Retorna el peronismo

Un contundente triunfo obtuvo el Peronismo en las elecciones primarias efectuadas el domingo 11 del mes en curso. La situación económica y social en la que el macrismo neoliberal ha sumido a la Argentina es calamitosa.
La desigualdad, la pobreza y el desempleo han aumentado estrepitosamente. La inflación, la cotización del peso, las tarifas de los servicios (gas, electricidad, transporte, telefonía) se han multiplicado exponencialmente. La producción y las exportaciones disminuyen sin cesar, el déficit comercial se incrementa cada vez más. Argentina vive un panorama desastroso. Si continúa el mismo camino, la calamidad sería aún mayor.
Precisamente, esta dura realidad movilizó a millones de argentinos a castigar en las urnas al gobierno de Mauricio Macri. Una vez conocidos los resultados, el mercado y la cúpula gobernante se “alocaron”.
El peso argentino se devaluó fuertemente, las acciones de las empresas y la cotización de los bonos, cayeron en picada. Los tipos de interés se dispararon. Los precios de los productos básicos subieron, solamente en 1 día, más del 20%. El Banco Central se mantuvo impávido, simplemente no intervino, dejó que el mercado se “aloque” y haga de las suyas. Macri, por su parte, se limita a responsabilizar de la catástrofe de sus 3 años y medio de gobierno al Kirchnerismo, legando al colmo de acusarlo por los impactos macroeconómicos de su derrota electoral. Prácticamente, sus palabras significan que para que las cosas mejoren sólo es posible con la extinción peronista... Audacia es el juego!... Audaz es la política!...
Una vez más, la presencia del FMI evidencia que la aplicación de su modelo -concentrador, excluyente, aperturista, flexibilizador- siempre estará condenado al fracaso. Lo que llama la atención es que a pesar de las nefastas e históricas evidencias, intermitentemente, los gobiernos y la derecha tienden alfombra roja al FMI. Para el 27 de octubre se daría por descontado el triunfo Peronista en primera vuelta.
El Peronismo volvería a contar con la confianza mayoritaria del pueblo argentino. Esperemos que no defraude, que profundice su modelo social de desarrollo y corrija los graves errores que si los cometió en el pasado.
La única forma de cerrar filas a la derecha política es teniendo gobiernos progresistas de calidad total. (O)
Esperemos que no defraude, que profundice su modelo social de desarrollo y corrija los errores que si los cometió en el pasado.

Retorna el peronismo

Un contundente triunfo obtuvo el Peronismo en las elecciones primarias efectuadas el domingo 11 del mes en curso. La situación económica y social en la que el macrismo neoliberal ha sumido a la Argentina es calamitosa.
La desigualdad, la pobreza y el desempleo han aumentado estrepitosamente. La inflación, la cotización del peso, las tarifas de los servicios (gas, electricidad, transporte, telefonía) se han multiplicado exponencialmente. La producción y las exportaciones disminuyen sin cesar, el déficit comercial se incrementa cada vez más. Argentina vive un panorama desastroso. Si continúa el mismo camino, la calamidad sería aún mayor.
Precisamente, esta dura realidad movilizó a millones de argentinos a castigar en las urnas al gobierno de Mauricio Macri. Una vez conocidos los resultados, el mercado y la cúpula gobernante se “alocaron”.
El peso argentino se devaluó fuertemente, las acciones de las empresas y la cotización de los bonos, cayeron en picada. Los tipos de interés se dispararon. Los precios de los productos básicos subieron, solamente en 1 día, más del 20%. El Banco Central se mantuvo impávido, simplemente no intervino, dejó que el mercado se “aloque” y haga de las suyas. Macri, por su parte, se limita a responsabilizar de la catástrofe de sus 3 años y medio de gobierno al Kirchnerismo, legando al colmo de acusarlo por los impactos macroeconómicos de su derrota electoral. Prácticamente, sus palabras significan que para que las cosas mejoren sólo es posible con la extinción peronista... Audacia es el juego!... Audaz es la política!...
Una vez más, la presencia del FMI evidencia que la aplicación de su modelo -concentrador, excluyente, aperturista, flexibilizador- siempre estará condenado al fracaso. Lo que llama la atención es que a pesar de las nefastas e históricas evidencias, intermitentemente, los gobiernos y la derecha tienden alfombra roja al FMI. Para el 27 de octubre se daría por descontado el triunfo Peronista en primera vuelta.
El Peronismo volvería a contar con la confianza mayoritaria del pueblo argentino. Esperemos que no defraude, que profundice su modelo social de desarrollo y corrija los graves errores que si los cometió en el pasado.
La única forma de cerrar filas a la derecha política es teniendo gobiernos progresistas de calidad total. (O)
Esperemos que no defraude, que profundice su modelo social de desarrollo y corrija los errores que si los cometió en el pasado.