Se posterga el anuncio del plan económico

Ante el pedido de algunos dirigentes de los "gremios productivos" y de la flamante ministra, Econ. María Elsa Viteri, el Presidente de la República accedió postergar el anuncio del Plan Económico. Las "cámaras" con su afinado olfato, solicitan la prórroga, por temor, horror y pavor a que en el Plan se incluyan cambios tributarios distintos a los de su agrado. La ministra, en cambio, en consideración a que recién arranca su gestión, habría solicitado -con justa razón- al Presidente Moreno, se extienda por un par de semanas el anuncio del Plan Económico.
A partir de reconocer que, en el mundo económico, las demoras generan incertidumbre, las especulaciones sobre el contenido del Plan se hN convertido en el pan de cada día. Unos piensan y anhelan con locura que el "cuco" -que estaría a la vuelta de la esquina- venga de inmediato. Añoran la presencia del Fondo Monetario Internacional que lo quieren ya como el médico de cabecera de la economía ecuatoriana. Consecuentemente, se presiona fuertemente para que se aplique urgentemente el recetario publicitado en la campaña electoral presidencial por Guillermo Laso. El "paquetazo" que propone esta tendencia (pragmática?) incluiría un conjunto de medidas y políticas orientadas a la retirada del Estado, dejando que la iniciativa privada resuelva los problemas económicos. Entre las medidas se incluirían: apertura comercial, flexibilización laboral, desmantelamiento arancelario y tributario, privatización de todo aquello que está en poder del Estado y que sea rentable (obvio, lo que no es rentable, para qué?) eliminación o fiscalización de los subsidios. La reducción del gasto e inversión pública abriría el espacio para reducir impuestos, e inclusive para la disminución del déficit fiscal (Se han definido los impuestos que serían "tijereteados"; pero, no se ha concertó por dónde iría el abultado recorte fiscal.
En la otra orilla nos encontramos quienes pensamos en la necesidad de una economía y sociedad más inclusivas en la que la presencia del Estado es indispensable para garantizar el desarrollo humano con estándares altos de eficiencia y equidad. La política fiscal tiene que ser contra cíclica y tiene que promover, fomentar y dinamizar la economía. Asimismo, tiene que contribuir directamente a la "justicia social", asunto que el mercado ha demostrado que no lo puede hacer. Los parámetros para la toma de decisiones de inversión y gestión por parte de la iniciativa privada, no son ni filantrópicos ni paternalistas. Tampoco el Estado lo es o lo debe ser. Al Estado le corresponde generar "igualdad de oportunidades" para toda la sociedad conjuntamente con todos los sectores de la economía (privado, micro, pequeño y mediana empresa y el sector de la economía popular y solidaria. La nueva Ministra tiene madera - de elevadas cualidades profesionales y humanas- suficiente como para dirigir la economía y las finanzas públicas por el camino que corresponde al momento y futuro inmediato del país.
Finalmente, es necesario recordar que la Constitución Económica de Montecristi abandonó el modelo neoliberal (llamado con el sugestivo nombre de economía social de mercado) y optó, con un amplísimo apoyo popular, por el modelo de economía social y solidaria. En términos constitucionales, para aplicar el recetario neoliberal, habría que cambiar la Constitución, asunto que requeriría obligatoriamente de una Asamblea Constituyente. (O)

Se posterga el anuncio del plan económico

Ante el pedido de algunos dirigentes de los "gremios productivos" y de la flamante ministra, Econ. María Elsa Viteri, el Presidente de la República accedió postergar el anuncio del Plan Económico. Las "cámaras" con su afinado olfato, solicitan la prórroga, por temor, horror y pavor a que en el Plan se incluyan cambios tributarios distintos a los de su agrado. La ministra, en cambio, en consideración a que recién arranca su gestión, habría solicitado -con justa razón- al Presidente Moreno, se extienda por un par de semanas el anuncio del Plan Económico.
A partir de reconocer que, en el mundo económico, las demoras generan incertidumbre, las especulaciones sobre el contenido del Plan se hN convertido en el pan de cada día. Unos piensan y anhelan con locura que el "cuco" -que estaría a la vuelta de la esquina- venga de inmediato. Añoran la presencia del Fondo Monetario Internacional que lo quieren ya como el médico de cabecera de la economía ecuatoriana. Consecuentemente, se presiona fuertemente para que se aplique urgentemente el recetario publicitado en la campaña electoral presidencial por Guillermo Laso. El "paquetazo" que propone esta tendencia (pragmática?) incluiría un conjunto de medidas y políticas orientadas a la retirada del Estado, dejando que la iniciativa privada resuelva los problemas económicos. Entre las medidas se incluirían: apertura comercial, flexibilización laboral, desmantelamiento arancelario y tributario, privatización de todo aquello que está en poder del Estado y que sea rentable (obvio, lo que no es rentable, para qué?) eliminación o fiscalización de los subsidios. La reducción del gasto e inversión pública abriría el espacio para reducir impuestos, e inclusive para la disminución del déficit fiscal (Se han definido los impuestos que serían "tijereteados"; pero, no se ha concertó por dónde iría el abultado recorte fiscal.
En la otra orilla nos encontramos quienes pensamos en la necesidad de una economía y sociedad más inclusivas en la que la presencia del Estado es indispensable para garantizar el desarrollo humano con estándares altos de eficiencia y equidad. La política fiscal tiene que ser contra cíclica y tiene que promover, fomentar y dinamizar la economía. Asimismo, tiene que contribuir directamente a la "justicia social", asunto que el mercado ha demostrado que no lo puede hacer. Los parámetros para la toma de decisiones de inversión y gestión por parte de la iniciativa privada, no son ni filantrópicos ni paternalistas. Tampoco el Estado lo es o lo debe ser. Al Estado le corresponde generar "igualdad de oportunidades" para toda la sociedad conjuntamente con todos los sectores de la economía (privado, micro, pequeño y mediana empresa y el sector de la economía popular y solidaria. La nueva Ministra tiene madera - de elevadas cualidades profesionales y humanas- suficiente como para dirigir la economía y las finanzas públicas por el camino que corresponde al momento y futuro inmediato del país.
Finalmente, es necesario recordar que la Constitución Económica de Montecristi abandonó el modelo neoliberal (llamado con el sugestivo nombre de economía social de mercado) y optó, con un amplísimo apoyo popular, por el modelo de economía social y solidaria. En términos constitucionales, para aplicar el recetario neoliberal, habría que cambiar la Constitución, asunto que requeriría obligatoriamente de una Asamblea Constituyente. (O)