Tiempo de meditar

En tiempos de espiral dialéctica, de fin de la Revolución Ciudadana, pese a lo paradójico que pudiese parecer, casi resulta acertada la resolución de privarle al hincha del fútbol el poder disfrutarlo a través de la televisión. Ahora se ve obligado, junto a su familia, a asistir al estadio y contribuir con sus entradas a fortalecer las finanzas de los equipos; también a dinamizar la economía al interior de los graderíos, del transporte público e incluso del privado, gracias al consumo de combustible. De paso, la medida también contribuye a despegar al televidente del televisor y obligarlo a que oxigene un poco sus pulmones y también el cerebro, acosado cada minuto por las tragedias, accidentes, amenazas de guerra, atentados terroristas, homicidios, femicidios y otros ‘cidios’ con que la prensa libre nos pone al día cada hora.
Obligado así a quedarme en casa, he resuelto aprovechar el tiempo para saber que pasa en el Mundo. Claro, por otros lares también se cuecen habas, pero no dejan de aparecer buenas noticias. El 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, en muchos países, mujeres de todas las edades y condiciones resolvieron conmemorar su día con imponentes huelgas, salieron a las calles con música, danzas, y mucha algarabía; incluso en ciudades como Atenas, la capital griega, por primera vez se tomaron las calles para expresar su decisión de lucha y transformación social.
En Austria, donde la política es muy parca y carente de grandes transformaciones, acaba de ganar las elecciones un joven outsider de 31 años, como se diría en el argot político, dispuesto a terminar con las imposiciones de la troika que gobierna la Unión Europea. El acontecimiento ha sido reconocido por los centros políticos europeos como el más importante después del brexit, lo que ha conmocionado al establishment del Viejo Continente.
También reconforta saber que por encima de las bravatas de Mister Trump, dirigentes de las dos Coreas han acordado retomar las conversaciones con la finalidad de avanzar a la tan esperada reunificación de su país. Nada mejor para cerrar con broche de oro los Juegos Olímpicos de Invierno 2018.
Este inicio de año ha sido muy pródigo en elecciones a nivel mundial, están a las puertas los comicios presidenciales en la Federación Rusa. Ni los pronósticos más pesimistas, dudan que Vladímir Putin alcanzará su cuarta victoria: el 69 por ciento del electorado está a su favor. Bien por Rusia y el renacimiento del alma rusa.(O)

Tiempo de meditar

En tiempos de espiral dialéctica, de fin de la Revolución Ciudadana, pese a lo paradójico que pudiese parecer, casi resulta acertada la resolución de privarle al hincha del fútbol el poder disfrutarlo a través de la televisión. Ahora se ve obligado, junto a su familia, a asistir al estadio y contribuir con sus entradas a fortalecer las finanzas de los equipos; también a dinamizar la economía al interior de los graderíos, del transporte público e incluso del privado, gracias al consumo de combustible. De paso, la medida también contribuye a despegar al televidente del televisor y obligarlo a que oxigene un poco sus pulmones y también el cerebro, acosado cada minuto por las tragedias, accidentes, amenazas de guerra, atentados terroristas, homicidios, femicidios y otros ‘cidios’ con que la prensa libre nos pone al día cada hora.
Obligado así a quedarme en casa, he resuelto aprovechar el tiempo para saber que pasa en el Mundo. Claro, por otros lares también se cuecen habas, pero no dejan de aparecer buenas noticias. El 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, en muchos países, mujeres de todas las edades y condiciones resolvieron conmemorar su día con imponentes huelgas, salieron a las calles con música, danzas, y mucha algarabía; incluso en ciudades como Atenas, la capital griega, por primera vez se tomaron las calles para expresar su decisión de lucha y transformación social.
En Austria, donde la política es muy parca y carente de grandes transformaciones, acaba de ganar las elecciones un joven outsider de 31 años, como se diría en el argot político, dispuesto a terminar con las imposiciones de la troika que gobierna la Unión Europea. El acontecimiento ha sido reconocido por los centros políticos europeos como el más importante después del brexit, lo que ha conmocionado al establishment del Viejo Continente.
También reconforta saber que por encima de las bravatas de Mister Trump, dirigentes de las dos Coreas han acordado retomar las conversaciones con la finalidad de avanzar a la tan esperada reunificación de su país. Nada mejor para cerrar con broche de oro los Juegos Olímpicos de Invierno 2018.
Este inicio de año ha sido muy pródigo en elecciones a nivel mundial, están a las puertas los comicios presidenciales en la Federación Rusa. Ni los pronósticos más pesimistas, dudan que Vladímir Putin alcanzará su cuarta victoria: el 69 por ciento del electorado está a su favor. Bien por Rusia y el renacimiento del alma rusa.(O)