Resultados del cambio

A las personas y organizaciones empresariales, que decidimos hacer del cambio constante una filosofía de vida y de trabajo, es muy común encontrarnos con el dilema de  lograr los resultados esperados en el tiempo planificado.


La presión de los negocios siempre genera que busquemos resultados en plazos muy cortos, lo que evidentemente transforma el proceso de cambio en un proceso de revisión de resultados que nos desenfoca del objetivo inicial.


Lo que quiero puntualizar es que el cambio per sé debe ser el objetivo final y los resultados vendrán solos.
Si nos dedicamos a buscar números y no enfocamos todos nuestros esfuerzos en que el proceso o plan de cambio efectivamente se cumpla, tampoco lograremos llegar a esas metas cuantitativas que han sido lo que proyectamos como resultado final.


Para poner un ejemplo de la vida cotidiana: Si en lugar de cumplir un tratamiento médico que está diseñado para curar una enfermedad, me preocupo únicamente en cómo van despareciendo los síntomas  incluso por sobre la importancia de cumplir al pie de la letra el tratamiento como tal, llegando incluso a descuidar el mismo, sencillamente no terminaré el tratamiento como se debe y como consecuencia es muy posible que tampoco logre sanar por completo.


Entonces si no vemos al cambio como el único objetivo de le empresa, podemos perder el norte.
Lo que sí es importante es fijar hitos que nos permitan confirmar si el cambio va provocando resultados o si este requiere ajustes; estos si son los objetivos cuantitativos.


En el ejemplo de tratamiento médico, si no mejoro en una semana, entonces debo cambiar de tratamiento, pues tal vez ese no es efectivo en mi organismo.


Por otro lado tenemos que entender que los resultados son siempre cuestión de disciplina y constancia; solamente el tiempo y la persistencia en buscar algo nos darán la seguridad de llegar a ese punto final.


Será siempre la pasión que le pongamos a nuestro trabajo lo que determine el plazo en el cual podemos lograr nuestras metas. Con un plan bien desarrollado y con la convicción de que lo podemos hacer, no hay duda de la efectividad del equipo de trabajo. (O)



Los resultados son cuestión de constancia; el tiempo y la persistencia en buscar algo nos darán la seguridad de llegar a ese punto final.

Resultados del cambio

A las personas y organizaciones empresariales, que decidimos hacer del cambio constante una filosofía de vida y de trabajo, es muy común encontrarnos con el dilema de  lograr los resultados esperados en el tiempo planificado.


La presión de los negocios siempre genera que busquemos resultados en plazos muy cortos, lo que evidentemente transforma el proceso de cambio en un proceso de revisión de resultados que nos desenfoca del objetivo inicial.


Lo que quiero puntualizar es que el cambio per sé debe ser el objetivo final y los resultados vendrán solos.
Si nos dedicamos a buscar números y no enfocamos todos nuestros esfuerzos en que el proceso o plan de cambio efectivamente se cumpla, tampoco lograremos llegar a esas metas cuantitativas que han sido lo que proyectamos como resultado final.


Para poner un ejemplo de la vida cotidiana: Si en lugar de cumplir un tratamiento médico que está diseñado para curar una enfermedad, me preocupo únicamente en cómo van despareciendo los síntomas  incluso por sobre la importancia de cumplir al pie de la letra el tratamiento como tal, llegando incluso a descuidar el mismo, sencillamente no terminaré el tratamiento como se debe y como consecuencia es muy posible que tampoco logre sanar por completo.


Entonces si no vemos al cambio como el único objetivo de le empresa, podemos perder el norte.
Lo que sí es importante es fijar hitos que nos permitan confirmar si el cambio va provocando resultados o si este requiere ajustes; estos si son los objetivos cuantitativos.


En el ejemplo de tratamiento médico, si no mejoro en una semana, entonces debo cambiar de tratamiento, pues tal vez ese no es efectivo en mi organismo.


Por otro lado tenemos que entender que los resultados son siempre cuestión de disciplina y constancia; solamente el tiempo y la persistencia en buscar algo nos darán la seguridad de llegar a ese punto final.


Será siempre la pasión que le pongamos a nuestro trabajo lo que determine el plazo en el cual podemos lograr nuestras metas. Con un plan bien desarrollado y con la convicción de que lo podemos hacer, no hay duda de la efectividad del equipo de trabajo. (O)



Los resultados son cuestión de constancia; el tiempo y la persistencia en buscar algo nos darán la seguridad de llegar a ese punto final.