuestro país, se propondría a negociar un TLC o un Acuerdo Comercial con los EE.UU. A inicios de la década pasada, la presión de los movimientos sociales paró -al gobierno del Coronel Lucio Gutiérrez- la firma del TLC. La argumentación fundamental para oponerse al Tratado se refería a las enormes asimetrías entre los 2 países. Particularmente, respecto a la producción agropecuaria, la productividad en los EE.UU. es infinitamente superior a la de Ecuador. Si a esto se suman los altos subsidios fiscales al sector agropecuario no existe ninguna posibilidad real de competir, lo que provocaría quiebras por doquier.
Se restablecerían muy pronto las conversaciones entre EE.UU. Y Ecuador a fin de negociar el Acuerdo Comercial que podría incluir, no solamente temas comerciales sino también otros como: inversiones, migración, propiedad intelectual, etc. Sería importante que nuestro país, a cambio del control del narcotráfico reciba justas compensaciones económicas que podrían consistir en una fuerte ampliación de la lista de productos ecuatorianos que puedan ingresar a los EE.UU. sin aranceles durante todo el tiempo en que Ecuador cumpla con su compromiso. Adicionalmente, debería reconocerse monetariamente una suma "x" por tonelada capturada de droga. Es evidente que la droga, sobre todo aquel polvo blanco, que se impide que vaya hacia el país del norte, evita el consumo y el pago y la salida de enormes sumas de billetes verdes.
La visita a nuestro país por parte del vicepresidente Mike Pence tiene que entenderse desde la geopolítica y de la necesidad norteamericana de sumar fuerzas para acabar con el régimen del Presidente Nicolás Maduró. No vaya a ser que se pretendan "facilidades" ecuatorianas para una eventual intervención militar. Ventajosamente, el Presidente Moreno ha ratificado la posición de respetar la solución soberana de los problemas de cada país; es decir, que Venezuela resuelva sus propios problemas.
Esperemos que la decisión del gobierno respecto a un eventual TLC se fundamenté en un amplio diálogo nacional que involucre a todos los actores, no solamente a los que podrían resultar beneficiados del Acuerdo. Es un tema demasiado importante como para correrse el albur. Los movimientos sociales, los partidos políticos y la academia tienen la responsabilidad de abrir un debate serio y amplio sobre el tema. ¡ Ojalá se de ! (O)

TLCs... a la vista!

Mr. Trump "desglobaliza" (cierra el mercado hacia adentro) y da rienda suelta a una política proteccionista, nuestro país, se propondría a negociar un TLC o un Acuerdo Comercial con los EE.UU. A inicios de la década pasada, la presión de los movimientos sociales paró -al gobierno del Coronel Lucio Gutiérrez- la firma del TLC. La argumentación fundamental para oponerse al Tratado se refería a las enormes asimetrías entre los 2 países. Particularmente, respecto a la producción agropecuaria, la productividad en los EE.UU. es infinitamente superior a la de Ecuador. Si a esto se suman los altos subsidios fiscales al sector agropecuario no existe ninguna posibilidad real de competir, lo que provocaría quiebras por doquier.
Se restablecerían muy pronto las conversaciones entre EE.UU. Y Ecuador a fin de negociar el Acuerdo Comercial que podría incluir, no solamente temas comerciales sino también otros como: inversiones, migración, propiedad intelectual, etc. Sería importante que nuestro país, a cambio del control del narcotráfico reciba justas compensaciones económicas que podrían consistir en una fuerte ampliación de la lista de productos ecuatorianos que puedan ingresar a los EE.UU. sin aranceles durante todo el tiempo en que Ecuador cumpla con su compromiso. Adicionalmente, debería reconocerse monetariamente una suma "x" por tonelada capturada de droga. Es evidente que la droga, sobre todo aquel polvo blanco, que se impide que vaya hacia el país del norte, evita el consumo y el pago y la salida de enormes sumas de billetes verdes.
La visita a nuestro país por parte del vicepresidente Mike Pence tiene que entenderse desde la geopolítica y de la necesidad norteamericana de sumar fuerzas para acabar con el régimen del Presidente Nicolás Maduró. No vaya a ser que se pretendan "facilidades" ecuatorianas para una eventual intervención militar. Ventajosamente, el Presidente Moreno ha ratificado la posición de respetar la solución soberana de los problemas de cada país; es decir, que Venezuela resuelva sus propios problemas.
Esperemos que la decisión del gobierno respecto a un eventual TLC se fundamenté en un amplio diálogo nacional que involucre a todos los actores, no solamente a los que podrían resultar beneficiados del Acuerdo. Es un tema demasiado importante como para correrse el albur. Los movimientos sociales, los partidos políticos y la academia tienen la responsabilidad de abrir un debate serio y amplio sobre el tema. ¡ Ojalá se de ! (O)