Recusado

A la expedición de la sentencia sobre el matrimonio civil igualitario por parte de la Corte Constitucional, se han producido -para mí- tres controversias importantes en torno al mundo de lo jurídico en nuestro país: 1) el “descubrimiento” de la existencia de la justicia constitucional; 2) la débil argumentación dentro del debate jurídico; y, 3) lo relativo al activismo judicial. Dentro de la segunda controversia, una de las opiniones vertidas es sobre ¿Si debían algunos de los jueces constitucionales haber sido recusados? Debemos empezar por señalar que algunos abogados han expresado que Ramiro Ávila Santamaría, juez ponente de la causa, debería haber sido retirado de este caso, porque patrocinó una demanda a través de la que se pedía dar paso al matrimonio igualitario.
Lo primero es que el presidente de la Corte Constitucional es el que debía decidir sobre si se aceptaba o no la recusación. En ese sentido, Hernán Salgado, resolvió que: por el hecho de haber participado en tal condición en un proceso judicial ajeno al caso del cual se pretende su recusación, no se incurre en la causa 5 del artículo 175 de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional. Sin embargo, algún colega trasnochado sigue explicitando que el juez Ávila debió ser recusado, por haber expresado un criterio favorable al matrimonio civil igualitario en redes sociales, dar un criterio académico, o haber patrocinado a una de las partes que están dentro del proceso sobre el que ha sido objeto de la consulta de norma.
Solo cabe decir, en primer lugar, Ávila no tiene pendiente un proceso judicial con una de las partes del caso No. 0011-18-CN o lo haya tenido en los dos últimos años, porque la demanda que patrocinó es de un proceso distinto. En segundo lugar, el dar un criterio académico según el TEDH y el Tribunal Constitucional español no es una causal de recusación, mientras sean anteriores a la investidura de la magistratura. Finalmente, el haber expresado una opinión jurídica en una red social, anterior a su designación como juez igualmente por vía de analogía con el anterior criterio, no podría ser una razón para la recusación.
En fin, las opiniones sobre que Ávila debía ser recusado exageradamente podrían llamarse jurídicas no son más que falacias argumentativas que pretenden ser razones para deslegitimar la decisión judicial. (O)
El dar un criterio académico según el TEDH y el Tribunal Constitucional español no es una causal de recusación.

Recusado

A la expedición de la sentencia sobre el matrimonio civil igualitario por parte de la Corte Constitucional, se han producido -para mí- tres controversias importantes en torno al mundo de lo jurídico en nuestro país: 1) el “descubrimiento” de la existencia de la justicia constitucional; 2) la débil argumentación dentro del debate jurídico; y, 3) lo relativo al activismo judicial. Dentro de la segunda controversia, una de las opiniones vertidas es sobre ¿Si debían algunos de los jueces constitucionales haber sido recusados? Debemos empezar por señalar que algunos abogados han expresado que Ramiro Ávila Santamaría, juez ponente de la causa, debería haber sido retirado de este caso, porque patrocinó una demanda a través de la que se pedía dar paso al matrimonio igualitario.
Lo primero es que el presidente de la Corte Constitucional es el que debía decidir sobre si se aceptaba o no la recusación. En ese sentido, Hernán Salgado, resolvió que: por el hecho de haber participado en tal condición en un proceso judicial ajeno al caso del cual se pretende su recusación, no se incurre en la causa 5 del artículo 175 de la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional. Sin embargo, algún colega trasnochado sigue explicitando que el juez Ávila debió ser recusado, por haber expresado un criterio favorable al matrimonio civil igualitario en redes sociales, dar un criterio académico, o haber patrocinado a una de las partes que están dentro del proceso sobre el que ha sido objeto de la consulta de norma.
Solo cabe decir, en primer lugar, Ávila no tiene pendiente un proceso judicial con una de las partes del caso No. 0011-18-CN o lo haya tenido en los dos últimos años, porque la demanda que patrocinó es de un proceso distinto. En segundo lugar, el dar un criterio académico según el TEDH y el Tribunal Constitucional español no es una causal de recusación, mientras sean anteriores a la investidura de la magistratura. Finalmente, el haber expresado una opinión jurídica en una red social, anterior a su designación como juez igualmente por vía de analogía con el anterior criterio, no podría ser una razón para la recusación.
En fin, las opiniones sobre que Ávila debía ser recusado exageradamente podrían llamarse jurídicas no son más que falacias argumentativas que pretenden ser razones para deslegitimar la decisión judicial. (O)
El dar un criterio académico según el TEDH y el Tribunal Constitucional español no es una causal de recusación.