¿Revocar?

Los cafetines se han convertido en los lugares donde los ecos de la revocatoria del mandato se han replicado, las voces incluyen a múltiples autoridades que han sido imputadas de inoperantes. Quizás el cambio de cuadros políticos en las autoridades locales y la escasa experiencia en la gestión de lo público y de lo político han generado la inconformidad. Lo cierto es que la Constitución actual, que es el producto de la ampliación de los procesos de participación ciudadana no institucional, creándose nuevas y variadas formas de participación, lo que Albert Noguera y Marco Navas denominaría “los laboratorios para el desarrollo de mecanismos participativos”. Estos diversos mecanismos incluyen entre otros a los presupuestos participativos, los referéndums, la revocatoria del mandato, etc.
Pero ¿Qué implica la revocatoria del mandato? Este es un mecanismo mediante el cual las y los ciudadanos pueden cesar de un cargo público a una autoridad electa mediante el voto antes de que este termine su periodo. La Constitución señala: Las personas en goce de los derechos políticos podrán revocar el mandato a las autoridades de elección popular. La solicitud de revocatoria del mandato podrá presentarse una vez cumplido el primero y antes del último año del periodo para el que fue electa la autoridad cuestionada. Durante el periodo de gestión de una autoridad podrá realizarse sólo un proceso de revocatoria del mandato.
Además, como requisito es que debe esta solicitud debe respaldarse por un número no inferior al diez por ciento de personas inscritas en el registro electoral, para todas las autoridades, menos para el caso de la Presidenta o Presidente de la República que requerirá el respaldo de un número no inferior al quince por ciento. Luego el Consejo Nacional Electoral, una vez que conozca la decisión de la Presidenta o Presidente de la República o de los gobiernos autónomos descentralizados, o acepte la solicitud presentada por la ciudadanía, convocará en el plazo de quince días a la revocatoria del mandato, que deberá realizarse en los siguientes sesenta días. Finalmente, para aprobarlo se requerirá la mayoría absoluta de los votos válidos, excepto la revocatoria de la Presidenta o Presidente de la República en cuyo caso se requerirá la mayoría absoluta de quienes acudan al sufragio. Cabe recordar que el pronunciamiento popular es de obligatorio e inmediato cumplimiento. Por el momento, la espera, luego acudiremos a revocar, o seguiremos tomando café. (O)

¿Revocar?

Los cafetines se han convertido en los lugares donde los ecos de la revocatoria del mandato se han replicado, las voces incluyen a múltiples autoridades que han sido imputadas de inoperantes. Quizás el cambio de cuadros políticos en las autoridades locales y la escasa experiencia en la gestión de lo público y de lo político han generado la inconformidad. Lo cierto es que la Constitución actual, que es el producto de la ampliación de los procesos de participación ciudadana no institucional, creándose nuevas y variadas formas de participación, lo que Albert Noguera y Marco Navas denominaría “los laboratorios para el desarrollo de mecanismos participativos”. Estos diversos mecanismos incluyen entre otros a los presupuestos participativos, los referéndums, la revocatoria del mandato, etc.
Pero ¿Qué implica la revocatoria del mandato? Este es un mecanismo mediante el cual las y los ciudadanos pueden cesar de un cargo público a una autoridad electa mediante el voto antes de que este termine su periodo. La Constitución señala: Las personas en goce de los derechos políticos podrán revocar el mandato a las autoridades de elección popular. La solicitud de revocatoria del mandato podrá presentarse una vez cumplido el primero y antes del último año del periodo para el que fue electa la autoridad cuestionada. Durante el periodo de gestión de una autoridad podrá realizarse sólo un proceso de revocatoria del mandato.
Además, como requisito es que debe esta solicitud debe respaldarse por un número no inferior al diez por ciento de personas inscritas en el registro electoral, para todas las autoridades, menos para el caso de la Presidenta o Presidente de la República que requerirá el respaldo de un número no inferior al quince por ciento. Luego el Consejo Nacional Electoral, una vez que conozca la decisión de la Presidenta o Presidente de la República o de los gobiernos autónomos descentralizados, o acepte la solicitud presentada por la ciudadanía, convocará en el plazo de quince días a la revocatoria del mandato, que deberá realizarse en los siguientes sesenta días. Finalmente, para aprobarlo se requerirá la mayoría absoluta de los votos válidos, excepto la revocatoria de la Presidenta o Presidente de la República en cuyo caso se requerirá la mayoría absoluta de quienes acudan al sufragio. Cabe recordar que el pronunciamiento popular es de obligatorio e inmediato cumplimiento. Por el momento, la espera, luego acudiremos a revocar, o seguiremos tomando café. (O)