Recordando el 18 Brumario

Coincidencias de la vida: en febrero se cumplen 170 años de la publicación del Manifiesto del Partido Comunista y también de la Revolución que, finalmente, terminó con el fracaso. Sin embargo ambos acontecimientos marcaron el inicio de la lucha revolucionaria que a partir de entonces cuenta con un sólido sustento teórico y la clara expresión de la lucha de clases. El mismo Marx tomó a su cargo comentar la importancia de la obra ‘El dieciocho brumario de Luis Bonaparte’ que históricamente se considera como el primer ‘golpe de Estado’ en la historia.
Marx al inicio de su obra ‘El 18 Brumario’ recuerda las palabras de Hegel acerca de que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen dos veces, pero anota que se le olvidó agregar: una vez como tragedia y otra como farsa.
Hoy asistimos a una situación sobre la que posiblemente, más temprano que tarde, podrá ser comentada de la misma manera. La consulta del domingo 4, ‘democráticamente’ pretende desmontar la Constitución del 2008 que abrió las puertas a la refundación de la Patria y a la Década Ganada. Nunca a lo largo de la centuria transcurrida desde el gobierno del Viejo Luchador hasta la llegada de Rafael Correa, el Ecuador había sido protagonista en el acontecer internacional, en particular, dentro de la Patria Grande. Posiblemente, por sobre la obra material construida, los avances en educación, atención médica, recuperación de la soberanía nacional y la autoestima del ser ecuatoriano, el ejercicio real de las libertades y derechos democráticos, debe señalarse el sitial que el Ecuador alcanzó en el concierto internacional. Desde luego que este acontecer no podía dejar de generar la aprobación y apoyo de las grandes mayorías beneficiarias de la política social y, al mismo tiempo, el odio y oposición de los poderes económico y mediático, que se sintieron afectados en sus intereses.
En el prólogo a la segunda edición de su ’18 Brumario’, Marx comenta la obra de Proudhon: Coup d’Etat, y afirma que el autor “intenta presentar el golpe de Estado como resultado de un desarrollo histórico anterior,…., pero la construcción histórica del golpe de Estado se le convierte en una apología del héroe del golpe de Estado” y agrega luego: ”Yo, por el contrario, demuestro como la lucha de clases creó en Francia las circunstancias y las condiciones que permitieron a un personaje mediocre y grotesco representar el papel de héroe”. (O)

Recordando el 18 Brumario

Coincidencias de la vida: en febrero se cumplen 170 años de la publicación del Manifiesto del Partido Comunista y también de la Revolución que, finalmente, terminó con el fracaso. Sin embargo ambos acontecimientos marcaron el inicio de la lucha revolucionaria que a partir de entonces cuenta con un sólido sustento teórico y la clara expresión de la lucha de clases. El mismo Marx tomó a su cargo comentar la importancia de la obra ‘El dieciocho brumario de Luis Bonaparte’ que históricamente se considera como el primer ‘golpe de Estado’ en la historia.
Marx al inicio de su obra ‘El 18 Brumario’ recuerda las palabras de Hegel acerca de que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal se producen dos veces, pero anota que se le olvidó agregar: una vez como tragedia y otra como farsa.
Hoy asistimos a una situación sobre la que posiblemente, más temprano que tarde, podrá ser comentada de la misma manera. La consulta del domingo 4, ‘democráticamente’ pretende desmontar la Constitución del 2008 que abrió las puertas a la refundación de la Patria y a la Década Ganada. Nunca a lo largo de la centuria transcurrida desde el gobierno del Viejo Luchador hasta la llegada de Rafael Correa, el Ecuador había sido protagonista en el acontecer internacional, en particular, dentro de la Patria Grande. Posiblemente, por sobre la obra material construida, los avances en educación, atención médica, recuperación de la soberanía nacional y la autoestima del ser ecuatoriano, el ejercicio real de las libertades y derechos democráticos, debe señalarse el sitial que el Ecuador alcanzó en el concierto internacional. Desde luego que este acontecer no podía dejar de generar la aprobación y apoyo de las grandes mayorías beneficiarias de la política social y, al mismo tiempo, el odio y oposición de los poderes económico y mediático, que se sintieron afectados en sus intereses.
En el prólogo a la segunda edición de su ’18 Brumario’, Marx comenta la obra de Proudhon: Coup d’Etat, y afirma que el autor “intenta presentar el golpe de Estado como resultado de un desarrollo histórico anterior,…., pero la construcción histórica del golpe de Estado se le convierte en una apología del héroe del golpe de Estado” y agrega luego: ”Yo, por el contrario, demuestro como la lucha de clases creó en Francia las circunstancias y las condiciones que permitieron a un personaje mediocre y grotesco representar el papel de héroe”. (O)